Abogados dicen que la fiscalía no tiene pruebas para acusar a Maricela Albizuri de homicidio en contra de su recién nacida. Los defensores aseguran que el caso se trata de una emergencia obstétrica y no de un crimen. Pidieron que una Cámara de lo penal permitiera que Maricela enfrentara el proceso judicial en libertad.


Por Marvin Díaz

Maricela Emperatriz Albizuri, de 30 años, es acusada por la Fiscalía General de la República (FGR) de cometer, presuntamente, homicidio agravado en contra de su hija recién nacida, el 31 de octubre del año pasado. La mujer fue detenida -y sigue en el pabellón de reos del hospital psiquiátrico- después de experimentar un parto extrahospitalario en el sanitario de su casa.

La fiscalía, según los abogados de la organización Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto, carece de pruebas para acusar a Maricela. De hecho, en estos cinco meses ha sostenido su acusación sin tener la certeza sobre qué causó la muerte de la recién nacida.

“No existe una autopsia que evidencie que el cadáver de la recién nacida revele que falleció por causas diferentes a una muerte natural, en el contexto que ella sufrió un parto extrahospitalario”, señaló Karla Vaquerano, defensora de Maricela.

Los abogados de la Fundación de Estudios para la Aplicación del Derecho (FESPAD), quienes acompañan el caso, sostuvieron que las aportaciones del ministerio público no “tienen fuerza de convicción” para mantener en detención a Maricela. 

“Se encuentra el levantamiento del cadáver, que aparentemente no presenta ninguna lesión, sumado a que enfatiza que la recién nacida tenía enrollado en el cuello el cordón umbilical. Quiere decir que hay un indicio muy fuerte de problemas obstétricos”, explicó Ricardo Langlois, de FESPAD.

Detención

FESPAD y la Agrupación Ciudadana solicitaron al Juzgado Noveno de Instrucción de San Salvador que procese en libertad a Maricela, pero la petición fue rechazada. Según el juzgado, existen suficientes pruebas para que Maricela siga en prisión. Eso a pesar de los señalamientos que los abogados han hecho sobre la supuesta deficiencia de la investigación fiscal.

La defensa, luego de la decisión del juzgado de mantener en prisión a Maricela, presentó una apelación ante la Cámara Tercera de lo Penal de la Primera Sección del Centro, con la intención de lograr que Maricela fuera procesada en libertad.

Esa Cámara decidió anular la ratificación que hizo el juzgado noveno de instrucción sobre la detención provisional. "Ante este logro, la defensa de Maricela considera que el fallo de la Cámara es una oportunidad para que el Juzgado motive su decisión conforme a derecho y permite seguir el proceso de impugnación", explicó la Agrupación Ciudadana en un comunicado.

Caso

La noche del 31 de octubre de 2018, Maricela Emperatriz Albizuri, quien tenía entre siete y ocho meses de embarazo, fue al sanitario de su vivienda. A los pocos minutos, su compañero de vida escuchó los gritos de un niño, que provenían desde el baño. En ese momento, abrió la puerta y encontró a una bebé en el sanitario, luego la tomó y la colocó en el lavamos. La bebé aún tenía el cordón umbilical en el cuello. Esto según los abogados.

El incidente obligó al compañero de vida a informar de la situación a la Policía Nacional Civil (PNC), quienes trasladaron a Maricela al hospital nacional Zacamil. Esa noche, le practicaron un legrado (operación que consiste en raspar la superficie de ciertos tejidos, especialmente el útero o los huesos, para eliminar sustancias adheridas o para obtener muestras del tejido). Esa intervención quirúrgica fue, según el relato de los abogados, porque Maricela tenía resto de placenta luego del parto extrahospitalario.

En el hospital, Maricela fue capturada para luego ser llevada al centro penal de Ilopango, donde estuvo recluida en noviembre y diciembre. En ese tiempo, se hicieron evidentes los problemas de salud mental que padecía desde la infancia. Después, fue internada un mes en el Hospital Nacional Psiquiátrico. Luego, la regresaron al centro penitenciario, pero sus problemas persistieron y las autoridades tomaron la decisión de devolverla al hospital, donde fue diagnosticada con depresión severa con indicios de suicidio. Maricela permanece en el pabellón de reos del hospital psiquiátrico esperando que continúe el proceso judicial.

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