Comprender mecanismos genéticos como este podría conducir a nuevos tratamientos tanto para las personas infelizmente delgadas u obesas, afirma Lund. “Si se descubre qué les protege de desarrollar sobrepeso, sea cual sea ese mecanismo, se puede intentar convertirlo en un fármaco”, afirma. “Hay tantas moléculas de señalización en el cuerpo que ni siquiera sabemos que existen”. El sueño es encontrar un avance tan transformador como los últimos medicamentos contra la obesidad.

Mientras los investigadores buscan pistas biológicas, Bella Barnes navega por sí sola por las complejidades del aumento de peso. Tras años de ensayo y error, ganó gradualmente unos 18 kilos combinando el entrenamiento de fuerza con una alimentación cuidadosa e intencionada. Al principio, si no alcanzaba las calorías diarias, solo se comía un paquete de galletas —cualquier cosa para aumentar las cifras—. Pero con el tiempo encontró un mayor equilibrio. “No todas las calorías son iguales. Hay que comer alimentos integrales”, afirma. Y en grandes cantidades.

Hoy en día, Barnes ha entrenado a más de un centenar de mujeres en sus técnicas para ganar peso y tiene muchos seguidores en TikTok; dice que está orgullosa del cuerpo fuerte que ha construido.

Quizás dos kilos más, añade, “me harían más feliz”.

Artículo traducido por Debbie Ponchner