Llegar al Cenade sin nada y regresar igual

Las personas que llegaron al Cenade de San Salvador, este sábado 28 de marzo, tenían la esperanza de encontrar respuestas y alivio ante la miseria en la que han caído debido a las medidas implementadas por el Gobierno para prevenir la propagación del COVID-19. Pero encontraron cerrado y regresaron sin respuestas, sin dinero y con incertidumbre.

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Ana se levantó a las 6 a. m. para pedirle prestado el celular a su vecino. Quería ingresar a la página web habilitada por el Gobierno, para verificar si su Documento Único de Identidad (Dui) aparecía entre los que recibirán $300 de ayuda económica en medio de la crisis sanitaria por el COVID-19. Intentó una y otra vez y no lo logró, la página nunca cargó. Así que se alistó y salió, desde San Jacinto, hacia el Centro Nacional de Atención y Administración de Subsidios (Cenade) de San Salvador, donde la encontré este sábado 28 de marzo.

Me relató que ella escuchó, en su radio, que el presidente Nayib Bukele dijo en la cadena nacional del viernes que si una persona se consideraba aplicable y no aparecía en la plataforma podía ir al Cenade. Pero, como es lógico, no pudo ver en la radio los horarios de atención que se mostraron rápidamente en la pantalla. Así que el sábado, tomó la ruta 48, luego una 101 y llegó a El Salvador del Mundo. Siguió a la pequeña multitud de gente y juntos llegaron al Cenade. 

En el lugar, unas 50 personas estaban congregadas frente a las oficinas. En su mayoría eran vendedores informales y adultos mayores. Ante sus preguntas e inquietudes, la única respuesta que encontraron fue la del vigilante, quien se limitó a confirmarles lo obvio: “Está cerrado, vengan el lunes a las 7:30 a. m”. 

La respuesta resultó insatisfactoria, frustrante. El encuentro, al final, sirvió para un desahogo colectivo. “Allá, a una señora con carro bien chivo le dieron el dinero, pero a uno”, reclamaron unos. “Es que nos vamos a morir de hambre”, se quejaron otros. “No tenemos que pisto para comer y venimos a buscar y no están”, soltaron unas mujeres. “Hay que salir a trabajar entonces”, sentenciaron. Luego, alguien del grupo comenzó a preguntar cómo podían acceder al presidente Bukele, para explicarle la situación.

—¿Quién tiene el teléfono de Nayib Bukele?—preguntó una mujer del grupo y nadie contestó. 

—No, pero es que a él hay que llamarlo—respondió una persona.

Una mujer del grupo se me acercó y me preguntó si yo tenía el número del presidente. Asumieron que yo podría tenerlo porque soy periodista, pero respondo que no. Entonces, me piden que grabe y las mujeres se ponen enfrente.

Una de ellas es Sonia, quien cuestiona lo mencionado por el presidente frente a la cámara: “Él (Nayib) dijo que iba a ayudar al sector informal y si él no cumple vamos a salir a vender el lunes”.

Sandra, una cosmetóloga, agregó que para el sábado ya tenía ocho días sin ingresos. Sonia y Sandra explicaron que ambas llegaron porque el sistema arrojó que ninguna de ellas, ni nadie de los miembros de su familia, aplican para el subsidio, a pesar de ser parte del sector informal, consumir menos de 250 kilovatios de energía y ser cabezas de hogar.

Ana estaba entre ese grupo de mujeres. Explicó que vive con sus tres sobrinos, vende juguetes en el mercado de San Jacinto y desde hace una semana está encerrada en su casa sin poder salir a trabajar. Para comer tuvo que fiar en tiendas y pedir prestado entre sus conocidos. El anuncio de los $300 le sonó a esperanza en medio de la crisis, pero ahora parece inalcanzable.

Antes de irme, Ana me pidió un favor. Me preguntó si puedo ver en mi teléfono si su Dui es elegible para el subsidio. Nos sentamos y después de esperar unos 5 minutos a que cargue la página, probamos con su Dui y con el de su sobrina. El resultado: Este DUI no se encuentra nuestros registros. intenta ingresando el DUI de otra persona de tu hogar”. Pero ya no hay más personas con las que puede tratar. Me mostró su recibo de luz que marca menos de 45 kilovatios al mes y todo indica que debería aparecer en el sistema, pero no. Así que Ana, todos los demás, tendrán que regresar el lunes. 

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