El trabajo “supone un logro técnico en la edición del genoma y la embriología sintética”, escribió el biólogo especializado en células madre Dusko Ilic, del King’s College de Londres, en un comentario. Sin embargo, añade: “Lo que se ha conseguido no es una resurrección, sino una simulación”. Se sigue trabajando para “desextinguir” otros animales, desde el dodo hasta el mamut lanudo. Si esto es factible o deseable es cuestión de opiniones. También se están utilizando otras técnicas genéticas para intentar salvar especies vivas en peligro de extinción, como el rinoceronte blanco del norte.
Otra noticia peculiar que acaparó los titulares se produjo cuando científicos hicieron que las personas vieran un color que nadie había experimentado antes. Los investigadores utilizaron un láser para estimular directamente solo uno de los tres tipos de células cónicas sensibles al color de la retina: el cono M, que es el más sensible a la luz de longitud de onda media. Eso nunca ocurre en el mundo real, porque cualquier luz que estimule el cono M también estimularía en cierta medida los conos S (corto) y L (largo) vecinos. Las cinco personas que experimentaron este extraño espectáculo de luces dijeron que el resultado parecía “verde-azulado”, un color bautizado como “olo” por los investigadores. El trabajo es una divertida exploración del extraño y maravilloso mundo de la percepción del color.
Artículo traducido por Debbie Ponchner


