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Género

Jornadas laborales de 11 horas amenazan la salud y descanso de las mujeres salvadoreñas

Representantes de organizaciones y  expertos coinciden en que la propuesta de comprimir las 44 horas laborales a la semana en cuatro días de 11 horas de trabajo no constituye una modernización ni un beneficio para la clase trabajadora,  sino que favorece los intereses del sector empresarial. A su juicio, representa un retroceso en los derechos laborales conquistados de trabajar 8 horas diarias. Además, advierten sobre problemas en la salud y menos tiempo de descanso para las mujeres. 

Ilustración generada con Codex
Picture of Por Beatriz Benítez

Por Beatriz Benítez

Septiembre 30, 2026

El Consejo Superior del Trabajo (CST) creó, el pasado 20 de agosto, una comisión técnica para discutir lo que el Gobierno ha bautizado oficialmente como la “Modernización del Tiempo de Trabajo”. Aunque hasta el momento ninguna propuesta ha sido aprobada, sobre la discusión giran algunas modalidades que defensores de derechos laborales y sindicalistas señalan como perjudiciales para los trabajadores. Una de esas es establecer cuatro días con jornadas de 11 horas diarias y descansar tres, otra es implementar turnos rotativos de cuatro días de trabajo por cuatro de descanso o laborar cuatro días de 10 horas y un quinto día de cuatro horas.

Ninguna de las propuestas prevé reducir las horas laborales semanales de los trabajadores, sino redistribuirlas en menos días a costa de aumentar la carga diaria. Actualmente, el artículo 161 del Código de Trabajo  establece que la jornada laboral diurna no puede superar las ocho horas diarias ni las 44 semanales, una conquista histórica de la clase trabajadora que, además, está respaldada en el artículo 38, ordinal 6 de la Constitución.

LO QUE DICE LA CONSTITUCIÓN
Art. 38

La jornada ordinaria no debe pasar de ocho horas al día

8horasmáximo de la jornada ordinaria diurna de trabajo efectivo
44horasmáximo de la semana laboral

Art. 38.- El trabajo estará regulado por un Código que tendrá por objeto principal armonizar las relaciones entre patronos y trabajadores, estableciendo sus derechos y obligaciones. Estará fundamentado en principios generales que tiendan al mejoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores, e incluirá especialmente los derechos siguientes:

[…]

6º- La jornada ordinaria de trabajo efectivo diurno no excederá de ocho horas; y la semana laboral, de cuarenta y cuatro horas.

Fuente: Constitución de la República de El Salvador (1983), artículo 38, ordinal 6.º. El resaltado es nuestro.
GatoEncerrado.news · Visualización: Ezequiel Barrera

Según el ministro de Trabajo, Rolando Castro, la discusión para flexibilizar la jornada laboral responde a “las nuevas necesidades de producción empresarial” y a una petición reiterada de los empresarios que buscan generar ganancias las 24 horas de todos los días. Sus declaraciones permiten inferir que no es una petición que surge desde los trabajadores. Esta no es la primera vez que se plantea esta propuesta. De acuerdo con La Prensa Gráfica, en 2010 la Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas (CAMTEX) propuso un modelo de flexibilización del tiempo de trabajo del tipo “3.5 x 3.5” . 

Según Castro, industrias altamente feminizadas como la textil están adquiriendo maquinaria que requiere funcionar las 24 horas para ser rentable. “El mundo laboral ha cambiado. Si El Salvador no se abre a ir acorde al ritmo del mundo laboral, estará condenado a estar aislado”, justificó en una entrevista de canal 21, el pasado 19 de agosto.

Sectores empresariales representados en la  Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) han propuesto que la modificación sea opcional para los distintos rubros y de común acuerdo entre empleador y trabajador. 

Invasión en el tiempo de las mujeres

Las discusiones en las reuniones del comité técnico han girado en torno a la productividad y la atracción de inversión para modificar la jornada laboral, mientras que las realidades que enfrenta la clase trabajadora han quedado fuera del debate, salvo por el compromiso mínimo de respetar derechos laborales que actualmente exige la ley, como el salario, aguinaldo y el total de horas semanales. 

Una de esas realidades ignoradas en el debate es la de las mujeres. Organizaciones feministas advierten que una jornada más extensa afectará desproporcionadamente a las mujeres, quienes históricamente sostienen el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado.

“No va a significar lo mismo trabajar 11 horas para una trabajadora de la maquila o para una persona que haga trabajo físico, que para alguien en una oficina”, señaló una defensora de una organización de mujeres, quien pidió anonimato por temor a represalias en el contexto autoritario de El Salvador.

Según la Encuesta de Uso del Tiempo 2022, las mujeres con empleo remunerado dedican en promedio 4 horas y 31 minutos diarios al trabajo de cuidado en sus hogares, frente a las 2 horas y 47 minutos que dedican los hombres.

Bajo un esquema de 11 horas, una trabajadora terminará trabajando más de 15 horas diarias. Esto reducirá drásticamente su tiempo de descanso y dificultará el cuidado de hijas o hijos, especialmente en el caso de madres con niños pequeños, jefas de hogar o mujeres que cuidan a personas dependientes. 

La jornada laboral de ocho horas constituye una de las conquistas históricas de la clase obrera a nivel mundial, en la que se propuso dividir las 24 horas del día para tener ocho horas para el trabajo, ocho horas para el descanso y ocho horas para la recreación, aunque para las mujeres el descanso siga siendo un mito por las tareas de cuidado que asumen.

También expresa preocupación sobre cómo estas jornadas tan largas pueden afectar a las mujeres en periodo de lactancia y los riesgos de seguridad al salir de las fábricas al anochecer, especialmente para quienes viven en zonas periféricas y dependen del transporte público.

Todas estas condiciones asociadas a jornadas extensas amenazan con ampliar la brecha de género en el mercado formal. Según la Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM 2025), la participación laboral femenina es del 50.4 %, frente al 79.7 % masculino. 

“Quienes tienen más tiempo disponible son los hombres, no las mujeres. Históricamente el mercado laboral, discrimina a las mujeres, justamente por ese motivo; incluso llega a penalizar a las que tienen hijos o hijas pequeñas ¿Por qué? Porque no tienen ese tiempo”, indicó la defensora.

Además, planteó que jornadas de 11 horas son esclavizantes y eso podría empujar a mujeres, juventudes y personas adultas mayores hacia la informalidad, donde la protección social es nula.

LA DOBLE JORNADA DE LA MUJER
Brecha

El trabajo de las mujeres no termina al salir de su empleo

Las mujeres salvadoreñas ya dedican un promedio de 2 h 35 min más al día que los hombres al trabajo doméstico y de cuidados sin paga. ¿Qué pasará con el resto de su día si la jornada remunerada se alarga a 11 horas?

Explora por secciones

1. El trabajo que no se paga

Antes de hablar de horarios, hablemos de quién cuida sin paga

Hombres y mujeres dedican una cantidad de tiempo diferente para cocinar, limpiar, lavar, hacer compras y trámites, cuidar a niñas, niños, personas mayores, enfermas o con discapacidad. Este es el tiempo diario promedio entre quienes realizan estas tareas:

Mujeres6 h 20 min
Hombres3 h 45 min
0 h2 h4 h6 h8 h
+2 h 35 min

de trabajo doméstico y de cuidados al día: la diferencia entre mujeres y hombres.

Cómo leer estas cifras. Son promedios de las personas de 12 años y más que realizan cada actividad, no de toda la población. No representan la jornada exacta de una persona ni deben sumarse entre sí. Fuente: Encuesta de Uso del Tiempo 2022 (BCR/ONEC), gráfico 13.

2. Simulador

Si la jornada remunerada se alarga, ¿cuánto tiempo queda?

Indicación: Elige la jornada y el traslado. El cálculo mantiene fija la carga promedio de cuidados: 6 h 20 min para una mujer, 3 h 45 min para un hombre.

Persona con la carga promedio de…
Jornada remunerada al día
Traslado casa–trabajo (ida y vuelta)
Tiempo restante en las 24 horas del día 6 h 40 min
En las mismas condiciones, tiempo restante de…
una mujer
un hombre
Tiempo restante no es tiempo libre. Debe alcanzar para dormir, comer, asearse, estudiar, descansar y convivir. Este es un ejercicio ilustrativo de presión sobre el tiempo, no una predicción sobre todas las trabajadoras ni una estimación del efecto de una reforma. Parte de los cuidados ocurre antes de salir, en pausas o en fines de semana.

3. Desde dónde se negocia el horario

Menos empleo formal, menos ingreso

No todas las personas llegan a esta discusión con el mismo margen para rechazar turnos extensos o pagar servicios de cuidado. Lo vemos en tres pasos: quiénes tienen empleo, en qué condiciones lo tienen y cuánto ganan.

Quiénes trabajan · total nacional (2025)

Del total de personas con empleo en El Salvador, en zonas urbanas y rurales, 43 de cada 100 son mujeres y 57 son hombres. Ojo: no es el porcentaje de mujeres que trabaja, sino cómo se reparte entre mujeres y hombres el conjunto de personas ocupadas.

En qué condiciones · zonas urbanas (2025)

Ahora cada grupo se mira por separado: de cada 100 mujeres con empleo en las zonas urbanas, ¿cuántas están en el sector formal y cuántas en el informal? Y lo mismo con los hombres. El sector informal agrupa sobre todo a quienes trabajan en negocios de cinco personas o menos, por cuenta propia en oficios no profesionales o como familiares sin pago. Suele significar menos acceso a seguro social, pensión y prestaciones, e ingresos más inestables.

100 mujeres ocupadas (urbano)

58.4 %
en empleo formal · 41.6 % informal

100 hombres ocupados (urbano)

63.9 %
en empleo formal · 36.1 % informal

Empleo formal   Empleo informal. Cada figura ≈ 1 de cada 100 (cifras redondeadas). Solo área urbana y sin servicio doméstico: la EHPM clasifica formalidad únicamente en las zonas urbanas. Si se incluye el servicio doméstico, solo 53.8 % de las ocupadas urbanas tiene empleo formal, frente a 63.6 % de los hombres.

Cuánto ganan · total nacional (2025)

Es el ingreso promedio que reciben al mes por su trabajo todas las personas ocupadas del país, en zonas urbanas y rurales. Incluye a quienes trabajan sin recibir pago, por ejemplo, en el negocio familiar.

Mujeres$346.98
Hombres$423.27
$76.29

menos al mes ganan, en promedio, las mujeres ocupadas: 82 centavos por cada dólar de los hombres. La brecha se concentra en el trabajo por cuenta propia e informal; entre asalariados, el ingreso promedio es similar.

El trabajo de cuidados sostiene los hogares y hace posible el trabajo remunerado, pero recae de forma desproporcionada en las mujeres. Sin políticas de corresponsabilidad —servicios de cuidado, transporte, pausas, protección de ingresos y horarios compatibles con la vida cotidiana— una jornada diaria más larga puede profundizar esa desigualdad.

Fuentes y metodología
  • Uso del tiempo (2022): Encuesta de Uso del Tiempo, Oficina Nacional de Estadística y Censos / Banco Central de Reserva. Población de 12 años y más. Promedios diarios entre quienes realizan cada actividad.
  • Mercado laboral (2025): Encuesta de Hogares de Propósitos Múltiples (EHPM): participación entre ocupados, empleo formal e informal, ingreso laboral mensual promedio. Cálculo propio con la base de datos de la EHPM 2025 (factor de expansión): participación entre ocupados, empleo formal e informal (variable de segmentación urbana, sin servicio doméstico) e ingreso por trabajo dependiente o independiente de todas las personas ocupadas, incluidas las que no reciben pago (por ejemplo, familiares no remunerados).
  • Qué incluye cada categoría: el trabajo en la ocupación de la EUT ya incluye el traslado al lugar de trabajo y la búsqueda de empleo; el trabajo no remunerado incluye trabajo doméstico, cuidados, autoconsumo y trabajo para otros hogares, la comunidad y voluntariado. Las actividades personales incluyen el sueño.
  • Simulador: cálculo propio: 24 h − jornada remunerada − traslado − trabajo no remunerado promedio. No incorpora que el tiempo de cuidados varía entre personas ni que puede ocurrir fuera del horario laboral.
  • Las cifras de años distintos (2022 y 2025) provienen de encuestas diferentes y no se combinan en un mismo cálculo.

GatoEncerrado.news · Visualización: Ezequiel Barrera

El espejo de Honduras: riesgo en la salud de las mujeres

Una  jornada laboral larga también puede poner en riesgo la salud, especialmente en sectores como la industria manufacturera y maquiladora, donde las personas están  sometidas a cumplir metas de producción y expuestas a trabajos repetitivos, esfuerzo físico y altas temperaturas.

En países de Centroamérica como Honduras algunas maquilas han adoptado las jornadas denominadas 4×4, en las que las mujeres trabajan cuatro días consecutivos con turnos de 12 horas y descansan cuatro; o 4×3, que consiste en trabajar cuatro días y descansar tres. Estas modalidades han sido denunciadas por  organizaciones de mujeres ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos  (CIDH) por vulneración de los derechos laborales y falta de supervisión estatal.

María Luisa Regalado, defensora de derechos laborales y dirigente de la Colectiva de Mujeres Hondureñas (Codemuh), recuerda que antes de imponer estas jornadas extendidas, las empresas vendieron la idea de que las parejas alternarían el cuidado de hijos e hijas para ahorrar en guarderías. Pero, la realidad fue otra. Las metas de producción semanal no disminuyeron y las mismas trabajadoras se obligaron a sacrificar su tiempo de comida e incluso evitar tomar agua para no ir al baño y lograr así las cuotas. Como resultado, aumentaron las afectaciones a su salud. 

Investigaciones realizadas por Codemuh evidenciaron la prevalencia de Trastornos Musculoesqueléticos Ocupacionales en el 66 % de las trabajadoras de maquila que hacían jornadas de hasta 12 horas diarias  y en el 62 % de quienes trabajaban jornadas de nueve horas. Las partes del cuerpo más afectadas fueron la espalda con 68,1 %, hombros 61,6 % y cuello 53,4 %. Además, más del 44 % sufría ansiedad, distrés y depresión.

“Lógicamente, entre más larga sea la jornada de trabajo, los daños a la población trabajadora es mayor”, sostiene Regalado, quien opina, desde la experiencia, que estas jornadas largas deben de descartarse por completo.

¿Cuál es el objetivo de modificar la jornada laboral?

El economista César Villalona sostiene que el verdadero objetivo de implementar jornadas más largas es evitar el pago de horas extras por parte de las empresas. El Código de Trabajo exige que las horas extra diurnas se paguen al doble y con recargo del 25 % cuando son nocturnas. Con el nuevo esquema, si una persona cumple sus 44 horas de lunes a jueves, lo más probable es que, ante por salarios precarios, busque otro empleo para los días libres, posiblemente en empresas del mismo dueño. Villalona asegura que al tratarse de dos contratos distintos, las horas trabajadas el fin de semana se las pagarán como horas normales y no como horas extras.

De esa forma, el prometido “fin de semana largo” no se traducirá en descanso. “No hay condiciones de vida para ir a la playa. No es una modernización, es una sobreexplotación laboral para maximizar ganancias”, recalca Villalona.

La defensora agregó que la clase trabajadora no va a ganar, aunque “haya más ganancias (para los empresarios) o que el país diga que va a ser más productivo, pero esto no se va a trasladar de manera directa a los bolsillos de las personas”. 

Contrario a lo que promueve el Consejo Superior del Trabajo, Villalona señaló que aumentar las horas diarias de trabajo no eleva la productividad, sino solo el volumen total de producción a costa del agotamiento de los trabajadores. Mantuvo que la verdadera productividad se logra mediante el uso de tecnología sofisticada, capacitación, salarios dignos y mejores condiciones de vida de los trabajadores.

Frente a la amenaza de sobreexplotación, organizaciones como la Unión Nacional para la Defensa de la Clase Trabajadora (UNT) han presentado una propuesta formal para mantener el límite constitucional de ocho horas diarias y exigen, por el contrario, una reducción progresiva a 30 horas semanales, cinco días de seis horas, sin reducción salarial.

El 2 de septiembre la diputada de la fracción de ARENA, Marcela Villatoro, propuso en la Asamblea Legislativa reducir la jornada laboral diurna a 7 horas diarias y 6 horas en jornada nocturna, con semanas laborales de 39 y 38 horas. La propuesta fue rechazada por el partido oficial Nuevas Ideas.  

Desde que se creó la comisión técnica, el ministro de Trabajo ha adelantado que diversos sectores productivos ya están presentando sus propuestas y que el documento final estará listo pronto, para entregarlo al presidente de la República.

Para el economista Villalona, es muy probable que la reforma sea aprobada, porque el Consejo Superior del Trabajo está integrado por el Gobierno, las principales organizaciones empresariales y sindicatos aliados al oficialismo. Si el presidente envía la reforma a la Asamblea Legislativa, también tendría los votos necesarios para aprobarla de inmediato, ya que el oficialismo tiene mayoría y puede incluso cambiar la Constitución de forma exprés.