La Asociación de mujeres sindicalistas "Febe Elizabeth Velásquez",  trabaja con varios sindicatos y se organizan para ver temas que tengan que ver con las mujeres, y motivarles a ser parte de un sindicato debido a que rara vez los sindicatos son dirigidos por mujeres pues generalmente son los hombres quienes están  a cargo de estos.


Por Josselyn Ortez

¿Debería un mujer trabajadora pertenecer a un grupo sindical?

Las Febes es un grupo de sindicalistas enfocadas en la defensa de los derechos de las mujeres trabajadoras, tal y como lo hiciera Febe Elizabeth Velásquez en su tiempo quien a través de su sensibilidad logró descubrir las injusticias que se daban en las maquilas; perteneció al Sindicato de la Industria Textil y desde donde peleó por los derechos de las trabajadoras.

Febe Elizabeth Velásquez es recordada como la Secretaria General de la federación Nacional Sindical de Trabajadores Salvadoreños (FENASTRAS), que fue asesinada junto a otros sindicalistas, con una bomba colocada en ese local el 31 de octubre de 1989.

Las Febes siguen los pasos de este personaje, y aunque ya el tiempo ha pasado, las necesidades siguen siendo  las mismas e inclusive más pues muchas mujeres son violentadas en materia de derechos laborales.

La Asociación de mujeres sindicalistas "Febe Elizabeth Velásquez",  trabaja con varios sindicatos y se organizan para ver temas que tengan que ver con las mujeres, y motivarles a ser parte de un sindicato.

Claudia Liduvina Escobar, presidenta de las Febes,  expresa que “los sindicatos hoy por hoy retoman las banderas de lucha como el salario, y asuntos más reivindicativo pero no se toman las banderas de la lucha de las mujeres”.

Esto conlleva a que las mujeres no sientan atractivo la participación dentro de los sindicatos, por lo tanto “Las Febes”trata de crear el sentido de pertenencia a una estructura; dentro sus objetivos principales está que el sindicalismo pueda llegar a las mujeres y que las mujeres lleguen a los sindicatos.

Se cree que las mujeres están en situación de desigualdad en relación a  los hombres porque es una condición estructural, patriarcal. Las Febes están distribuidas en diversos sectores, tanto en el sector público como privado (sector textil, domesticas, sexuales e independientes).

Las Febes no generan sindicatos, solo generan militancia para que las mujeres se unan a un sindicato debido a que rara vez los sindicatos son dirigidos por mujeres pues generalmente son los hombres quienes están  a cargo de diversos sindicatos.

Hasta el momento el número de mujeres pertenecientes a este grupo sindical es de 150 y a pesar que nació hace dos años, consideran que es un grupo considerable por lo difícil que se vuelve convencer a las mujeres de cualquier sector involucrarse en este tipo de movimientos.

Las Febes como grupo sindical abrieron una escuela de formación en donde se educa a las mujeres de diferentes sectores en género y política,  para que puedan organizarse,  defenderse, conocer sus derechos y así evitar que se vulneren.

También trabajan en sectores más pobres y con mayor incidencia de trabajadoras domésticas, tal es el caso del municipio de Sonsonate.

Liduvina  dice  que “para llegar a las trabajadoras domésticas nos reunimos con ellas, las localizamos en su lugar de residencia y las educamos, y se sienten identificadas porque todas sufren los mismos abusos”.

“Económicamente no podemos ayudar porque no tenemos los recursos, pero si apoyamos en cuestión de organización y formación”, añadió.

Uno de los sectores que más les preocupan a esta organización son las trabajadoras domésticas ya que se considera que son las que más sufren vulneraciones debido a que no existe una ley que las proteja.

Una de las banderas de las Febes es Ratificación del convenio 189 de la OIT que habla de los derechos que deben tener las trabajadoras domésticas,  y debe considerarse un trabajo no un favor.

Con ayuda de este grupo sindical se  ha presentado un proyecto de ley para modificar artículos del Código de Trabajo en donde se discriminan  las trabajadoras de este sector

El artículo 81 del Código del Trabajo establece que las trabajadoras domésticas están obligadas a prestar sus servicios en los días de asueto, siempre que así se lo pida el patrono.

El artículo 83 del Código de Trabajo permite el abuso y la discriminación en el despido de trabajadoras domésticas, ya que incorpora tres causales de despido específicas para este sector que no implican responsabilidad para el patrón, y que no solo constituyen verdaderos actos de discriminación sino que conllevan la posibilidad de prácticas abusivas en contra de la dignidad y los derechos de estas trabajadoras.

“No se ratifica el convenio porque toca intereses, pues al ratificarse esta ley las trabajadoras domésticas deben tener contrato,  seguro social, seguro de vida, entonces para muchos que tienen más de una trabajadora es inconveniente”, señala Liduvina.

Al igual que  las mujeres del sector del trabajo sexual son vulneradas más aún, porque no existe una ley de protección pues ni siquiera es considerada como trabajo.

El  grupo de sindicalistas de las  trabajadoras sexuales denominadas "Orquídeas del Mar" ahora están organizadas y piden que se les reconozca su trabajo; en 2013 organizaron una mesa de diálogo para sentar bases y luego poder presentar un anteproyecto de ley de forma oficial ante la Asamblea Legislativa.

En 2015 se presentó ante la Asamblea Legislativa una  propuesta de ley de trabajo sexual autónomo para obtener todas las prestaciones laborales.

“Se estima que en El Salvador existen 13,305 trabajadoras sexuales", según representantes del movimiento Orquídeas del Mar.

El proyecto a futuro es que se abra un espacio en donde las mujeres abusadas puedan expresar sus denuncias, y poder como grupo sindical ayudar y solucionar esta clase de inconvenientes.

También que haya más mujeres en los sindicatos, que las mujeres sean parte de los consejos de cada sindicato, y que las mujeres formen sindicatos.

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