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Lea un resumen detallado de lo que ha sido el primer día de la audiencia inicial en contra del expresidente salvadoreño, Francisco Flores, acusado de enriquecimiento ilícito, peculado y desobediencia. Compartimos un resumen de lo más destacado que incluye los alegatos de las partes implicadas, en uno de los juicios históricos con los que ya cuenta El Salvador.


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Por Marvin Díaz y Mario Beltrán 

Detrás de la puerta color café de aquella pequeña sala hace su ingreso Francisco Flores, con sus manos esposadas, su camisa color blanca, corbata amarilla y un saco color azul-negro, el expresidente es interceptado por los lentes de las cámaras de video; los flashes no dejan de iluminar su rostro; su mirada perdida reflejaba el intenso momento de aquel diminuto cubículo en donde se conocería su destino.

Entran en aquel escenario los fiscales del caso y los querellante (parte acusadora); la parte defensora también toman posesión de aquella sala; el juez Séptimo de Instrucción de San Salvador, Miguel Ángel García, estaba listo para celebrar aquella audiencia.

Los fiscales del caso inician las intervenciones haciendo una remembranza del génesis en el caso de Francisco Flores, y hacen referencia de las acusaciones del expresidente Mauricio Funes y de las investigaciones que llevó a cabo la Comisión Especial de la Asamblea Legislativa acerca del caso.

La mañana del jueves 5 de noviembre no es cualquier día. Este momento era la atracción de miles salvadoreños. Sus ojos estarían sobre la institución que vela por la justicia del país. Hoy se presentaría ante los tribunales el expresidente, Francisco Guillermo Flores Pérez, primer presidente que se sienta en el banquillo de los acusados por enriquecimiento ilícito, peculado y desobediencia, tras acusarle de malversar fondos de $10 millones de dólares donados por la República de China-Taiwán

El escenario sería la sala 4-B del juzgado Séptimo de Instrucción del Centro Judicial "Isidro Menéndez". Aquella pequeña sala estaba repleta de periodistas, fotógrafos y camarógrafos nacionales y extranjeros que como abejas en un panal, estaban a la esperar de presenciar la salida del exmandatario Flores. Custodiada la sala por once elementos de la Unidad del Mantenimiento del Orden (UMO) y tres elementos del Grupo de Reacción Policial (GRP), el lugar estaba listo para que comenzara aquella audiencia en contra del exfuncionario público.

La exPrimera Dama, Lourdes de Flores, y sus dos hijos, se acercan tímidamente a donde se encuentra sentado su jefe de familia. Piden permiso al oficial que lo custodia, y se inclinan para abrazar y besar a su padre deseándole suerte, quien debía responder por los actos que se le acusan. Ninguno de los miembros de la exfamilia presidencial quiso dar declaraciones a los medios.

Rasca su nariz con dificultad por las esposas en sus muñecas, se acomoda en la silla, y se dispone a escuchar las acusaciones y fundamentaciones que la Fiscalía tiene en su contra.

Fiscalía ataca

Uno de los fiscales del caso, Julio Zamora, explicó en su intervención que como fiscalía investigaron las formas de proceder cuando un país hace una donación a El Salvador. Dice que encontraron que incluso antes de que el acusado tomara posesión como presidente, ya había donaciones que Taiwán hacía a El Salvador. “De esas donaciones, determinamos que cinco sí fueron ocupadas para las obras que realmente se necesitaban, pero de todas las donaciones de Taiwán a El Salvador entre 1999 y 2004, encontramos una en principio de $5 millones de dólares, pero dicha cantidad nunca fue ingresada a los fondos públicos, y no encontramos el destino de ese dinero”.

De los nueve proyectos en los que Taiwán cooperó con donaciones y reportó como ayuda a El Salvador, cinco de ellos, los cuales sumaron $15 millones de dólares, no se encuentran en el registro de ninguna de las instituciones de gobierno que estaban en la fecha, determinó la Fiscalía.

Otro de los hallazgos que expuso la fiscalía, es que descubrieron que se abrió una cuenta en el Banco Cuscatlán de Costa Rica con fecha octubre de 2003 a nombre del Centro de Estudios Políticos “José Antonio Rodríguez Porth” del partido Arena, y la misma fue cerrada el 27 de abril de 2004. La Fiscalía determinó que esta cuenta fue utilizada para depositar la suma de $10 millones de dólares; mismo que fueron retirados junto a los más $11 mil 118 dólares de intereses. Este retiro, hizo pensar a los fiscales que la cuenta fue abierta únicamente para el depósito de este dinero. Asimismo, determinó que al cerrar la cuenta, el dinero fue ingresado a otra cuenta con número 000-22010320-0 a nombre de Alianza Republicana Nacionalista (Arena) del Banco Cuscatlán de El Salvador.

La Fiscalía no ha presentado pruebas contundentes del paradero de los otros $5 millones, y presume únicamente que fueron a parar a cuentas personales de Flores.

“Él (Francisco Flores) no está involucrado para nada en esa transacción. No hay prueba de eso”, expresó el abogado defensor de Flores, Edgar Morales Joya.

Joya dijo a demás que esta primera etapa es para que la parte acusadora exponga sus alegatos, y que luego vendrá el espacio para que la parte defensora los pueda contrariar por lo que la audiencia puede durar un par de días más.

La parte fiscal solicitó llamar como testigos del caso a: el expresidente salvadoreño, Mauricio Funes; al empresario y exdirgente de Arena, Antonio Salaverría; a la excanciller de la República, María Eugenia de Ávila; al vicepresidente de la República en el periodo de Flores, Carlos Quintanilla Schmidt; al diputado del PCN, Reynaldo Cardoza; al diputado Guillermo Gallegos del partido GANA; al actual ministro de Justicia y Seguridad, Benito Lara; al diputado del PCN, Francisco Merino; y a ocho empleados de los bancos Citi de Costa Rica y Colombia. Asimismo, no descarta llamar a testificar al expresidente salvadoreño, Elías Antonio Saca.

La Fiscalía afirmó además que el exmandatario contaba con ocho cuentas a su nombre, y que Jorge Daboub, actual presidente de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP) y Arnoldo Jiménez, exdirector ejecutivo de la misma, tenían acceso a administrar dichas cuentas.

Querellantes y el lavado de dinero

También hubo espacio para que los querellantes expusieran sus alegatos en contra de Flores. La querella solicitó que aparte de ser acusado por peculado, desobediencia y enriquecimiento ilícito, Flores sea acusado también de Lavado de dinero, algo que el abogado defensor descartó que fuese así “no se trata de sumar un delito, sino de cambiar la calificación de los que ya tiene en su contra. El juez no puede sumar un delito, sino modificar la calificación de los que ya tiene”, dijo Morales Joya.

Ramón Villalta, de la Iniciativa Social para la Democracia (ISD) una de las instituciones querellantes, dijo que aplaude que el juez del caso no haya cedido a las maniobras que la parte defensora buscaba como retrasar la audiencia o anular a la querella “el juez ha sido contundente al ratificar la legitimidad que la querella tiene”, dijo Villalta.

Ramón Villalta destacó además que por argumentos de la parte acusadora, quedó demostrado que además de $24 millones, al menos $15 desaparecieron. “Con los alegatos de la Fiscalía, quedó demostrado el delito de lavado de dinero, pues es dinero que venía por vía legal, fue extraído de forma ilícita utilizando una cuenta bancaria, para cambiarlo de dueño. Eso es lavado de dinero”, dijo Villalta.

Paralelo a la audiencia, varias organizaciones sociales se concentraron a las afueras del Centro Judicial “Isidro Menéndez” para exigir prisión para el exmandatario.

Previo a la intervención de la defensa, se le permitió al exmandatario ingresar a su médico, pues debido a la trombosis que padece y a haber estado sentando mucho tiempo, corría peligro, por lo que además se le permitió estar de pie.

Alegatos de la defensa

Llegó el turno de la defensa del expresiente, entre sus primeros alegatos, pidió que Fiscalía y querellantes se pusiesen de acuerdo con los delitos porque “no sabemos de qué defendernos” expresó el abogado defensor Edgar Morales Joya.

Argumentó a demás que “No hay ningún cheque original que haya recibido Flores. Cheques tienen que cumplir requisitos para ser originales, y que la única prueba que tienen contra Flores es que los cheques estaban a su nombre”.

La defensa argumentó además que no había ni un solo testigo que pudiera decir que vio cuando le entregaron los cheques a Flores “en el proceso, ni siquiera están los cheques de los que habla la Fiscalía”.

Recalcó además que como la Fiscalía no tiene pruebas del paradero de los $5 millones restantes, ni copia de los cheque, solo infieren que Flores los tiene “solo infieren pero no hay elementos de prueba” dijo el abogado defensor.

Expresó también que “no le compete al presiente de la República administrar los fondos de donaciones” y que “no hay un solo informe que diga que China-Taiwán le entregó cheques a Francisco Flores”.

Al cierre de esta nota, la defensa continuaba mostrando sus argumentos para defender al primer presidente salvadoreño de la era reciente en ser acusado. Un proceso judicial que lleva ya poco más de un año, y del cual han surgido innumerables dudas, críticas y cambios.

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