Gato cinéfilo

Un poco de Freud en tiempos de cuarentena

Carolina Amaya

Carolina Amaya

Periodista multimedia, ecofeminista y cinéfila.

El padre del psicoanálisis llegó con la cura para estos tiempos de pandemia. Freud se estrena en la pantalla pequeña en una nueva serie de Netflix. #AlertaSpoliers.

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Carolina Amaya

Carolina Amaya

Periodista multimedia, ecofeminista y cinéfila.

El Dr. Sigmund Freud llegó a Netflix con una serie policíaca montada en un thriller psicológico, que te hace pensar en la hipnosis como una alternativa para salir de la realidad tóxica generada por el COVID-19. 

La serie austríaca-alemana, nada biográfica, muestra a un Freud (Robert Finster) joven, cocainómano y fracasado que sigue utilizando la técnica del péndulo para hipnotizar a sus pacientes. Es tan desafortunado que utiliza a su doméstica como actriz para presentar sus avances hipnóticos a sus colegas. 

Los guionistas, Stefan Brunner y Benjamin Hessler, lograron una buena combinación entre realidad y ficción, al meter al personaje de Fleur Salomé, la medium que ayuda a Freud a desarrollar la hipnosis para manipular mentes.

En la vida real, a inicios de 1900, Freud conoció a Lou Andreas-Salomé, gran escritora feminista y psicoanalista, a quien la historia no le ha hecho justicia pues la presenta como amante de íconos como Freud y Nietzsche. 

Lou Salomé fue alumna y amiga personal de Freud. Y así es como nace, en la serie, el personaje de Fleur Salomé, que padece del síndrome de personalidad múltiple y de quién Freud se enamora.

La Salomé real escribió varios libros sobre la liberación de la sexualidad femenina y por eso fue reconocida y criticada en su época. La Salomé ficticia encarna a dos personas, una es la joven psíquica que es hipnotizada por su madre para derrocar al sistema. La otra es una especie de diablo húngaro que va manipulando mentes y cogiendo hombres. 

Con una escala de colores fríos, el director, Marvin Kren, ambienta los lugares más lúgubres de la Viena de finales de siglo XIX. En donde, Freud y Fleur con Alfred Kiss (George Friedrich), un agente policial con traumas de guerra, crean equipo para resolver algunos de los homicidios de Viena, que es atacada por los húngaros.

Los guionistas quisieron transmitir a un Freud real, con deudas, miedos, frustraciones, confusiones, drogas y sexo. También, reflejan cómo nuestro subconsciente es el cofre para guardar nuestros monstruos internos. 

Hay más que hablar, pero es mejor que la vean y hagan una “supresión” de los problemas de estar en cuarentena. Advierto que hay detractores de la serie, pues creen que usaron la figura para explotarla comercial y cinematográficamente. Lo siento, pero Freud ha sido vendido por años a la cultura pop, tanto o igual como Frida Kahlo, Karl Marx y otros íconos.

Así que para los amantes de la ficción policiaca y de época, llegó Freud, una pieza llena de excelentes planos y secuencias, colores y texturas; actuaciones y diálogos que calan hasta el subconsciente. Sin duda, es una las series que se vuelve “repetible”, como Mindhunter o Dark. Así que los invito a entrar al consultorio del Dr. Freud.

*Fotos de la película

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