Más de 4 mil familias se ven afectadas por el uso de agrotóxicos en la tierra causando enfermedades; uso excesivo del agua al desviar de su cause el río Paz, lo que causa la salinización de los manglares, dañando la forma de subsistencia de familias que dependen económicamente de ellos.  Una asociación local asegura que los responsables no tiene permisos ambientales para dichas acciones.


Por Josselyn Ortez

Los habitantes de 18 comunidades del municipio de Francisco Menéndez departamento de Ahuachapán  están siendo afectados por la interrupción del flujo hidríco entre el rio Paz y el manglar Garita Palmera, causado por la industria cañera que está utilizando el agua para regar los cañales.

Dicha acción causa serios problemas  la salinización de los manglares, esto evita que especies de moluscos se reproduzcan y crezcan para luego ser comercializados por personas de estas zonas, siendo esto la forma de subsistir de las familias habitantes del lugar.

4, 800 familias están siendo afectadas con diferentes tipos de problemas como el no acceso al agua, quema indiscriminada de la caña, sustancias toxicas que se utilizan en los cañales el cual tarda cinco años en desaparecer del suelo y afecta grandemente pues las familias no cuentan con agua potable por lo que subsisten con agua de pozos artesanales.

Álvaro Orellana Crespo, presidente de la Asociación Istaten opina que “tienen aumento de casos de insuficiencia renal en la zona debido a estos tóxicos. Hemos enviado cartas Ministerio de Agricultura y Ganadería y el Ministerio de Medio Ambiente y no había obtenido respuesta, hasta el 20 de marzo que se tuvo la oportunidad a través de una mesa de dialogo  denunciar esta anomalía  que se está dando en el Rio Paz y la microcuenca el Aguacate”.

El principal problema es la creación de una borda desviando el cauce del río Paz  por parte de la industria cañera para hacer uso exclusivo de riego de caña de azúcar las 24 horas del día, extrayendo directamente del río 235 metros cúbicos por hora.

Fotogalería de Marvin Díaz

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La Asociación Istaten es una asociación dedicada a protección ambiental que vigila y protege los recursos que se tienen en la zona. Está opera desde 2012, y  ha movido instancias y presentado permisos ante jueces ambientales para retirar esta borda que evita que el agua dulce llegue a los manglares.

Según Rigoberto Monje habitante de la comunidad Bola de Monte y miembro de la asociación Istaten  “esta problemática a afectado en gran manera a todos sus habitantes por ello han visto la necesidad de organizarse y luchar para lograr que la industria cañera pare el uso exagerado del agua”

El 15 de febrero Como asociación Istaten asistieron al Juzgado Ambiental de San Salvador para investigar si la central de Izalco tiene los respectivos permisos para hacer uso del agua de la zona, y aseguran haber conocido que no cuentan con los permisos para operar de la manera que lo están haciendo.

 “Nosotros no estamos en contra que la central de Izalco use el agua, estamos en contra de que hagan represas artesanales para retener el vital líquido evitando que llegue hasta los manglares y nos están dejando a 18 comunidades sin agua; Que quede claro al sector cañero esto no es una canaleta de sistema de riego como ellos dicen esto es una sub cuenca del rio Paz que da acceso al abastecimiento al astero de garita palmera”, expresa Orellana Crespo.

Gracias a la gestión de la asociación Istaten, se ha logrado que se quiten los diques que central Izalco había puesto, y la comunidad ha puesto interés y empeño limpiando la microcuenca logrando que el agua corra con fluidez y llegue hacia los manglares, pero más importante es el consumo humano.

Esta iniciativa por parte de la asociación Istaten y las comunidades afectadas  hace un llamado a la  central de Izalco a tomar conciencia en que las familias necesitan y es su derecho tener el agua en calidad y cantidad.

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