Economistas y ambientalistas dijeron a GatoEncerrado que el plan ambiental del presidente electo, Nayib Bukele, tiene incoherencias con su plan económico y el de infraestructura. Aunque fueron compilados en un solo documento llamado "plan Cuscatlán", carecen de integración. Esta nota periodística no pretende ser una verificación exhaustiva de todas las propuestas, de esos tres planes de Bukele, pero sí señalar que hay voces que denuncian que el "plan pacífico", con toda su infraestructura (para un aeropuerto, un sistema ferroviario y zonas hoteleras en el oriente del país), es una amenaza ambiental para el corredor seco de El Salvador. Eso a pesar de que la infraestructura sea un elemento para estimular el crecimiento económico.


Por Wendy Hernández y Ezequiel Barrera

Los planes económicos y de infraestructura del presidente electo, Nayib Bukele, son incompatibles con su propuesta ambiental. En otras palabras, los planes están divorciados y en ciertos aspectos se repelen. De hecho, revelan que las prioridades del próximo mandatario son asegurar el desarrollo y el crecimiento económico a través de construcciones en el oriente del país, donde existe un corredor seco que necesita urgentemente atención, antes de las toneladas de concreto. Esto según dijeron a GatoEncerrado una ambientalista, dos mujeres economistas y un representante de organizaciones sociales que trabajan por el acceso al agua.

Las propuestas contenidas en esos planes también contradicen al vicepresidente electo Félix Ulloa, quien en la campaña se comprometió a trabajar por el crecimiento económico sin afectar el medio ambiente.

"Hemos visto cuáles son los tres ejes fundamentales para armonizar el desarrollo económico con lo social y lo ambiental. Yo creo que esas son las bases conceptuales de cualquier modelo de desarrollo, que debe respetar el medio ambiente, porque hay que guardar el equilibrio (...) Entonces, ¿cómo poder hacer esa combinación? Yo creo que ahí va a estar el arte desde el ejecutivo", dijo Ulloa, en un conversatorio organizado por la Universidad Centroamericana "José Simeón Cañas" (UCA), el 31 de octubre de 2018.

Ulloa dice, en el minuto 01:12:19 en adelante, que tiene claridad en que debe haber un equilibrio entre el crecimiento económico y medio ambiente.

Julia Evelyn Martínez, economista de la UCA, aseguró a GatoEncerrado que la propuesta ambiental de Bukele "carece de integración" con el resto del plan de gobierno, también conocido como plan Cuscatlán.

Martínez señaló que la propuesta en economía de Bukele no tiene novedades. Sino que plantea "viejas ideas" que, además de ser "obsoletas y debidamente comprobado que no funcionan, como la teoría del rebalse", riñen con el medio ambiente y afectan la dignidad humana de los salvadoreños que viven en el corredor seco del oriente del país. El corredor seco, según el “Informe nacional del Estado de medio ambiente (INEMA)”, es un conjunto de ecosistemas que se combinan en la ecoregión del bosque tropical seco, que abarca desde Chiapas, México, y pasa por la costa del océano Pacífico de Centroamérica hasta Costa Rica. Estos lugares se caracterizan por una crisis de sequía. En El Salvador, la mayor parte del corredor seco está en la zona oriental.

La zona café es el corredor seco de El Salvador, según la página 43 del INEMA 2017. Hacer click sobre el mapa para ver el informe.

Martínez agregó que la propuesta de Bukele estimula la inversión privada en infraestructura, como uno de los elementos para acelerar el crecimiento económico. Pero carece de restricciones ambientales en la ejecución de su plan Pacífico, que incluye la construcción de un aeropuerto, la rehabilitación del sistema ferroviario, zonas hoteleras y carreteras. Esas restricciones serían la garantía, según la economista, para evitar afectaciones al medio ambiente y a la “sostenibilidad de la vida” en el oriente del país.

Aeropuerto de oriente, una propuesta de la campaña de Nayib Bukele.

La académica dijo que el crecimiento económico es posible a través de la infraestructura en el oriente del país, pero que su preocupación es que no haya una regulación adecuada para revertir la crisis del agua en la zona y otras afectaciones a la biodiversidad.

“(La infraestructura) va a deteriorar (la calidad de vida), porque eso representa una amenaza a lo que en economía llamamos la sostenibilidad de la vida. Porque el tema no es solo satisfacer necesidades vitales de las personas, sino que es también sostener los ciclos de la naturaleza que hacen posible la satisfacción de necesidades vitales”, dijo Martínez.

Carolina Amaya, ambientalista de la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES), dijo que Bukele no ha previsto “el tema medular” de todo esto, que es: ¿cómo llevar y mantener el acceso al agua con estos megaproyectos?

“Si uno se va al observatorio ambiental, verá que hay escenarios como que algunos ríos serán quebradas de invierno en los años 2050 - 2080. Entonces, la pregunta es ¿de dónde se va a sacar el agua? Y entramos en conflicto, porque nos preguntamos ¿para quién se priorizará el agua (con estas construcciones)? ¿se priorizará para las empresas o para las personas que habitan en el corredor seco?”, cuestionó Amaya.

Lourdes Molina, economista del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI) y coordinadora del área de política fiscal, ambiente natural y desarrollo, señaló que si bien es cierto que “la infraestructura es un elemento dinamizador del desarrollo de los países, tanto así que es considerado como un elemento clave dentro de la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030”, también advierte que cualquier proyecto de infraestructura debe evitar concentrarse únicamente en la dimensión económica, y “debe buscar contribuir a la realización plena de los derechos de las personas”.

Para lograr esa contribución a los derechos de las personas, según Molina, la infraestructura debe basarse en estudios técnicos que muestren beneficios, costos e impactos esperados.

"Ningún proyecto de infraestructura es ambientalmente neutral, siempre genera impactos, por lo que es muy importante que se establezcan mecanismos rigurosos para la mitigación de los posibles impactos ambientales, que además permita contar con infraestructura segura y resiliente", enfatizó Molina.

Riesgos de los asocios públicos-privados

La economista de ICEFI agregó que uno de los escenarios posibles, con los asocios públicos-privados que propone Bukele para lograr la infraestructura en el oriente del país, es que los únicos beneficiarios sean los empresarios y no las comunidades de la zona.

“Alertamos (desde ICEFI) que las experiencias en Centroamérica, cuando se han utilizado asocios público-privados, presentan antecedentes en los que los Estados han tenido que asumir los riesgos y costos, y las comunidades cercanas se han visto afectadas y han sido excluidas de los beneficios de los proyectos”, dijo Molina.

El ICEFI, en un análisis previo a las elecciones presidenciales, también sugirió que “si se decide poner en marcha asocios público-privados, estos deben ser negociados de manera transparente y bajo un marco legal claro que proteja los intereses públicos”.

Preocupación por permisos ambientales

Carlos Flores, de la Alianza Nacional Contra la Privatización del Agua, dijo a GatoEncerrado que una de las preocupaciones de las organizaciones ambientalistas es la propuesta del Sistema Integrado de Permisos (SIP), porque "esto es quitarle la capacidad al Estado para regular el otorgamiento de permisos y resolver el problema para los que están interesados en conseguir permisos". Algunos de esos "interesados", según Flores, son las constructoras de residenciales y centros comerciales.

"En ese punto hay grupos de interés. Como ya tenemos la experiencia de Nayib Bukele en Nuevo Cuscatlán, donde ya tenía una mesa de constructores, no hay dónde perderse en este tema. En Nuevo Cuscatlán los constructores decidieron qué se iba a hacer (construir). Entonces, con esto lo que se pretende es quitarle la capacidad al Estado de regular", cuestionó Flores.

En las páginas 27 y 28 del plan ambiental de Bukele dice que esa propuesta consiste, entre otras cosas, en que todas las instituciones involucradas en la toma de decisiones para otorgar permisos ambientales puedan acceder a un software (programa informático) para consultar directamente información, sin tener que hacer el trabajo "burocrático y engorroso" de ir hasta ANDA, OPAMSS y de otras instituciones para superar sus observaciones sobre la viabilidad de un permiso.

"Así se evitaría el exceso de costos y esfuerzos en la creación de documentos, además de un importante ahorro de tiempo", se lee en la página 28 del plan ambiental.

La ambientalista Amaya dijo que el SIP podría generar "mayor vulnerabilidad" en las comunidades aledañas a los proyectos que se ejecuten luego de recibir un permiso ambiental "sin la burocracia".

"Esto es altamente grave, porque aún con las leyes existentes, a las empresas no les interesa cumplir con los permisos ambientales e irrespetan la institucionalidad actual. ¿Qué pasará si se cumple con la agilización de permisos ambientales?”, dijo Amaya.

Infraestructura con respeto a la humanidad

La economista de ICEFI agregó que además de la infraestructura se pueden ejecutar otro tipo de proyectos, que "en pequeña escala (también) pueden generar condiciones habilitadoras para mejorar el bienestar de las personas", en zonas como el corredor seco. Pero que si el único camino es la infraestructura y los megaproyectos, lo que queda es que se haga respetando los derechos humanos.

"Estos proyectos deben tener un carácter participativo, sobretodo de las comunidades cercanas a los proyectos. Además, que los recursos que se destinen a su financiamiento sean utilizados de manera transparente y, considerando que la vulnerabilidad ambiental en El Salvador es muy alta, cualquier nuevo proyecto de infraestructura debería obedecer a criterios de gestión de riesgo y desarrollar la capacidad de resiliencia", dijo Molina.

Esta revista buscó al equipo de Bukele para profundizar en los planes de economía, infraestructura y medio ambiente, pero hasta el cierre de esta nota no hubo respuesta. Miguel Kattan, tío y asesor de Bukele, no respondió cuando esta revista le pidió, el 6 de marzo a las 2:26 de la tarde, que nos concediera una entrevista o que nos ayudara a contactar y platicar con las personas que elaboraron estos planes.

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