Perfil: Manlio Argueta

Por Xochitl Acevedo/Gatos al desnudo

Manlio Argueta, escritor salvadoreño, nació en la ciudad en donde se celebra el carnaval más famoso del país, en San Miguel en el año de 1935. Fundador del “Círculo Literario Universitario” y parte de una de las generaciones más importantes en El Salvador, conocida como la Generación Comprometida. Argueta escribió un poema llamado "Infancia 1942", y en forma de contraste del año ya mencionado al año actual, hay tantas cosas paralelas en la actualidad, que parecen repetirse, quizás de forma distinta. Parece que su poema acertó con muchas cosas que pasan hoy en El Salvador.

 “La infancia era la noche especialmente, y pensar en el día que vendría mañana, mamás enfermas, papás que no llegaban nunca, hermanos que se iban olvidando a medida que ya no regresaban”. En el 2015, la infancia ha decaído de una manera que se podría decir espeluznante, aunque de igual forma se espera el mañana con mamás enfermas y papás que se fueron sin antes conocer, ahora la infancia ya no es infancia, aunque se tengan una y mil tecnologías, ya no hay valores incrustados desde la niñez que perduren hasta en la vejez de las personas.

“Y era la muerte la matalascallando, como si se enojara todo el tiempo. Iba y venía perra de los atardeceres, llevándonos amargas cicatrices y gritos, y angustias y dolores y lágrimas y mares” . En el 2015, la muerte es la principal protagonista en un guión llamado  La Vida Real; la vida que en el "Pulgarcito de América" se vive cada día, provocando enfermedades y tristezas, que, además de gritos y cicatrices hay más angustias, más personas que piensan en su Salvador a la hora de salir de sus hogares, pero también decepción al ver estadísticas de las muertes en el país.

“La infancia era la muerte cagándose de risa. Se nos quedaba viendo de a poquito desde las uñas de los pies hasta la punta de los pelos parados. Comenzaba a escoger como si nada. Recorría los barrios, se llevaba a los niños más hermosos y pobres dejándonos dolor y sacrosanta herida. El aire entonces con sus manos aves
jugaba con nosotros para que no temiéramos” . 
En el 2015 no siempre se lleva a los niños más hermosos y pobres….bueno, pobres quizá sí, porque en su búsqueda por dejar de serlo, perdieron las batallas, pero también se lleva a unos cuantos malos, y a otros inocentes. Por fin nadie se libra de ella, pero si se tiene que cagar de la risa que sea con los que deben más.

“Sin embargo moríamos de miedo, mirándola implacable con sus terribles dientes de caballo. De uno en uno se acaba hasta la raza, decían los papás y las mamás temblando”  . En el 2015 algunos se toman ese papel…

“La infancia es esta muerte satisfecha, sus monedas de plata, sus corbatas, cuchillo de oro, bala envenenada. Y nos dejaba penas, desconsolados siempre. Porque si algo dolía en estos barrios, era la dura muerte, la inflexible, que además se burlaba de nosotros porque no éramos aptos para absorber horrores”
 . En el 2015, y sin excepción, en ninguna época, por más “civilizada” que esté, nadie en lo absoluto está apto para absorber horrores, solo quienes los cometen.

“Y quedábamos solos, hijos de Dios, niños abandonados al temor de la noche”
Y si no, ir a la capital salvadoreña, donde no solo niños están al límite del temor de la noche, sino también personas adultas.

“Preguntamos por qué tanta desgracia. Por qué la muerte infame se llevaba a los buenos y a los malos, pero siempre a los pobres, eso sí. Y se echaban los padres, los abuelos y tíos un trago. Más que trago era copa de lágrimas. Mientras tanto los niños debajo de las sábanas oíamos retumbos que venían del fondo del volcán”.  Y definitivamente, que en el 2015 las personas aún preguntan por qué tanta desgracia que corrompe a un país como lo es El Salvador, definitivamente, no hay solo cosas malas, al contrario hay infinidad de cosas buenas, si no, este ya no fuera un país.

Pero Manlio Argueta acertó en tantas cosas se vivían para esos años, pero que ahora muchas cosas se están volviendo a dar, no iguales pero si similares. Pero eso sí, hay muchas cosas por las que seguir adelante, mirando más allá de lo que se ve a simple vista, El Salvador puede cambiar si se cambia desde la niñez, y no se es una niñez de 1942, muchos menos una de 2015.  Y para ello hay una palabra importante llamada VALORES.


xochitlXochitl Acevedo: soy estudiante de periodismo de la Universidad de El Salvador, me gusta  analizar todos los sucesos desde el fondo, ver las cosas desde todas las perspectivas presentes. Me encanta la historia de El Salvador. Como ser humano, pero sobre todo, como estudiante de periodismo, defiendo los derechos humanos y creo que es importante hacer periodismo para defenderlos, pero también para hacer más humanos a los humanos.

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