Las declaraciones fueron hechas cuando habló sobre el desplazamiento forzado que ejercen las pandillas dentro de las comunidades y territorios de todo Centroamérica. El funcionario aprovechó el espacio para asegurar que el FMLN tiene un lazo con grupos criminales, desde la tregua entre pandillas.


Por Yessica Hompanera

El vicepresidente de la República, Félix Ulloa, dijo que dos dirigentes del FMLN podrían haber cometido “una gran traición a la patria”, si las autoridades comprobrueban el supuesto financiamiento que dan a las pandillas para atacar policías, con el objetivo de desestabilizar el gobierno de Nayib Bukele. Hasta el momento ninguna de las autoridades competentes, ni el propio presidente, han brindado las identidades de los supuestos responsables.

“Si se lograra comprobar, si eso fuera cierto, estaríamos frente a un gran delito de traición a la patria por estos personeros que no se resignan a aceptar su mala administración”, señaló Ulloa, en la mañana del martes durante una intervención en un hotel de la capital.

Ulloa fue el invitado de honor en la presentación de la investigación de la fundación Cristosal denominada: “Señales de una crisis: desplazamiento forzado interno por la violencia en El Salvador, Guatemala y Honduras, 2018”.

“No tengo duda que si él (Nayib Bukele) lo afirma es porque tiene información que lo sustente”, reafirmó frente al público.

Bukele denunció públicamente que el FMLN está confabulando en su contra, a través de las pandillas. Como es su costumbre, Bukele escribió esta denuncia a través de su cuenta de Twitter.

Esta publicación provocó que la alta dirigencia del partido hiciera una convocatoria a sus militantes y un pronunciamiento a través de sus redes sociales. “La Comisión Política del FMLN desmiente categóricamente tal acusación sin fundamento, que constituye una total irresponsabilidad e incapacidad para actuar como el cargo lo demanda”, se puede leer en el documento.

El lunes por la tarde, el secretario general del partido, Medardo González, acompañado por Nidia Díaz y Norma Guevara, se concentraron, junto con un poco menos de 50 militantes, frente a la Fiscalía General de la República (FGR) en Antiguo Cuscatlán, La Libertad, para dar aviso sobre las acusaciones de Bukele. En su afirmación, el presidente no dio nombres ni cargos de los posibles implicados.

El Código Penal reconoce la figura de la "traición" en el artículo 352, en el que establece que toda persona, nacional o extranjera, que tome la decisión de tomar armas contra el Estado “bajo la bandera enemiga” podría ser condenado de 15 a 25 años de prisión. Este artículo señala que deberá ser empleado siempre y cuando el país se encuentre en guerra.

El ministro de Justicia y Seguridad, Rogelio Rivas, presentó el martes 11 de mayo un aviso a la FGR para que se iniciaran las investigaciones. El ministerio informó, en un memorandum, que los dirigentes pudieron haber infringido el artículo 29 de La Ley Especial contra Actos de Terrorismo. Esa ley, creada en octubre de 2006, establece que es considerado un delito de la categoría de terrorismo el financiamiento, de manera directa o indirecta, a grupos terroristas. De llegar a iniciar un proceso judicial hasta su condena, los imputados podrían enfrentar de 20 a 30 años de prisión y una multa de hasta $500,000.

El director de la PNC, Mauricio Arriaza Chicas, al ser cuestionado por la prensa prefirió apartarse de las declaraciones hechas por el presidente. En una rueda de prensa dijo:  “La verdad es que el señor presidente (Bukele) tendrá sus razones. En el caso particular yo quiero apartarme de esas investigaciones”.

El 29 de junio de 2018, El Faro reveló que Bukele, cuando aún era alcalde de San Salvador, pactó con pandilleros del Barrio 18 y de la Mara Salvatrucha (MS-13) del centro de la capital para poder ejecutar proyectos y eventos de la municipalidad.

Comenta