Gato cinéfilo

La sutil reivindicación de Los Oscars 2020

Alex Martínez

Alex Martínez

Fotógrafo y periodista independiente. Bloguero del sitio La habitación de las luces obscenas y colaborador en la revista Bulla.

En esta edición de Los Oscars por fin hubo buen cine. Desde comedias bien trabajadas, como el caso de JoJo Rabbit, hasta cine de autor como Parasite y The Joker.

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Antes de la celebración, la Academia era señalada por no tomar en cuenta proyectos que destilan arte en cada una de sus tomas, como Uncut Gems, The Lighthouse y Midsommar. La opinión pública cuestionó si la Academia premia el cine o a la coyuntura política en la que se desarrolla.

Pero esta ceremonia de los premios Oscar sí estuvo cargada de una buena dosis de discursos políticos, reivindicaciones y héroes que rompen con el Star System (el sistema de las estrellas de Hollywood). 

Para muchos, ver la premiación es un acto casi religioso: tiene protocolos y provoca estados de satisfacción en el espectador (o por lo contrario, insatisfacción si pierde una película que agrada). Es un rito, donde el público discute continuamente quién merece el reconocimiento a lo mejor del séptimo arte. Por mi parte, empecé casi escéptico sobre quién resultaría ganador de la estatuilla dorada (ya sabemos las malas prácticas de algunos miembros de la Academia). Mi favorita siempre fue Parasite, pero entre las contendientes también estaban The Irishman, 1917 y hasta The Joker.

Brad Pitt recibió la estatuilla dorada por ser el Mejor actor de reparto.

La noche inició consolidando el mito de Brad Pitt como mejor actor de reparto por su brillante interpretación en la película de Quentin Tarantino, Once Upon a Time in Hollywood. Pero el equipo solo logró brillar en esa categoría y en Mejor diseño de producción, por su trabajo en recrear la ciudad de Los Ángeles en la década de los 70.

En  cuanto al tema de la animación, tuve un sin sabor al ver que nuevamente Pixar obtuvo un premio por Toy Story 4 que, a comparación de sus contendientes, no estuvo a la altura artística y propuesta visual de otras cintas, como la española Klaus y I lost my body.

A partir de la premiación a Mejor guion original y adaptado, empezó a definirse el rumbo que estaba tomando la ceremonia de Los Oscars. Primero, el reconocimiento del trabajo de Parasite, que permite visibilizar situaciones sociales que en el cine clásico carecen de importancia y, segundo, por premiar propuestas poco tradicionales, como es el caso de JoJo Rabbit, que juega con una narrativa más arriesgada.

El director de Parasite, Bong Joon Ho recibe el Oscar a Mejor película internacional.

Pasada una hora de ceremonia, entramos a lugares escabrosos para muchas personas. Las categorías técnicas mostraron la innovación en las producciones, al crear atmosferas visuales y sonoras con las que experimentan, desde diferentes sentidos, las historias. Entre ellas, Edición de sonido, Mezcla de sonido, Mejor fotografía, Montaje y Efectos visuales. Entre las ganadoras de estas categorías sobresalen las películas 1917 y Ford vs Ferrari.

El reconocimiento a mejor actor y actriz no tiene discusión. Desde los Golden Globes, Joaquín Phoenix ha apuntado a ser recordado como un actor introspectivo y con caracterización de personajes que se hunden bajo sus propias emociones ante la sociedad. Esto queda evidenciado desde sus actuaciones en The Master, Her y Walk the line. Renee Zellwer también demuestra que ha madurado como actriz, al recibir el premio por su actuación en Judy, un biopic sobre la actriz Judy Garland y sus últimos años de vida en las sombras.

Joaquín Phoenix, al recibir el Oscar a Mejor actor.

Ya en las ultimas categorías vemos algo sin precedentes: Bong Joon-ho y su filme Parasite arrasó en las categorías principales, no solo como película extranjera, también a Mejor película del año y a Mejor director. Otorgó un reconocimiento al cine de autor, el cine que no se deja seducir bajo el yugo de las productoras de renombre. El hecho de ver a un director sur coreano sobresalir entre grandes maestros como Scorsese o Tarantino, le da un poco de credibilidad a estos premios, que en el pasado han ido decayendo debido a sus numerosos escándalos y reconocimientos injustos. Por primera vez en muchos años, la Academia logra reivindicarse y reconocer el verdadero arte cinematográfico.

*Fotos de El País.

Alex Martínez

Alex Martínez

Fotógrafo y periodista independiente. Bloguero del sitio La habitación de las luces obscenas y colaborador en la revista Bulla.

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