Por Xochitl Acevedo/Gatos al desnudo

¿Cuántas contribuciones especiales son necesarias para el goce de un país seguro con políticas eficientes? Una, quizá dos o tres; Pero al paso de los meses se van creando nuevos impuestos para combatir a los entes terroristas en el país, y brindar así, por medio de políticas de seguridad y con la recaudación de estos impuestos, un país seguro que favorezca a todos, desde las zonas más marginales, colonias, barrios, hasta la capital y zonas turísticas y de recreación.

Pero no solamente son contribuciones especiales o “rentas” para la seguridad de la ciudadanía, sino también existen impuestos para la salud, educación, el fondo de pensiones y para la retención sobre el impuesto de la renta, los cuales todos están presentes en los descuentos de los pagos mensuales o quincenales de los trabajadores, siendo su fin, un mejor servicio público en educación, salud y seguridad, brindado por una mejor atención en tales áreas.

Sin embargo, esto no es así. Claro ejemplo es el servicio de salud pública; este deja mucho que desear, pacientes internados sin camillas, falta de medicinas, instalaciones deplorables y mal servicio del personal ¿Se ve la inversión de los impuestos en esta área? Asimismo, el descuento para el fondo de pensiones ha tenido un largo historial, ya que este muchas veces requiere de otra larga espera para que pueda ser devuelto a sus contribuyentes.

Teniendo claro que no solo hay uno, ni dos, ni tres impuestos, también se tiene claro el nuevo impuesto a las telefonías para combatir la delincuencia en el país, pero parece que los $140 millones que pretenden tener de ello no son suficientes, pues ya quieren buscar otras alternativas; si el país “no camina” y con esto aplicar un nuevo impuesto, ahora a los combustibles, según el secretario de Comunicaciones de la Presidencia, Eugenio Chicas, quién posteriormente aseguró que sus declaraciones fueron mal interpretadas.

El pueblo salvadoreño ya tiene suficiente con todos los descuentos que les hacen en sus salarios con cada pago, un plan B sacado de las mangas para querer impresionar a las personas que con eso se solucionará el problema, no es lo indicado. La confianza se gana, y tanto las empresas gubernamentales, como el propio Gobierno deben de ser transparentes en sus cuentas, y no poner en más y más descuentos a los mínimos salarios de los salvadoreños.

Y es muy considerable decir, que antes de aprobar un quinto impuesto al combustible, es importante que el gabinete analice las problemáticas que el impuesto y demás descuentos poseen, verificar si realmente son aprovechadas para los beneficios de los ciudadanos, y si no existe una malversación de fondos para intereses propios; también debe buscar alternativas monetarias y pensar que no es justo que todos los adeudos y problemáticas se quieran solucionar con planes B: Impuestos y más impuestos.

Solo queda estar pendientes si se note el cambio con políticas en pro de la seguridad ciudadana a raíz de la renta de las telefonías,  ya que si no, se espera un nuevo plan B.


xochitlXochitl Acevedo: soy estudiante de periodismo de la Universidad de El Salvador, me gusta  analizar todos los sucesos desde el fondo, ver las cosas desde todas las perspectivas presentes. Me encanta la historia de El Salvador. Como ser humano, pero sobre todo, como estudiante de periodismo, defiendo los derechos humanos y creo que es importante hacer periodismo para defenderlos, pero también para hacer más humanos a los humanos.

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