
Doctor Rafael Aguirre, SIMETRISSS
Junio 5, 2026
El doctor Rafael Ernesto Aguirre Quintanilla se convirtió, desde octubre de 2020, en el secretario general del Sindicato de Médicos Trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (SIMETRISSS). Desde esa posición, se ha convertido en una de las voces más críticas contra las deficiencias del sistema de salud pública en El Salvador, denunciando el desabastecimiento de medicamentos y el despido masivo e injustificado del personal de salud. Estas denuncias le han pasado factura. Hoy enfrenta feroces campañas de acoso en redes sociales y un proceso administrativo para destituirlo.
En esta entrevista con GatoEncerrado, Aguirre explica que las autoridades del ISSS lo acusan de divulgar información sobre el desabastecimiento de medicinas y de asumir un rol de “comunicador institucional” que no le compete. Frente al señalamiento, el médico argumenta que los datos sobre las carencias del sistema son públicos, por lo que no hace falta acceder a información confidencial para conocer la realidad de la institución.
Más allá del apoyo del sindicato, Aguirre también cuenta con el respaldo de la Coordinadora Nacional para la Defensa de la Salud del Pueblo Salvadoreño (CONADESA) y del Colegio Médico, que a través de un comunicado manifestó su rechazo al proceso de destitución y lo calificó como “una represalia contra un profesional que ha cumplido con su deber ético de velar por la salud pública”.
Pese al proceso en su contra, Aguirre continúa trabajando, al igual que en los últimos 20 años, como médico internista con preparación en nefrología en el Hospital de Oncología. Afirmó a esta revista que si el desenlace termina siendo su despido, esto no le detendrá de seguir señalando las decisiones perjudiciales que toman las autoridades del sector Salud, las injusticias laborales y el atropello a los derechos humanos en la actual administración de Nayib Bukele.
Nota: Esta entrevista contiene párrafos de contexto que acompañan las respuestas del doctor Aguirre. Pueden resultar útiles para entender las referencias, datos o fechas.
Cuando usted se convirtió en secretario general del SIMETRISSS, asumió la vocería de un gremio que enfrenta dificultades y represión. Denunciar eso tiene sus riesgos. Pero aún así, usted ha asumido el riesgo. ¿Qué lo motivó a asumir un rol más visible y crítico frente a las autoridades?
Los sindicatos están para pelear los derechos laborales, para la mejora profesional y financiera de sus afiliados. Pero un punto muy importante es que cuando tú hablas de mejora profesional, hablas de un prestigio profesional. El médico busca un prestigio sobre todos los demás profesionales y es algo innato en el ser humano el querer sobresalir de los demás. ¿Pero cuál era el problema? Que empezaron a ocurrir las diferentes situaciones que nosotros empezamos a enmarcar. Primero, la falta de oportunidad que tenían los especialistas o subespecialistas de obtener un incremento salarial, una mejora profesional.
Para ese entonces, nosotros solamente teníamos permiso para asistir a un congreso nacional o internacional a nivel profesional. Nosotros logramos, a través de todas estas luchas y, sobre todo en esta nueva administración, que se nos dieran tres congresos y que se dieran hasta siete días de permiso para poder asistir a ellos, porque parte de la mejora profesional que como médico debemos de tener es el poder asistir a congresos, diplomados, maestrías, etcétera. Cosas que se estaban prohibiendo bastante en los gobiernos de Arena y un poco más en los gobiernos del Frente.
Todos esos detalles son los que nosotros fuimos acumulando y decidimos que había que luchar por esas mejoras salariales y profesionales. En esa lucha fuimos viendo nosotros también la deficiencia que ha estado ocurriendo con la gestión de insumos médicos y medicamentos. Todas esas son las situaciones que han llevado a muchos líderes, no solamente en mi caso, sino otros secretarios más, a tener esa labor de lucha gremial, lucha por los derechos de una salud digna, de obtener medicamentos de calidad para los pacientes.
Contexto
El problema de escasez de medicamentos no es reciente. En 2018, aún bajo la administración del expresidente Salvador Sánchez Cerén, hubo desabastecimiento de irbesartán, un antihipertensivo básico. Según explicaron las autoridades en aquel momento, hubo una alerta emitida a nivel internacional por la detección de impurezas en ciertos lotes, lo que obligó a retirar el fármaco. De inmediato, el sindicato exigió alternativas, argumentando que al no contar con este medicamento, los pacientes tenían el riesgo de experimentar un derrame cerebral o un infarto por la descompensación de su presión arterial. Ante la emergencia, el personal médico tuvo que improvisar un cambio de antihipertensivo y estar vigilantes de que ese cambio no implicara efectos adversos en sus pacientes.
¿Desde cuándo asume usted como secretario general de SIMETRISSS?
Yo asumo en octubre de 2020 a raíz de que muchos afiliados al sindicato se empezaron a quejar de que la junta directiva 2019-2020 no llegaba a sus centros de atención. El gran problema era que alrededor del 60 % de esa junta, es decir, seis compañeros de 11, eran ya mayores de 50 años y tenían enfermedades crónicas. Ellos tenían miedo de llegar a los centros y contagiarse con el Covid. Y eso es válido pensarlo. Entonces, los compañeros muy pocas veces iban a visitarlos y eso empezó a generar mucha molestia en los afiliados.
Llega el momento de cambiar junta directiva y con unos compañeros nos proponemos en ese sentido: uno, visitar a los compañeros y fortalecer la exigencia de equipos médicos de protección, mascarillas, caretas, todos los insumos médicos que necesitábamos en esos momentos para la pandemia. En el 2020 yo asumo e iniciamos la labor. Lo primero fue un plan para visitar a los compañeros en sus centros respectivos. Segundo, qué otros elementos podíamos darles para que vieran atractivo el sindicato y no se salieran simple y sencillamente porque no los llegaban a visitar. Incluimos nosotros los programas de asistencia personalizada. ¿Qué significa? Pago por asistir a congresos y diplomados, apoyo jurídico cuando los colegas afiliados tenían demandas médicas, ya sea de mala praxis o de cualquier otra situación.
Empezamos a fomentar todo esto, al grado que de tener 800 médicos afiliados, llegamos a tener alrededor de 1,300. Fue un nuevo “boom” del sindicato y tomó fuerza. Fuimos llamados por el Ministerio de Trabajo, fuimos llamados por las administraciones para poder empezar a tener pláticas, ver de qué manera poder ir mejorando tanto los derechos laborales de los compañeros como las situaciones de atención al usuario, porque empezó a ocurrir la deserción de médicos de la institución.
Contexto
Según detalló Aguirre, la fuga de personal en el ISSS ha sido constante. Desde la llegada al poder de Nayib Bukele en junio de 2019 y hasta 2022, un promedio de 35 a 40 médicos renunciaron anualmente. La crisis se agudizó en 2023, cuando la administración se negó a negociar el contrato colectivo, poniendo en vilo la cláusula del fondo de protección. Con este bloqueo, cerca de 140 millones de dólares destinados a las indemnizaciones por retiro de los profesionales quedaron en riesgo. La justificación de la gestión pública fue que el STISSS, el sindicato mayoritario, no alcanzaba el 51 % de la afiliación total exigida por el Código de Trabajo. Desde el SIMETRISSS denunciaron que esta era la primera vez que una administración utilizaba un tecnicismo legal como pretexto para enterrar un contrato colectivo. Esto provocó que 250 médicos renunciaran entre diciembre de 2023 y abril de 2024. Esta pérdida masiva de talento obligó al Seguro Social a parchar los vacíos utilizando a médicos internistas para cubrir plazas de especialidad, según denunció en su momento el presidente del Colegio Médico, Iván Solano Leiva.
Usted menciona que cuando el sindicato empezó a coger más fuerza tuvieron ciertas negociaciones con la administración. ¿Qué peticiones hicieron? ¿Qué tipo de respuestas obtuvieron? ¿A qué acuerdo se llegó?
En el 2021 fuimos la primera junta directiva del sindicato de médicos que participó en la negociación del contrato colectivo. Nunca antes en los 27 años de vida que tenía el sindicato habíamos podido participar en una negociación de contrato. Fue tanta la capacidad de diálogo y de articular esfuerzos que fuimos llamados por parte del sindicato titular, en este caso el STISSS, para conformar la mesa negociadora. No teníamos voto, pero sí teníamos voz. Así es como logramos que nos entregaran gabachas, nunca antes nos habían entregado gabachas; que nos entregaran los tres congresos anuales; que elevaran la cantidad (de tiempo de permiso), por ejemplo, cuando fallece un familiar, antes eran cinco días, lo logramos elevar a siete; y así diferentes situaciones que logramos a través de esa negociación de contrato colectivo.
Esperábamos, en diciembre de 2023 que vencía el contrato, poder negociar y mantenernos en esa dinámica, pero lastimosamente vinieron esos problemas, porque en febrero del 2023 nosotros nos dimos cuenta de la falta de medicamentos que empezó debido a la mala gestión de la administración de la doctora Mónica Ayala. Llegaron a faltar hasta 80 medicamentos en esa ocasión. Ahí ocurrió el primer divorcio entre la administración y el sindicato. Porque después de haber estado negociando, de haber estado en una dinámica de diálogo, tal vez no muy fructífero, pero sí por lo menos sentarnos y platicar, ahí se rompió toda la relación y desde entonces a la fecha podemos decir que nosotros no nos volvimos a sentar con autoridades centrales, directoras, subdirectoras, gerentes, sino que ya nos sentábamos solo con los directores locales de cada centro de atención, jefaturas o mandos medios de la torre administrativa que no tenían injerencia en toma de decisión.
Contexto
Los señalamientos contra la directora general, Mónica Ayala, no son fortuitos. Según explicó el doctor Aguirre, el ISSS opera bajo un modelo de planificación con dos años de anticipación. Esto significa que cuando la funcionaria asumió el cargo, en agosto de 2020, la hoja de ruta institucional ya estaba trazada y cubierta hasta 2022. Por lo tanto, el verdadero rostro de su administración empezó a reflejarse en la ejecución de 2023. Los resultados fueron inmediatos. En febrero de ese año, el SIMETRISSS denunció que 80 medicamentos esenciales estaban completamente agotados, entre ellos antihipertensivos, antidiabéticos y antibióticos.
Para usted como médico y para los doctores que están frente a frente con los pacientes, ¿qué implica un problema de estas características como el desabastecimiento de medicamentos?
En primer lugar, la descompensación aguda que puede sufrir mi paciente. Si no tiene su antihipertensivo a tiempo, el riesgo de que ellos desarrollen un derrame cerebral o un infarto al corazón se eleva un 60 % en los primeros 2 meses de suspender el medicamento. Si lo está tomando de forma irregular, como a veces sucede y dicen (los pacientes): “Estas 15 tabletas las voy a guardar para que me duren el mes por lo menos”. Y están un día sí y un día, no tomando tratamiento, eso también genera problemas. Claro, en menor escala, pero que también a la larga va a llevar a muchas descompensaciones.
En segundo lugar, el hecho de la mortalidad que genera la suspensión de los medicamentos y, en tercer lugar, el prestigio del médico. ¿Qué es lo que quiere decir? “¿Y quién es su médico?”, le preguntan al paciente. “Ah, el doctor Aguirre”, y ya con eso le dicen al paciente: “Híjole, qué mal maneja el doctor Aguirre a sus pacientes. Andan descompensados de su azúcar, andan descompensados de su hipertensión. ¿Y que el doctor no le ha dicho que anda con el colesterol alto?”. De todas las alteraciones la culpa la tiene el doctor, porque o no hace buen diagnóstico o no hace buen abordaje, cuando lo que sucede es que no tiene los medicamentos. Ahora, ¿qué es lo que hace normalmente un paciente? Comprarlos. Aunque sea en el mercado negro, donde los medicamentos se transan y todo. Muchas veces son medicamentos alterados o son medicamentos que ya no pasan las pruebas de calidad y eso genera que el paciente se descompense.
Contexto
La escasez de medicamentos denunciada por Aguirre también se traduce en un impacto directo en la economía de los pacientes, una realidad técnica conocida como “gasto de bolsillo en salud”. Este concepto abarca el dinero que las familias deben extraer de su propio presupuesto para costear consultas, exámenes de laboratorio o medicinas que el Estado tendría que garantizar. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuando este desembolso absorbe una proporción excesiva de los ingresos, se transforma en un “gasto empobrecedor”, obligando a los hogares a endeudarse o a sacrificar necesidades básicas como la alimentación. En El Salvador, los datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) revelan que el gasto de bolsillo en los hogares fue del 31.3 % en 2024; es decir, de cada 100 dólares percibidos, las familias tuvieron que destinar más de 31 dólares a la atención médica. Aunque la cifra se redujo frente al 37.3 % registrado en 2017, la administración actual se mantiene lejos del umbral internacional recomendado por la OMS, el cual exige que este gasto sea menor al 20 % para garantizar la protección financiera de la población.
Por estas denuncias y señalamientos, sabemos que le han abierto un proceso administrativo de destitución a usted. ¿Cuáles son los argumentos formales que le han presentado para sostener el proceso de destitución?
Este es el extracto sacado del citatorio: “En ese contexto, el trabajador, en su calidad de médico especialista del Hospital Médico Quirúrgico y Oncológico del ISSS, no tiene dentro de sus atribuciones funcionales la administración del sistema de abastecimiento nacional, la atribución de comunicación institucional en materia de inventarios ni la divulgación pública de información logística interna”. Ahí ves tú las tres causales. Ninguna es por maltrato de paciente, porque llego tarde, porque no cumplo con las metas, porque no sigo los protocolos de atención de pacientes, porque no entrego medicamentos a los pacientes. O sea, es por la denuncia concreta que se ha estado haciendo todos estos años de la falta de insumos médicos y medicamentos. Entonces, me están diciendo ahí que como yo desconozco de los inventarios no tengo por qué estar hablando de ellos. Ahora, yo no hablo del inventario interno, yo de lo que hablo es de las denuncias que los pacientes hacen a través de redes sociales, de los medios de comunicación como la radio y la televisión y que nos han hecho llegar a nosotros de forma directa.
Nosotros como institución tenemos el listado oficial de medicamentos. Ese es, así como su nombre lo dice, un listado oficial que el instituto tiene a disposición de todos los derechohabientes. Todos los antihipertensivos, los antidiabéticos, los medicamentos para bajar la grasa, ahí están. Yo puedo hacer una selección de qué medicamento le conviene más a mi paciente. Para eso me sirve el listado oficial de medicamentos. Cuando yo hablo de listados oficiales, hablo que he hecho un comparativo del listado oficial con los listados que los pacientes nos han dado y ahí eso ha cuadrado.
Contexto
A raíz del desabastecimiento que asfixia a la institución, el SIMETRISSS lanzó una iniciativa de entrega gratuita de medicamentos, obtenidos gracias a la solidaridad de personal médico y donantes particulares. Según detalló Aguirre, recolectaron cerca de 10,000 unidades de medicamentos, que incluyen penicilina, antihipertensivos, anticonvulsivantes y antidepresivos. Con este proyecto de contingencia, beneficiaron a más de 500 personas que no recibieron sus tratamientos en el ISSS y que carecen de recursos para adquirirlos en farmacias privadas. Este ha sido otro mecanismo mediante el cual han logrado identificar los medicamentos que hacen falta.
¿Cuándo fue notificado de este proceso y cuáles son las irregularidades que usted identifica en este procedimiento?
Fijate que este proceso lastimosamente tiene múltiples irregularidades. El primer citatorio yo lo recibo el 23 de marzo. Me estaban citando a la oficina del departamento de oncología para el 27 de febrero del 2026, o sea, el 23 de marzo me dan el citatorio para el 27 de febrero, un mes atrás. Cuando nos percatamos de esa situación aberrante jurídica, le reclamamos a la persona que nos la estaba entregando que por qué tenía esa fecha. ¿Será que se dio una audiencia en ese mes de febrero que nosotros no estuvimos presentes y tomaron algún tipo de decisión? No lo sabemos.
Nosotros metimos un escrito al respecto, señalando por qué de forma institucional se estaba haciendo eso contra un directivo sindical, que el Código de Trabajo establece que a un directivo sindical no se le puede ejercer la misma acción que a un trabajador independiente o que a otro tipo de trabajador. A este tienes que presentarle el motivo por el cual le quieres hacer la destitución, la desmejora, la vulneración del derecho laboral ante un juez competente. Eso es lo primero que tenían que haber hecho, pero no lo hicieron. Ellos han iniciado el proceso sancionatorio sin tener el aval de los juzgados. Esa es una práctica que han estado ejerciendo con las autoridades sindicales y en el Seguro Social tenían que haber actuado de forma diferente. Desde el primer escrito nosotros dejamos claro que hemos pedido la nulidad del proceso por no ser la instancia correspondiente donde debe ser evacuado esto.
Me hablaba de que este citatorio llegó a finales de marzo con fecha errónea. Desde entonces, además del escrito que presentó, ¿cómo ha sido su proceso de defensa para hacerle frente a esta acusación? ¿Ha tenido algún diálogo o comunicación directa a partir de este proceso con autoridades superiores? ¿La doctora Mónica Ayala se ha puesto en comunicación con usted?
Desde ese momento hemos tenido ya dos audiencias posteriores en las cuales se han hecho la presentación de documentos, de pruebas testimoniales y sobre todo de seguir recalcando que no es la instancia respectiva donde debe de tomarse ese tipo de decisiones, pero aún así han hecho caso omiso y han continuado. Ellos prácticamente están cumpliendo un requisito de ley para proceder a la destitución. Eso es lo que nosotros hemos constatado y hemos entregado escritos de que no se está aplicando la jurisprudencia respectiva. Bueno, el último fue de improponibilidad y de nulidad completa del proceso, a lo cual ellos dijeron que se abstenían a la respuesta hasta que tuvieran el veredicto final por parte de una autoridad competente, en este caso sería de la dirección general o consejo directivo, a lo cual por el momento no ha habido mayor respuesta.
A partir de su experiencia, ¿considera que este proceso de despido responde a razones técnicas, administrativas o es un conflicto meramente político?
Sí, por eso nosotros en la denuncia que hacíamos el lunes (11 de mayo) hablamos de que esto es una persecución política. No tenemos nosotros otro nombre que tratar. Yo no he vulnerado seguridad cibernética de la institución, yo no he filtrado información, no he ido a hackear información de los servidores centrales de la institución, no me he presentado a la torre administrativa para poder ver de qué manera me infiltro en las carteras de finanzas, en las carteras de documentos o de licitaciones para ver qué está pasando con los medicamentos. Simple y sencillamente lo que nosotros hemos hecho es comparar los listados que los pacientes nos han entregado con el listado oficial de medicamentos y estos han coincidido. Si los medicamentos que nos dicen son los que hacen falta y coinciden con el listado oficial de medicamentos, no hay dónde buscarle más. En ningún momento nosotros hemos procedido con alguna forma ilegal de obtención de datos y de documentos, por eso hemos solicitado que se declare nulo el proceso.
Usted ha mencionado persecución política. Sobre eso le quiero preguntar si ha enfrentado algún tipo de presión, advertencia o represalia debido a su pronunciamiento y denuncias públicas. Incluso, si usted ha podido observar algún tipo de seguimiento, algún tipo de acoso, hostigamiento de parte de las autoridades…
Hostigamiento solamente en redes sociales con las acusaciones que se han hecho y que se han lanzado en redes sociales. Gente ahí que colocan cosas como “Se lo merece”, “Ojalá te despidan”, y otras cosas peores, ¿verdad? Ya deseándole la muerte a uno y otro tipo de situaciones. En lo que respecta a persecución de ver a gente extraña persiguiéndome o policía llegando a mi casa a preguntar por algo, por el momento no he tenido esas advertencias o ese tipo de persecución. Claro, yo estoy atento por cualquier situación de esas, pues sé la realidad del país, muchos compañeros la han vivido, compañeros periodistas, compañeros defensores de derechos humanos, bueno hay capturados por esa misma situación y que a la fecha ni siquiera se les ha iniciado el juicio; estamos hablando de Ruth Eleonora López, el doctor Enrique Anaya también. Estamos a la expectativa y obviamente, a pesar del temor que tenemos, seguimos levantando nuestra voz en defensa de la población para que tenga sus medicamentos a tiempo.
¿Ha identificado otros casos similares de procesos de destitución por temas de denuncias dentro del sistema de salud?
Como tal, es la primera vez que un médico y líder sindical se ve involucrado. Me refiero en esta administración, porque hemos tenido casos de líderes sindicales que incluso estuvieron presos, estamos hablando de Ricardo Monge y otro tipo de líderes sindicales que ellos hasta han estado en la prisión por delitos que al final se demostraron que no eran ciertos. En este caso, podemos decir que en esta administración, en la institución, yo soy el primero que se ve involucrado en una situación de persecución política o de amedrentamiento para que guarde silencio.
Contexto
Desde que comenzó el régimen de excepción en marzo de 2022, organizaciones de la sociedad civil han denunciado la captura arbitraria de al menos una veintena de sindicalistas. Hay casos bastante emblemáticos, como el de José Leonidas Bonilla Torres, exsindicalista de la Alcaldía de Mejicanos que fue capturado un mes después de iniciado el régimen y quien falleció bajo custodia del Estado el 5 de septiembre de 2022. Bonilla presentaba lesiones en el cuerpo e indicios de un posible homicidio, de acuerdo a lo recogido en el informe “El Modelo Bukele: Seguridad Sin Derechos Humanos”, publicado en 2024. Al año siguiente de iniciado el régimen se conoció la muerte bajo custodia del sindicalista Hever Chacón, del Sindicato de Trabajadores de la Terminal de Oriente, quien falleció por supuestos problemas de salud.
También han sido ampliamente denunciados los casos de Sabino Ramos, sindicalista de la Alcaldía de Panchimalco y defensor cultural; Misael Gómez, sindicalista de Ciudad Delgado quien fue detenido luego de una protesta del sindicato de San Martín, el 8 de junio de 2022, y Giovanni Aguirre, sindicalista de la Alcaldía de San Salvador e integrante del Bloque de Resistencia y Rebeldía Popular (BRP), capturado apenas una semana después de haber asistido a una marcha. Diversas organizaciones sociales han expresado que estas acciones han tenido como finalidad reprimir las voces críticas y frenar la organización de trabajadores que exigen mejores condiciones laborales.
Justo sobre eso le quería preguntar. ¿Puede ser una de las implicaciones, a raíz de este caso, que para otros médicos y trabajadores del sistema de salud exista ahora un riesgo de silenciamiento o incluso de autocensura para no denunciar este tipo de situación?
Sí, el problema es que la autocensura sí la tenemos. Recordemos que hasta este momento solo nosotros, los líderes sindicales, sobre todo de SIMETRISSS, hemos sido el secretario de conflictos, el secretario de organización y estadística, que somos, por así decirlo, los apoderados legales del sindicato, que nos habíamos estado pronunciando. ¿Por qué? porque los compañeros operativos, los que no tienen fuero sindical, obviamente tienen temor de decir las cosas. Entonces, ellos nos pasan a nosotros la información que quieren que sea denunciada y nosotros lo hemos estado haciendo a lo largo de todo este tiempo. Ahora, ante esta situación, la autocensura esperamos que sea mayor y el temor por parte de represalias de los compañeros sea mayor. Igual, independientemente de eso, nosotros les hemos dicho a los compañeros: “No, no hay que echarnos para atrás, hay que seguir denunciando, hay que seguir en esa labor de defensa de los derechos laborales y de los derechos humanos para la población y no nos podemos detener por eso”.
Mirando ya hacia adelante, ¿qué escenario prevé usted para el ISSS si se mantienen las condiciones actuales?
En este momento, si continuamos tal cual está, vamos a caer tanto en una quiebra técnica profesional, por falta de especialistas y subespecialistas, como en una quiebra técnica financiera. Vemos nosotros que hay personas que se han retirado de la institución y ya llevan un año esperando que se les pague su indemnización. Todavía no hay dinero para pagar indemnizaciones. ¿Qué te señala eso?, que la institución no tiene el dinero suficiente. O paga a sus proveedores, o le paga a los trabajadores despedidos o le paga a los trabajadores que han renunciado. Tú ves también quejas de proveedores de forma anónima que dicen: “La institución ya tiene 6 meses que no paga, ya tiene 8 meses que no paga”. Hay una situación de falta de dinero y de falta de pago que se está volviendo peligrosa. Hay casos de compañeros que están de forma interina y les están pagando hasta el último de mes, cuando normalmente el pago de mes tiene que ir entre el 20 y el 22.
Contexto
La crisis en el Seguro Social no es estrictamente financiera. En los últimos meses, el Colegio Médico y el SIMETRISSS han denunciado la sobrecarga laboral provocada por jornadas extenuantes y la falta de descanso. Esta situación se traduce en un desgaste físico y mental para el personal que repercute directamente en los pacientes, ya que el agotamiento de los profesionales imposibilita una atención de calidad. Para revertir este colapso, el sindicato recopiló, en octubre de 2025, un compendio de 17 propuestas gerenciales que pueden servir como insumo en la elaboración del Plan Nacional de Salud. El documento se estructura en tres ejes fundamentales: propuestas técnico-legales, técnico-administrativas y estrategias para transformar la salud pública del instituto.
Para ir concluyendo, doctor, regresando a lo de su caso, si este proceso se llegara a concretar, ¿qué viene para usted? ¿Cómo lo maneja y si está dispuesto a continuar denunciando aún si es expulsado del ISSS?
Claro que sí. Nosotros no nos vamos a callar aunque sea que nos terminen despidiendo. Sabemos que hay instancias jurídicas a las que tenemos que apelar, vamos a utilizarlas, tanto nacionales como las instancias internacionales que tenemos para hacer todo este tipo de denuncias. Además, queda CONADESA, la Coordinadora Nacional por la Defensa de la Salud, está vigente. Le daríamos todavía mucha más fuerza y no descartamos tampoco la posibilidad de crear algún movimiento ciudadano en favor, ya no solo de la salud de la población salvadoreña, sino de los derechos fundamentales, recursos hídricos, educación y medioambiente. Todo eso lo vamos a incorporar. Así que no, en ningún momento esto nos va a silenciar, sino que nos dará mucha más fuerza para seguir adelante.