Luego está la cuestión de la escala. Las instalaciones de Planetary Technologies eliminan actualmente unas 10.000 toneladas métricas de carbono de la atmósfera cada año, una mera gota en el océano si tenemos en cuenta que los expertos estiman que necesitamos capturar entre 7 y 9 gigatoneladas de CO₂ al año para cumplir nuestros objetivos de cero emisiones netas a mediados de siglo. Para lograr un impacto significativo en el problema global, tendrían que ampliar su capacidad de forma masiva y rápida. Eso podría requerir un esfuerzo de extracción igual o superior al de la industria cementera mundial; la producción de cemento alcanzó la asombrosa cifra de 4.200 millones de toneladas en 2024.
Y, “se necesitarían un millón de estas plantas, o habría que ampliarlas 1.000 veces”, afirma Doney. “Obviamente, no vamos a construir un millón de estas plantas en todo el mundo”.
Pero, según Lenton, las iniciativas para aumentar la alcalinidad del océano se pueden integrar fácilmente en la infraestructura hídrica existente, como las instalaciones de tratamiento de aguas residuales y las plantas desalinizadoras, lo que eliminaría la necesidad de construir un gran número de instalaciones desde cero.
Y, añade, el almacenamiento de carbono en el océano no es más que una herramienta útil en una caja llena de estrategias de descarbonización que, con suerte, pueden llevar al mundo a alcanzar el cero neto. “Ningún método por sí solo puede hacerlo todo”, afirma.
Artículo traducido por Debbie Ponchner


