Gato cinéfilo

I lost my body: Un salto al vacío para conseguir los sueños

Alex Martínez

Alex Martínez

Fotógrafo y periodista independiente. Bloguero del sitio La habitación de las luces obscenas y colaborador en la revista Bulla.

Perdí mi cuerpo (título en español) es una cinta de animación francesa dirigida por Jérémy Clapin y escrita por Guillaume Laurant (guionista de la película Amélie). La cinta supone la ópera prima de este director y ha sido ganadora del Gran Premio en la Semana de la Crítica en el Festival de Cannes. Actualmente se puede encontrar en la plataforma de Netflix.

Alex Martínez

Alex Martínez

Fotógrafo y periodista independiente. Bloguero del sitio La habitación de las luces obscenas y colaborador en la revista Bulla.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

El cine de animación es una técnica audiovisual que permite explorar los límites creativos para exteriorizar sentimientos, sensaciones y palabras. Al inicio estuvo en el límite entre la realidad y lo onírico. Desde las películas de Disney hasta las obras del Studio Ghibli, los mundos fantásticos logran traer los sueños a la vida. I Lost My Body es esa película de animación que, a través de situaciones irreales, trata de contarnos cómo afrontar nuestros días.

La historia, por muy descabellada que parezca, trata sobre una mano en búsqueda de su cuerpo. Vive una travesía por la ciudad de París y explora con el tacto diferentes sensaciones, como el dolor, el alivio y la soledad. En paralelo, vemos diferentes flashbacks de la infancia de Naoufel y situaciones que lo llevan a perder su mano.

¿Qué es el destino y cómo lo podemos forjar? La cinta cuestiona nuestro poder para hilvanar el futuro y si la felicidad es un juego del azar, en el que la gente afortunada es la que triunfa o si nuestras decisiones son cruciales para definir nuestra vida. Surge el debate interno en el protagonista, quien después de haber perdido la felicidad en su infancia se rinde ante la vida y deja ir sus sueños.

Encuentra un atisbo de felicidad en Gabrielle, una joven bibliotecaria. Obsesionado con cambiar su vida, se acerca a ella para encontrarle sentido a su vida.

El ritmo de la película se desarrolla entre escenas paralelas. Por un lado, vemos a la mano enfrentarse a diversas adversidades mientras recuerda la infancia de su cuerpo y, por otro, cómo Naoufel lidia con el conflicto de su pasado trágico y la necesidad de cambiar para que su vida obtenga otro rumbo.

En el aspecto visual, I Lost My Body  juega entre lo onírico y lo real y desarrolla una narrativa utilizando los colores y las sensaciones de sus personajes, por eso cada escenario, entre la mano y Naoufel, se divide en escala de grises y tonalidades cálidas.

Otro rasgo característico de esta cinta animada es el juego con los sentidos (el tacto y la audición), cuando la mano toca superficies que hacen recordar las sensaciones que experimentó en la niñez. También logramos percibir la realidad del protagonista a través de una la leve brisa, que nos puede envolver en diversas sensaciones.

Sin duda alguna, I Lost My Body es, en mi opinión, de las mejores propuestas animadas de los últimos años. Tiene un mensaje claro: hay que arriesgarse y saltar al vacío para poder continuar con nuestra vida.

Fotos de la película.

Más de GatoEncerrado

Bukele omite datos en su discurso sobre el crecimiento del PIB en 2021

El presidente Nayib Bukele ha mostrado satisfacción por las proyecciones de crecimiento económico hechas por el Banco Central de Reserva y organismos internacionales que estiman un aumento de PIB entre 3.9 % y  4.9 %; sin embargo, subestima que la economía caerá hasta 9 %. El mandatario tampoco menciona que la proyección de crecimiento no alcanzará a cubrir el nivel de producción que tenía el país en 2019 y que, según el FMI, la economía se recuperará hasta en 2023.

La pobreza sigue siendo una emergencia

El reto es grande, sin embargo, la experiencia en TECHO nos dice que la atención integral de los asentamientos y las comunidades en situación de pobreza es posible. Es indispensable promover que la comunidad, los vecinos, la sociedad civil y los gobiernos locales generen capacidades y sean protagonistas.

Bukele, uno más de los mismos de siempre

Tampoco le interesa la meritocracia. Lo suyo es el nepotismo y el amiguismo. Nada nuevo bajo el sol. El brazo ejecutor de su gobierno descansa en parientes suyos, en sus amigos; y en otras personas de dudosas credenciales para realizar una gestión pública de calidad, con profesionalidad y altura moral.

Publicidad