La complicidad de ANDA en el proyecto Valle El Ángel

Por Carolina Amaya*| Noviembre 18, 2019

Cuando el nuevo gobierno cumplió 22 días en el poder, ANDA renovó la factibilidad que una de las familias más poderosas del país necesitaba para explotar el agua de la zona norte de San Salvador, con fines urbanísticos y comerciales.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

“A veces la medicina tiene mal sabor, pero es necesaria si nos queremos curar de esto”, escribió el presidente Nayib Bukele para finalizar un hilo de Twitter, el 26 de octubre, en referencia a las obras de reparación que necesitaba la planta potabilizadora Las Pavas. La falta de mantenimiento de esa planta fue calificada por el mandatario como “Crisis del agua”.

El reconocimiento de la crisis de agua que hizo Bukele -aunque parece reducirla a la falta de reparaciones de Las Pavas- riñe con la renovación del certificado de factibilidad que otorgó su gobierno a la familia Dueñas y a su proyecto urbanístico Ciudad Valle El Ángel. Esa factibilidad fue entregada con aval del presidente de la Administración Nacional de Acueductos y Alcantarillados (ANDA), Frederick Benítez. En otras palabras: mientras el presidente mostraba preocupación por la crisis de agua, su gobierno era cómplice de una de las familias más poderosas del país que quiere explotar el agua del norte de San Salvador con fines urbanísticos y comerciales.

El 22 de junio de 2019, cuando el nuevo gobierno cumplía tres semanas en el poder, la familia Dueñas y su constructora recibieron un certificado de factibilidad, con número de referencia 127/2019, que fue emitido por el director de ingeniería y proyectos de ANDA, Francisco Salvador Hernández. 

Ese documento, al que tuvo acceso GatoEncerrado, detalla que ANDA otorgó permisos para la perforación de 8 pozos que garantizan la explotación de 400 litros de agua por segundo (l/s). La solicitud para perforar los pozos fue hecha con el propósito de abastecer la urbanización que quiere construir la familia Dueñas en Valle El Ángel. Esa construcción estará ubicada desde la prolongación del bulevar Constitución, en la frontera entre Nejapa y Apopa, hasta el cantón Joya Galana de Apopa, al norte de San Salvador. En esa misma zona, los Heraldos del Evangelio (una hermandad católica) construirán un templo y una universidad. 

Eso no es todo. La factibilidad otorgada por ANDA también amplía las facultades de la Sociedad Dueñas Hermanos Limitada para explotar el agua. En la primera factibilidad, entregada el 3 de diciembre de 2015 bajo el certificado número 282/2015, ANDA le permitía extraer hasta 400 litros de agua por segundo (l/s). De esos, 200 iban a ser para la familia Dueñas y 200 para las comunidades aledañas al proyecto Ciudad Valle el Ángel. Pero en 2019 las cosas cambiaron: la factibilidad otorga 240 l/s a la familia Dueñas y 160 l/s para las comunidades. El proyecto de la familia Dueñas obtuvo más y las comunidades recibirán menos.

OBRAS SUSPENDIDAS. Tras presión de comunidades y organizaciones, los Heraldos del Evangelio (una hermandad católica) han suspendido en Valle El Ángel la construcción de la ermita "Nuestra Señora de Fátima" y la universidad /Foto Émerson Flores.

Para tener una idea de cuánta agua extraerá el megaproyecto Ciudad Valle El Ángel, partimos de que una garrafa de 5 galones de Agua Cristal contiene un promedio de 19 litros de agua. Su equivalente a 400 litros serían 21 garrafas por segundo. En un minuto, serían 1,260 garrafas. En una hora, serían 75 mil 600 garrafas y en un día un total de 1 millón 814 mil 400 garrafas.

Ambas cartas de factibilidad se adhieren al convenio de cooperación firmado el 9 de febrero de 2016, entre el expresidente de ANDA Marco Fortín y el representante de Dueñas Hermanos Limitada, Alejandro Dueñas Solar. 

Factibilidades de ANDA

Una factibilidad es un permiso emitido por ANDA que establece los parámetros para que un proyecto se abastezca de agua potable y defina sus aguas residuales, a través de una solicitud. Estas son las factibilidades que la familia Dueñas recibió en 2015 y 2019.

 

Esta revista obtuvo, a través de Acceso a la Información, el convenio de cooperación entre ANDA y los Dueñas. El documento detalla las responsabilidades de ambas partes y tiene una vigencia de 15 años que vence en febrero de 2031. 

La autónoma, bajo el mandato de la exvicepresidencia del segundo gobierno del FMLN, cedió el agua para “impulsar medidas orientadas a incentivar la inversión privada con el propósito de generar fuentes de empleo (…) En general, un crecimiento económico sostenible y sustentable que permita el desarrollo del país y el bienestar de la población”, según describe el documento.

 ANDA, en ese momento, se comprometió a dar asesoría técnica y a realizar estudios hidrogeológicos para la perforación de los pozos. La familia Dueñas se comprometió, entre otras cosas, a “respetar el caudal aprobado por ANDA según detalle siguiente: 200 l/s  destinados para el proyecto “Ciudad Valle el Ángel” y 200 l/s para que ANDA distribuya agua tanto en el sector de Apopa, como en las comunidades aledañas al sector del proyecto a construirse”. Esta distribución cambió en la carta de factibilidad dada en la gestión del presidente Nayib Bukele.

Los Dueñas también se comprometieron a entregar en forma de donación o comodato, por un plazo de 99 años, la porción de terrenos en donde estarán los pozos. En total, son 19 acuerdos pactados entre las partes del convenio.

El 9 de febrero de 2016, el expresidente de ANDA Marco Fortín firmó el convenio de cooperación con Dueñas Hermanos Limitada.

El 4 de octubre de este año, el colectivo Salvemos Valle El Ángel, acompañado de abogados de FESPAD, interpusieron una demanda ante la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), para que declare inconstitucional el convenio que ANDA firmó con la Sociedad Dueñas Hermanos Limitada.

En la denuncia, las organizaciones señalan que “ANDA, con la suscripción del convenio que posee expresas características de concesión, ha extralimitado las funciones legales conferidas en su Ley de Creación, por lo que ha incurrido en una clara violación a la Constitución”. 

En marzo de este año, el mismo colectivo intentó frenar, en Valle El Ángel, las construcciones del Centro de Espiritualidad en Honor a la Virgen de Fátima y del Centro de Servicios y Convenciones Misión Cristiana Elim. Los activistas pidieron al Juzgado Ambiental de Santa Tecla que ordenara medidas cautelares para ambas construcciones. La petición fue rechazada.

Las mujeres que viven en las zonas aledañas al Valle El Ángel ya tienen problemas con el acceso al agua y deben ir a lavar y abastecerse a un nacimiento de agua llamada Chacalapa. /Foto Carolina Amaya

Un proyecto inviable desde 2009

Cinco años antes de la firma del convenio, el 11 de junio de 2009, el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) negó los permisos ambientales a la familia Dueñas para urbanizar 445.56 manzanas. En una resolución, con número de referencia 7586 -0769- 2009, el MARN emitió un “dictamen técnico no favorable para el proyecto Valle del Ángel”.

Para tener una idea de la extensión de tierra: una manzana equivale a 7 mil metros cuadrados. Es decir, 445.56 manzanas equivale a 3 millones 118 mil 920 metros cuadrados. El estadio Cuscatlán tiene un tamaño estimado de 7 mil 140 metros cuadrados. O sea, el área del proyecto inicial de la familia Dueñas era igual a 437 veces el estadio Cuscatlán.

De acuerdo con datos del MARN, el proyecto no era factible. Afectaba de forma irreversible la subcuenca del río Tomayate: “El caudal de bombeo para extracción y suministro de agua potable para consumo habitacional, comercial, industrial y riego en el proyecto excede significativamente el caudal máximo establecido por ANDA, para los acuíferos ubicados en los terrenos que abarca el Plan Parcial El Ángel, donde se localiza el proyecto “Valle del Ángel”. El exceso sobre el caudal máximo permisible tiene una tasa estimada del 48%, el cual al ser aplicada a los 3 pozos propuestos en la alternativa pone en riesgo la capacidad de resiliencia y sostenibilidad ambiental del acuífero, y en consecuencia, la del proyecto”. Así lo describe el literal A del dictamen técnico de la Dirección General de Gestión Ambiental.

El proyecto propuesto tampoco presentó los procedimientos a implementar para reducir la sobre explotación de los 3 pozos. Además, carecía de alternativas para recarga o reuso del agua, así como para compensar la extracción y asegurar la vida del acuífero. La familia Dueñas tampoco hizo un análisis para prevenir, mitigar y compensar los impactos potenciales de la gasolinera que se desarrollaría dentro del proyecto.

El proyecto no superó la única observación presentada en la consulta pública realizada en esa época. En consecuencia, el MARN negó el permiso ambiental del proyecto.

El 5 de octubre de 2018, sin embargo, en la víspera de las elecciones presidenciales de 2019 y el posible cambio del clima de inversión, la familia Dueñas con Rafael Eduardo Alvarado Cano, como representante legal, metió nuevamente el formulario ambiental referente al proyecto “Ciudad Valle El Ángel”. 

Esta vez, la obra se estimó para un área de 326 manzanas, es decir, un área de 320 veces el estadio Cuscatlán. El documento detalla que los Dueñas quieren construir 3,500 casas, 3,000 apartamentos, restaurantes, hoteles, hospitales, escuelas privadas y una terminal de autobuses.

El proceso del permiso ambiental se encuentra en la fase de evaluación de la consulta pública, en la que las comunidades afectadas presentaron más de 2 mil cartas de rechazo. 

*Con reportes de Marvin Díaz

Comenta