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Comunidades de Nahulingo denuncian que la residencial Acrópolis, construida sin los permisos correspondientes sobre el sitio arqueológico Tacuscalco, desecha las aguas negras sobre el río Ceniza. Eso, aseguran, contamina el río, afecta a las familias que se abastecen con esa agua y enferma a niños. Los habitantes piden que una reunión con el ministro de medio ambiente para buscar una solución. La PDDH ya hizo una inspección en la zona.


Por Marvin Díaz

Blanca Capacho, habitante de la comunidad La Bolsona, dice que el río Ceniza ya no es apto para que los niños de la ribera se bañen. Las aguas negras que desecha la residencial Acrópolis de Nahuilingo, Sonsonate, ha provocado que el río deje picazón en la piel y ya no se pueda utilizar para los oficios domésticos. Capacho asegura que a las 10:00 de la noche, el río apesta a heces fecales.

Ana Hernández, de la misma comunidad, dice que desde que se construyó la residencial Acrópolis el agua del río ya no sirve, y los niños se enferman del estómago y de la piel.

El Movimiento Ciudadano por la Defensa de Tacushcalco, conformado por comunidades de Nahulingo, denunció públicamente el derrame de aguas negras que hace la residencial “Acrópolis Sonsonate” sobre el río Ceniza. El proyecto urbanístico, según los denunciantes, está contaminando las aguas del único río que abastece a 2,000 familias del lugar.

Los aguas residuales, de al menos 700 casas modernas, son una amenaza a las comunidades que viven en las riberas del río, según dijo Arely Recinos, habitante del lugar. 

“Comunidades de La Bolsona, Bella sur, Bella norte, El Confi, Edén, Las Ilusiones, entre otras; también afectaría a asociaciones de regantes. Unas 2,000 personas que viven a la orilla del río serían perjudicadas”, detalló Recinos a GatoEncerrado.

Por esa razón, los habitantes hacen un llamado al ministro de Medio Ambiente, Fernando López Larreynaga, para que se reúna con las comunidades y ofrezca soluciones a la problemática.

Técnicos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) advirtieron, el 15 de febrero de 2019, que las aguas residuales de la urbanizadora Acrópolis generan “condiciones de riesgo por contaminación” al río Ceniza. La residencial, según señalaron los expertos del MARN, no construyó una planta de tratamiento de aguas.

“(...) Debido a las actividades domésticas, ya existe generación de aguas residuales de tipo ordinario, así como el aporte de agua de escorrentía superficial al Río Ceniza, a través del sistema de detención, creando condiciones de riesgo por posible contaminación de agua residuales al río”, cita el informe técnico del MARN, con referencia MARN-DEC-GEA-8419-445-2019. 

El martes 9 de julio de 2018, jurídicos de la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) inspeccionaron el desague del proyecto urbanístico, según confirmó la oficina de prensa a GatoEncerrado. Durante la visita, constataron el vertimiento de aguas de la residencial al río.   

Acropolis Sonsonate fue construida por Inversiones e Inmobiliaria Fénix S.A. de C.V., quien desarrolló el proyecto urbanístico sin tener permisos del MARN y Ministerio de Cultura (MICULTURA), como lo reveló GatoEncerrado. 

La constructora es la responsable de la destrucción del centro cívico ceremonial Nahuat Pipil del sitio arqueológico Tacushcalco, según dijeron arqueólogos consultados por esta revista.

GatoEncerrado detalló cómo el MARN actuó negligentemente ante la construcción que hizo Fénix sin los permisos correspondientes. El exviceministro de medio ambiente, Ángel Ibarra, aceptó ante esta revista que hubo un “vacío o falta del ministerio” que permitió construir las viviendas modernas. 

Audio Angel Ibarra, exviceministro del MARN 2014-209

GatoEncerrado también reveló cómo dos funcionarios del gobierno del FMLN intentaron favorecer a Fénix para construir la residencial Acrópolis. Por órdenes del exvicepresidente, Óscar Ortiz, los delegados de presidencia buscaron negociaciones entre el MARN, MICULTURA y la empresa. 

Silencio de nuevas autoridades

Miembros del movimiento cuestionaron el silencio del ministro del MARN, Fernando López Larreynaga, y la ministra de MICULTURA, Suecy Callejas, ante la contaminación del río Ceniza por las aguas residuales y la destrucción del sitio arqueológico Tacushcalco.

“¿Suecy Callejas, ministra de MICULTURA y Fernando López, ministro del MARN, qué pasa? ¿Por qué tanto silencio por Tacushcalco y el río Ceniza? Miren cuánto están vertiendo ya en el río. El proyecto Acrópolis es ilegal y va a dañar los derechos ambientales de la población”, dijeron los miembros del movimiento, a través de redes sociales.

Fernando López lleva un mes y 11 días en el MARN. En ese tiempo, ha lanzado programas como: “SOS Ríos Limpios” y “Río Bardas Challenger”, que buscan evitar la contaminación con plástico y otros desechos en afluentes importantes del país. Sin embargo, el nuevo ministro aún no se pronuncia ante la contaminación del río Ceniza y sus afectaciones a las comunidades. 

El 9 de junio de 2019, Suecy Callejas aseguró, en su cuenta oficial de twitter, que MICULTURA había iniciado un análisis de la etapa judicial del caso Tacuscalco. Asimismo, criticó la “corrupción del gobierno” del FMLN que permitió la destrucción del patrimonio cultural.

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