El archivo de Masferrer consta de 481 unidades documentales: correspondencias, ensayos, poemas (1918-1932), libros, artículos y álbum de recortes de 1911-1982


 Por Tania Primavera

Con una numerosa presencia en el Museo Nacional de Antropología (MUNA), el Comité Nacional Memoria del Mundo-El Salvador realizó el acto de ingreso del archivo documental de Alberto Masferrer al Registro Nacional para  Memoria del Mundo ante la UNESCO, legado resguardado por el Archivo General de la Nación (AGN), y el cual fue donado por su hija Helia en 2008.

En el acto, el director del AGN, Luis Roberto Huezo Mixco recibió el pergamino que acredita el ingreso del archivo de Masferrer a la Memoria del Mundo. El acervo documental de Alberto Masferrer, que se inscribe en el Registro Nacional de Memoria del Mundo consta de 481 unidades documentales: correspondencias, ensayos, poemas (1918-1932), libros, artículos y álbum de recortes de 1911-1982.

Asimismo, en marco de esta actividad, se realizó la ponencia de la doctora Marta Casaús, "Derechos humanos y vitalismo en Alberto Masferrer", donde habló de su relación cercana a Helia, hija del Maestro, que vivía en Bélgica y murió el 21 de noviembre pasado, por quien se pidió un minuto de silencio.

La ponencia de Casaús, profundizó en el análisis del archivo epistolar que resguarda la AGN, se expuso su pensamiento vitalista, como un anarquista, y no marxista, el poder de la desobediencia ciudadana ante una injusticia. Se podría decir que es precursor de los derechos humanos en América Latina, estudioso de las corrientes orientales como el budismo, la meditación, fusionados estos pensamientos, siempre  puso en el primer lugar el Derecho al Trabajo, lo cual se plasma en sus publicaciones como el Mínimum Vitae.

Un revolucionario que se adelantó a la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948, algunos derechos que ni siquiera  se pensaron como el derecho de los animales, a la retribución recompensada de una vida "digna" por realizar el trabajo, u otros derechos inalienables solo por “nacer”. En su emoción, refiriéndose a su amigo “el viejito”, Casaús, aseguró que Alberto Masferrer fue feminista y amoroso, lo cual también se refleja mucho en sus cartas personales, y en su novela Una vida en el cine. Sin duda, hay mucho que estudiar del Maestro.

El Programa Memoria del Mundo es una iniciativa de la UNESCO, destinada a preservar el patrimonio documental del mundo, albergado en bibliotecas, archivos y museos,  como símbolo de la memoria colectiva de la humanidad. Este patrimonio refleja la diversidad de los pueblos, las culturas y los idiomas, y por lo tanto debe ser preservado, protegido y accesible en forma permanente.

El Comité Nacional esta integrado por Museo de la Palabra y la Imagen (MUPI), Archivo General de la Nación, Biblioteca Nacional de El Salvador “Francisco Gavidia”, Museo Nacional de Antropología “Dr. David J. Guzmán”, Academia Salvadoreña de la Historia, Universidad de El Salvador, CEPA y UCA. Anteriormente el Comité Nacional Memoria del Mundo ha inscrito en su registro los acervos documentales de Salarrué, custodiado por el MUPI; y el Archivo Ignacio Ellacuría, conservado por la UCA.

Al evento asistió también la Secretaria de Cultura de la Presidencia, Silvia Elena Regalado y el director del Museo Nacional de Antropología (MUNA), Heriberto Erquicia.

 

Alberto Masferrer (1868-1932)

Nació el 24 de julio de 1868, en Alegría, Usulután, hijo de la salvadoreña Leonor Mónico y del español Enrique Masferrer. En 1883 fue enviado por su padre a Guatemala, el joven rechazó la custodia paterna y viajo por Guatemala, Honduras y Nicaragua, realizando varios oficios.

Posteriormente fue director del Diario Oficial. A partir de 1901 fue cónsul en diferentes lugares,   Buenos Aires;  Santiago de Chile; San José, Costa Rica ,  y Amberes , Bélgica.  En 1928 participó en la  fundación de Patria, periódico donde trabajó al lado de Salarrué, su amigo.  Su prosa polémica se constituye en pionera de la búsqueda de la justicia social en el país. Masferrer, quería combatir las injusticias, declarar la guerra a la pobreza y la ignorancia, apoyar a las clases desheredadas, dedicar esfuerzos al triunfo de la verdad, propuso anticipadamente una sociedad de justicia y equidad.

Algunas de sus obras son: ¿Qué debemos saber?,  Leer y Escribir, Una vida en el cine, Las siete cuerdas de la lira, El Dinero Maldito, Helios, El Mínimum Vital, El Rosal Deshojado. En 1930, apoya la candidatura a la presidencia de Prudencia Ayala. En 1931, se autoexilia en Guatemala y Honduras. Pero su animo se vio frustrado, ante el etnocidio de enero de 1932. Alberto Masferrer murió el 4 de septiembre de 1932. Sus restos yacen en el Cementerio de Los Ilustres de San Salvador. Sus propuestas sobre el país posible hoy cobran más vigencia que nunca.

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