Los municipios de Arcatao, San José las Flores, San Isidro Labrador y Nueva Trinidad, en El Salvador, emprendieron una lucha de conciencia para cerrar cualquier posibilidad a que la minería metálica invada sus tierras . La lucha fue a través de las consulta popular en donde participaron  habitantes de las diversas  comunidades que podrían verse afectadas a través de la actividad minera.


Por Marvin Díaz

Las posibilidades eran nulas. El que estos cuatro guerreros tuvieran poder para enfrentarse a uno de los más grande y poderosos enemigos de la tierra era inimaginable, pero lo lograron. Lograron frenar el avance del enemigo a sus pueblos, y hoy celebran al norte de El Salvador lo que muchos de sus hermanos quisieran hacer y aún no logran: la organización para la paz.

Todo estaba listo. En esta ocasión se unía el cuarto fantástico. El pueblo de Arcatao, en Chalatenango, estaba a punto de implementar una estrategia de guerra que tres de sus vecinos ya habían puesto en marcha de manera exitosa: la Consulta Popular. Ese día los habitantes de dicho pueblo no elegirían a un nuevo presidente, ni a ningún diputado, ni partido político, ni mucho menos a un alcalde; esa mañana los pobladores elegirían la vida o la muerte; el medio ambiente o la contaminación; intereses económicos y egoístas, o los intereses de cientos de pobladores. Es día de votación en Arcatao, y es el momento crucial para enfrentar al mayor enemigo de la tierra, el agua y los alimentos: la Minería metálica.

El municipio de Arcatao está escondido entre sus innumerables montañas llenas de vegetación; entre los ríos helados que descienden de los cerros; en  caminos que parecieran un subibaja, ahí está oculto un pequeño pueblo con sus iglesias, sus santos, negocios y sus más de 1,500 habitantes. Hasta junio de 2015, Arcatao no registraba ningún homicidio según datos del Instituto de Medicina Legal.

Chalatenango, al norte de El Salvador, es uno de los departamentos con mayor riqueza montañosa en donde se encuentran una diversificación de materiales preciosos como el oro que empresas como Martinique, Comerce Group o Pacific Rim/Oceana Gold buscan incansablemente conseguir.

Muy temprano los rayos del sol ya iluminaban a aquel pequeño e histórico pueblo; cientos de personas se apresuraban a emitir su voto. Entre aquel apogeo de personas encontramos a una anciana, un declamador de poemas, un agricultor y una joven consciente de cuidar de aquel aislado lugar, su único hogar.

El 8 de noviembre se celebró la cuarta Consulta Popular en contra de la minería metálica en el departamento de Chalatenango. Ocho centros de votación y nueva Juntas Receptoras de Votos (JRV) serían los escenarios en donde los pobladores elegirían su destino como municipio. Entre los principales centros de votación se encontraban  Teosinte, Sicahuite, Cerro Grande,  las VegasEl Sitio, el Pepeto y el Portillo.

***

Felicia de Centeno, 80 años

Su rostro reflejaba sus largos 80 años de vida.  Aquellos ojos expresaban su cansancio de toda una vida de trabajo, su voz cortada nos comentó del porqué estaba en esas votaciones. “Yo ya voté porque no quiero que se deshagan esos cerros (entre risas cortada)”, dijo Felicia de Centeno.

Doña Felicia es de muy pocas palabras y prefiere pasar desapercibida entre el bullicio. Ella comenta con su dulce y cortada voz “si se sigue con esa cosa de las minas, nosotros quedamos arruinados, nos quedamos sin agua y no quiero que venga esa gente aquí”. Felicia es pobladora de uno de los cuatro pueblos fantásticos.

Con dificultades, la niña Felicia se levanta y se despide muy amablemente a paso lento para emprender su camino hacia su hogar, a la espera de un resultado positivo para detener los trabajos mineros en Arcatao.

 Leonides Ayala, declamador de poemas

El sol abrasador de mediodía comenzaba a arder en aquel pueblo, entre el insoportable calor, las personas esperaban su turno para emitir el sufragio y unirse como los elegidos para vencer a su enemigo; de pronto se escuchó entre esa multitud a un declamador, un poema fue necesario para llamar la atención. Don Leonides Ayala, un declamador de poemas, hace alarde de sus dotes artísticos y dice: “yo me sé bastantes poemas:Yo vi de volar palmar, volar para arena, no hay amor que mate más que el amor en tierra ajena”, dijo el poeta entre risas.

A sus 75 años, don Leonides está consiente de la problemática que atraen los trabajo mineros en la zona “ninguno estamos de acuerdo con la minería porque para nosotros en una gran ruina,  la muerte es la que nos vienen a dejar”, mencionó Leonides Ayala. La sabiduría de este fantástico hombre guía el pensar de las futuras generaciones de aquel pueblo.

Él, como todo buen poblador, está sabedor de las afectaciones y lo que contraería al llegarse a presentar actividad minera en la zona. “Al acontecer los trabajos mineros, yo siento que nos vamos a sentir mal en las agua, las cosas que comemos y vamos a estar más arruinados; esas minerías traen veneno para la población. Yo prefiero estar en medio ambiental, ¡No a la minería!”, dijo el declamador.

Nuestro amigo se despide con su último poema: “La linda rancherita tu  baleastes tu carriales por tu boquita un colón y por lo demás dos riales”

***

El alcalde del municipio de Arcatao, José Avelar, aseguró  que con esta cuarta consulta popular, se está asegurando el bienestar de diversas comunidades. “Para nuestro municipio es importante porque estamos cerrando una zona completa, San José las Flores, San Isidro, Nueva Trinidad y ahora Arcatao. Con esto nos estamos protegiendo frente una amenaza real que tiene el pueblo salvadoreño”, expresó el edil

El alcalde reiteró que no serían los únicos afectados por las actividades mineras si se llega a dar en la zona. “Aquí no solamente es Arcatao, hay que mencionar que San Salvador es fuertemente amenazada con el tema de la minería ya que ellos (San Salvador) son los que consumen el agua que baja de los cerro de Chalatenango y de estos municipios; esta agua la consumen todos los que viven en San Salvador”, expuso José Avelar.

El presidente de Asociación para el Desarrollo de El Salvador (CRIPDES), Bernardo Belloso, destacó la participación de la ciudadanía en las actividades  en contra de la minería “en este tipo de procesos, los que toman todo ese liderazgo y participación es la población para que se genere un empoderamiento de la problemática y no se permitan proyectos mineros”, mencionó presidente CRIPDES.

***

Santos de 83 años, agricultor

Sicahuite es la comunidad donde vive aquel sabio agricultor de 83 años al cual llamaremos don Santos;  los años ya le pesan a don Santos  y no es para menos, con sus pasos lentos se acerca a la Junta Receptora de Voto (JRV) a presentar su Documento Único de Identidad (DUI); va hasta la urna y emite su voto, y a marcha pausada entrega su papeleta con su sufragio.

Don Santos lleva consigo una Cuma con la cual se gana el sustento diario, y pelea contra la pobreza. Él me comenta entre risas “yo vine por la votaciones que quieren destruir los cerros, la minería no es bueno para mí porque me voy a quedar sin casa y sin agua”, dijo aquel simpático anciano.

Agrega el humilde y respetuoso agricultor “yo no estoy de acuerdo con eso, es cierto que me voy a morir pero quedan los pequeños”, dice don Santos.

***

La Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH), acompañó la consulta popular, con el fin de presentar requerimientos ante la Asamblea Legislativa para la ley que prohíba las actividades mineras en El Salvador.

Yanira Cortez, procuradora adjunta para los Derechos Ambientales de la PDDH, hizo señalamientos de los derechos que son vulnerados a las personas a raíz de la explotación minera. “La minería metálica es l industria más contaminante en el mundo. Los derechos que son vulnerados son los derechos al medio ambiente y derecho al trabajo; son procesos que degradan el medio ambiente, tienen grandes consecuencias en los recursos hídricos. En el caso de derecho al trabajo estos someten muy difícil con pocas garantías a la población que esto pueda ser parte de este proceso; por eso estos son los principales derechos que le son violentados”, mencionó la procuradora.

Agrega Cortez “otro de los derechos vulnerados son los desplazamiento ya que muchas comunidades se desplazan por causa de los trabajos mineros”.

***

Delmira Santos, joven de 24 años

Delmira Santos es una joven de 24 años y reside en la comunidad Teosinte; con la frescura de su juventud y acompañada con su vestido blanco con flores color azul, decidió asumir su papel de heroína e ir a votar con un solo objetivo “No queremos la minería en nuestra comunidad porque no queremos contaminación”.

Ella está consciente que la decisión que se tome en relación a la minería será fundamental para las nuevas generaciones “el tema de la minera es importante porque para empezar estaríamos dañando el futuros de los niños y niñas, y el nuestro también”,  reflexionó Delmira Santos.

***

Una de las características significativas de la cuarta consulta popular en contra de la minería metálica en El Salvador es la participación de 24 observadores internacionales de ocho países diferentes que vigilaron el proceso democrática.

“Estamos con un grupo de observadores internacionales que acompañaremos todo el proceso de las consulta; la idea es que sea una votación imparcial, transparente y que el sufragio sea consiente y libre”, mencionó Catie Johnston, observadora internacional.

***

El sol ya comienza a descender para darle paso a la oscuridad en aquel pueblo; los niños juegan pelota en las calles, las personas comienza por tradición a tomarse un caliente café acompañado con su pan dulce y escuchar historias, miles y miles de historias de los ancianos del municipio;  la hora de cerrar las urnas ya está cerca, el cansancio ya se observa en los miembros de la JRV y los observadores internacionales que acompañaron el proceso.

 Un día después de las votaciones

Los resultados arrojados por la cuarta consulta popular para declarar libre de minería metálica al municipio de Arcatao fueron que de 1,027 personas que emitieron su voto, 1023 dijeron no a la minería, mientras que únicamente hubo 3 votos a favor de la minería. Esto indica que el 99 % de la población apta para votar del municipio, está en desacuerdo en que se realicen exploración y explotación minera en la zona. Con estos resultados la Alcaldía de Arcatao iniciará la ordenanza municipal que prohíbe la actividad minera en la zona.

Los otros tres Fantásticos

San José las Flores se hizo una consulta popular el 21 de septiembre de 2014, a solicitud de sus comunidades con el objetivo de que residentes del lugar, previamente informados, externaran su opinión a favor o en contra de proyectos de exploración y explotación de minería metálica en su territorio. Un total de 811 personas de un padrón electoral de 1,115 habitantes acudieron a las urnas. 803 personas dijeron no a la minería y solamente 5 dijeron sí, también se contabilizaron 3 votos nulos. El proceso electoral  fue calificado por observadores internacionales y el Procurador para los Derechos Humanos, David Morales, como “bien organizado y transparente”.

San Isidro Labrador  se convierte en el segundo municipio de Chalatenango y del país en decirle No a la minería a través de consulta popular realizada por la alcaldía en coordinación con la Mesa Fente a la Minería. Con 235 votos en contra, dos a favor y uno nulo, la población de ese municipio rechazó la ejecución de proyectos de exploración y explotación minera.

Nueva Trinidad La Consulta arrojó que el 99.25% de la población votante está en desacuerdo con proyectos mineros en su territorio. En total, 809 personas son las que se acercaron entre las 8 de la mañana y 3 de la tarde a los siete centros de votación distribuidos en las siete comunidades del municipio, y de esas personas solamente 4 votaron por el SÍ y 2 votos nulos.

Cuando los elegidos se unen, se preparan y descubren sus capacidades, no hay enemigo que les haga frente, por muy poderoso que parezca.

cc

Comenta