Los candidatos presidenciales de GANA y ARENA prometieron eliminar la partida de gastos reservados, aprovechando la indignación de la población sobre los millonarios desvíos de fondos hacia cuentas privadas que hicieron los últimos gobiernos, tanto de ARENA como del FMLN, según investigaciones de la Fiscalía. En esta verificación de #OjoDeGato explicamos por qué esta propuesta es populista. El candidato de ARENA se contradijo y después dijo que no eliminará la partida, en caso de que gane las elecciones. 


Por GatoEncerrado

La partida de gastos imprevistos o reservados de la presidencia de El Salvador, mejor conocida como "partida secreta", tiene su base legal en la ley de los presupuestos generales de la nación que cada año la Asamblea Legislativa aprueba. Es decir, la existencia de esa partida secreta es legal.

De acuerdo con el Manual de Clasificación para las Transacciones Financieras del Sector Público del Ministerio de Hacienda, la partida de gastos reservados sirve para "gastos destinados a sufragar actividades especiales autorizados por el presidente de la República". Entre esos gastos están los servicios de inteligencia para la presidencia y pago de informantes.

Antes de 2010, esa partida se alimentaba de transferencias de dinero que ministerios o instituciones públicas le pasaban a la presidencia. Ese dinero, que podía ser hasta de millones de dólares, quedaba a discreción del presidente. La cosa cambió el 25 de agosto de 2010, cuando la sala de lo constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) estableció que esas transferencias eran inconstitucionales. Ahora, la presidencia solamente cuenta con el dinero reservado de su propio presupuesto anual.

Como son gastos reservados, bajo el argumento de que hay gastos que no pueden divulgarse por seguridad nacional, la documentación de respaldo está restringida. Sin embargo, la Corte de Cuentas de la República (CCR) puede y debe auditar esa partida, como se lo ordena el artículo 195 de la Constitución.

La polémica sobre el uso de esa partida de gastos reservados surgió después de que los casos judicializados por corrupción, ocurridos en los periodos presidenciales de Elías Antonio Saca y Mauricio Funees, revelaron que los exmandatarios desviaron fondos de esa partida hacia cuentas privadas.

La polémica se agravó más cuando la presidenta de la Corte de Cuentas, Carmen Elena Landaverde Rivas, aseguró que el Gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén negó el ingreso de auditores a la Casa Presidencial. Los auditores habían sido enviados para realizar su investigación contable sobre los periodos de Saca, Funes y la actual administración.

Eduardo Escobar, de la organización Acción Ciudadana, le dijo a GatoEncerrado que el problema no es la partida secreta, sino la falta de transparencia en el uso de los gastos reservados.

Contradicción de Calleja

El candidato presidencial de ARENA, Carlos Calleja, le aseguró a un grupo de personas que estaba harto de la corrupción y que por esa razón la partida de gastos reservados de la presidencia serán eliminados si gana las elecciones en febrero 2019.

Video subido a YouTube por Diario El Mundo

Unos días después, en el programa de entrevistas matutinas "Diálogo con Ernesto López", se contradijo y explicó que transparentará los gastos reservados, en vez de eliminarla.

Por ese cambio de postura, en #OjoDeGato colocamos bajo la categoría de Populismo la contradicción de Calleja. Cuando dijo que los gastos reservados "iban para afuera", lo hizo aprovechando la indignación de la población por los más de $700 millones que fueron desviados de la partida secreta, en los periodos presidenciales de Elías Antonio Saca y Mauricio Funes, hacia cuentas privadas. Luego reveló que eso no es realmente lo que va a hacer.

Populismo de Bukele

El candidato presidencial por el partido GANA, Nayib Bukele, dijo a través de su cuenta en twitter que su promesa número 8 es eliminar la partida secreta. Prometer eso es populismo, según analistas políticos, como Eduardo Escobar.

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