La empresa constructora Fénix está construyendo la urbanización “Acropólis” en Nahulingo, Sonsonate, sin tener permisos ambientales según lo denuncian organización ambientalistas. La construcción de 700 viviendas afectaría a 2,000 personas de las comunidades. La obra contaminaría el río ceniza y destruiría el patrimonio cultural de la zona


Por Marvin Díaz

El sonido de los tractores removiendo tierra se escucha a lo lejos; el claxon de los camiones pesados rompían el silencio en la comunidad Tacuscalco, municipio de Nahullingo, Sonsonate. El ruido estrepitoso desconcentró a doña Estela*, quien miraba a su hija haciendo la tarea en una vieja mesa de madera a la luz de una mañana calurosa de marzo.

La casa de láminas y madera de Estela y su hija, se encuentra cerca de la bóveda en donde la futura urbanización Acropólis, en su segunda etapa, desechará las suciedades de aguas negras de 700 casas las cuales irán a dar al río ceniza de dicho municipio.

“Yo tengo dos años de vivir aquí. Creo que las aguas sucias que bajen de la urbanización pueden afectarnos bastante”, dijo Estela.

La reducida familia de Estela vive de la pesca del río ceniza y temen que la urbanizadora contaminen su fuente de subsistencia. “Nosotros agarrábamos pescaditos y cangrejos; tememos que el río se contamine más por esta situación”, mencionó.

 

Miguel Ángel Mejía, alcalde del municipio de Nahulingo por el partido Arena, junto a ocho concejales más, habrían otorgado permisos municipales a la empresa constructora para iniciar los trabajos en la urbanización Acropólis, según Arely Recino, concejal del partido FMLN de la alcaldía de Nahulingo.

“Comunidades de la Bolsona, Bella sur, Bella norte, El Confi, Eden, las Ilusiones, entre otras; también, afectaría a asociaciones de regantes. Unas 2,000 personas que viven a la orilla del río serían perjudicadas”, especificó Recinos.

Según la concejal, la construcción es ilegal porque el Juzgado Ambiental y la Secretaría de Cultura (SECULTURA) han emitido resoluciones para detener la obra. Además, mencionó que las resoluciones de ambas instituciones no fueron tomadas en cuenta por el edil de Nahulingo, Miguel Ángel Mejía, quien ganó la reelección en las pasadas elecciones del 4 de marzo.

La destrucción del patrimonio cultural de Nahuilingo

La construcción de Acropólis está destruyendo sitios arqueológicos prehispánicos, centros ceremoniales y pirámides, los cuales han sido declarado bien cultural desde 1997. “Con el sondeo arqueológico en la zona, se identificaron estructuras domiciliares del periodo pos-clásico, las cuales están siendo destruidas por la urbanización”, dijo Julio Alvarado, coordinador de investigación arqueológicas de SECULTURA.

Agregó. “Es muy probable que se haya destruido irremediablemente parte importante del patrimonio arqueológico de Sonsonate”.

El investigador confirmó a este medio que SECULTURA emitió una resolución que ordenaba la protección arqueológica de la zona en donde se construye la urbanización, no obstante, está no ha sido respetada por por la empresa.

Alvarado mencionó que SECULTURA interpuso en octubre de 2017, una demanda ante la Fiscalía General de la República (FGR) la cual no ha sido contestada por el Ministerio Público.

“Esperamos que la institución brinde una opinión favorable ante las violaciones de los derecho cultural y ambiental de la población de Nauhlingo” finalizó.

Al cierre de esta nota, GatoEncerrado intentó buscar las declaraciones del alcalde de Nahulingo a través de varias llamadas telefónicas, pero se nos dijo que él no estaba en la comuna.


Fe de errata: en la publicación inicial del 15 de marzo aparecía el nombre de la constructora Salazar Romero, en vista que las fuentes también desconocían quién estaba a cargo de la construcción, pero tras verificar, lo correcto es la constructora Fénix.

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