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GatoEncerrado

Entrevista

“Es ilógico reclamar allá afuera que se cumpla la Constitución si aquí estamos dispuestos hasta a cambiar nuestros estatutos para encajar a otra gente”: Cesia Rivas

Por GatoEncerrado

Agosto 13, 2026

El partido Vamos se prepara para competir en los que serán sus cuartos comicios desde su fundación en noviembre de 2017. En el camino, el partido que se autodescribe de centro e ideología humanista cristiana ha mantenido su presencia en el poder a través de la Asamblea Legislativa. Ahí, la diputada Claudia Ortiz, quien obtuvo su curul en las elecciones de 2021, se estableció rápidamente como una de las principales voces de la oposición salvadoreña.

El crecimiento de Vamos, aunque pequeño, también se refleja en encuestas de opinión recientes. Por ejemplo, el Instituto Universitario de Opinión Pública (IUDOP) de la UCA, en su encuesta de junio de 2026, registró que el 1.2 % y 2.4 % de la población votaría por Vamos en las elecciones presidenciales y legislativas, respectivamente. Estos resultados le sitúan incluso por encima de partidos tradicionales como el FMLN, PDC y PCN.

Sin embargo, el partido se enfrenta actualmente a un episodio que aún no había vivido en su corta existencia. La diputada Ortiz, en vísperas de las elecciones internas para definir las candidaturas para los comicios de 2027, cuestionó públicamente el proceso, denunció la exclusión de aspirantes, criticó la depuración del padrón de afiliados y aseguró que hay un sector de la dirigencia del partido que pretende mantenerlo “cerrado” a nuevos perfiles. 

Del otro lado, la dirección del partido, encabezada por la secretaria general Cesia Rivas —diputada suplente de Ortiz— sostuvo que las decisiones respondieron al cumplimiento de los estatutos y a la defensa de los principios bajo los que fue fundado Vamos.

Este conflicto puso sobre la mesa una discusión más amplia sobre el futuro del partido. Mientras que Ortiz plantea que Vamos debe construir alianzas con distintos sectores sociales y políticos para consolidar una alternativa frente al oficialismo, Rivas insiste en que esa apertura no debe suceder si se modifican o pasan por alto los mecanismos internos de selección de perfiles, ni tampoco incorporar a personas que no comparten la identidad del partido.

GatoEncerrado conversó con Cesia Rivas, quien respondió a los señalamientos hechos por Claudia Ortiz. Rivas defendió las decisiones adoptadas durante las elecciones internas. Aseguró que las diferencias no obedecen a una disputa por el control del partido, sino al cumplimiento de las reglas ya establecidas. También rechazó que Vamos se haya cerrado a la sociedad civil, como ventiló Ortiz, y sostuvo que el principal desacuerdo radica en la forma en que consideran que debe crecer el partido.

Cuando Rivas platicó GatoEncerrado, ni ella ni Ortiz habían anunciado que competirían por la Secretaría General del partido, en septiembre de este año. Pero lo que Rivas sí tenía claro era que el hecho de enfrentarse por ese cargo podría provocar una división. 

Luego de las elecciones internas celebradas el pasado mes de julio, Cesia Rivas fue ratificada como candidata a diputada propietaria por el departamento de San Salvador para las elecciones de 2027. Foto/Bladimir Nolasco.
Luego de las elecciones internas celebradas el pasado mes de julio, Cesia Rivas fue ratificada como candidata a diputada propietaria por el departamento de San Salvador para las elecciones de 2027. Foto/Bladimir Nolasco.

La diputada Claudia Ortiz sostiene que existe una parte de la dirigencia interesada en mantener un partido “cerrado, pequeño y controlable”. ¿Qué responde a esa afirmación y qué hechos demostrarían que Vamos sí está abierto a nuevas incorporaciones y liderazgos?

Nos vamos a los hechos. Esta servidora es muy respetuosa de la libertad de expresión y de la opinión que puede venir de un afiliado, una autoridad partidaria o de un funcionario del partido. En este caso, la diputada es parte de la dirigencia también. Esos comentarios de un partido cerrado, el hecho que anula esa afirmación es que vamos a participar en 14 departamentos. El 90 % de los perfiles es gente que por primera vez viene a la política. Entre ellos hay luchadores sociales, maestros, abogados, doctores, enfermeras y ciudadanía que ha entendido que en medio de este contexto, que no es ganga ir de candidato ahorita, su nombre ahí ya está fichado, pero estos hombres y mujeres, desde Chalatenango hasta La Unión, han demostrado que, además de tener gran valor y valentía, tienen la capacidad porque vienen de servir a otros. 

Desde ahí se demuestra con hechos que todas estas personas, estamos hablando de 60 candidatos de diputados, más sus suplentes, solo ahí llevamos ya 120 personas; 17 concejos municipales, que el más pequeño lleva ocho y el más grande lleva 17, estamos hablando que son más de 200 personas. Y cuando le digo que el 90 % no son de Vamos, es decir, no son activistas de Vamos, estamos hablando de más de 150 personas que al final son gente nueva en política. Entonces, ¿cuál partido cerrado? Cerrado fuera que aquí siguiéramos con cinco departamentos o nos enfocáramos solo en San Salvador y La Libertad. Eso es un partido cerrado, porque estaríamos apostándole solo a un curul; en cambio, se le está apostando a una bancada, se le está apostando a que haya representación en los 14 departamentos. 

Decir un partido pequeño, ese discurso siempre lo ha dicho el oficialismo. ¿Qué hace grande a un partido? ¿Acaso será la cantidad de gente? Porque si Nuevas Ideas se cree grande por eso, no lo sé. O Arena o el Frente se creen grandes por eso, no lo sé. La grandeza de un partido debería estar en ser una institución política, donde una persona que viene de sociedad civil pueda participar, identificarse, pueda crecer en el partido y pueda formarse para servir y eso ha hecho Vamos.

Desde 2023 que asumimos esta administración, en donde solo en el caso de la diputada Claudia y mi persona hemos sido parte de la dirección del partido ya en dos consejos ejecutivos nacionales. Anteriormente, previo a ser la secretaria general del partido, esta servidora fue la secretaria nacional de asuntos de la mujer. Y en el caso de la diputada Claudia fue secretaria de sociedad civil. Hemos venido de toda una dirigencia, hemos visto cómo este partido ha crecido y somos el único partido que a nivel de votos en las elecciones pasadas creció casi en un 400 % de sus votantes. Eso es crecimiento a nivel electoral, a nivel de percepción. El llevar una planilla de 14 departamentos no es de un partido chiquito. El haber celebrado estas elecciones internas con el 80 % de un padrón no es de un partido chiquito. 

Lo de un partido controlable… aquellos que somos parte de la dirección lo sabemos, aquí toda decisión que se toma es colegiada, es colectiva, aquí es nosotros, aquí no valen los yo. El cargo de secretaria general ya define mis funciones o las funciones de esa secretaría, porque es institucionalizar esto. Igual de cada función de cada secretaría ahí están los estatutos, pero las decisiones se toman colegiadas. Aquí no hay decisiones unipersonales. El control del partido siempre ha estado en muchas manos porque este partido no es de una persona, este partido es de todos, y las personas pasamos. Hoy es Cesia la secretaria general, mañana puede ser otra persona. El punto es qué hicimos para este proyecto, porque es un partido político, no una organización de sociedad civil, es un partido político. Es un partido que tiene obligaciones con la gente, con sus afiliados, con el Tribunal Supremo Electoral, con el Ministerio de Hacienda, con la Corte de Cuentas. Es una institución, no puede personalizarse una institución, esta debe ser colectiva. El control siempre ha estado en la gente. 

Si han habido diferencias es porque hemos entendido que hay mucha gente que llama hasta carrito a los partidos, que los llama vehículos, pero yo considero que por eso está tan mal la forma de hacer política, porque un partido debería de ser lo que le dije, un lugar donde te formás, donde crecés y donde vas directo a servir a los demás. Vas con valores, con principios y eso es lo que hay en Vamos. Nos han criticado porque dicen que somos evangélicos o católicos o que quizás no hay ateos; de todo hay aquí, pero sí somos claros en que nuestros principios no son negociables.

Por lo que usted ha dicho, estas diferencias, sobre todo con la diputada Claudia Ortiz, responden a distintas visiones sobre el crecimiento del partido Vamos. ¿Cuál es concretamente el proyecto político que defiende la dirigencia y en qué aspectos considera que difiere de lo que impulsa la diputada?

Nosotros hemos entendido que debemos respetar nuestros estatutos que definen nuestra misión, visión y principios. Desde el momento en que se quiere incorporar al partido a personas que no compaginan con nuestros principios ni con nuestros valores, desde ahí ya hay una gran diferencia. Nos estamos alejando de lo que es el partido. Y este no es un tema, como alguien decía, de izquierdas o derechas. Es un tema de la dignidad de la persona. El punto es cuando yo quiero meter al partido a gente que desde el inicio viene diciendo que no compaginan con él, que no está dispuesta a ponerse la camiseta o que esto es solo un vehículo y que solo se va a utilizar para participar en las elecciones. Entonces cambiémonos el nombre; nos llamamos GANA, por ejemplo, que ya está acostumbrado a que todo el reciclaje llega ahí, pero nosotros no. Aquí hay dignidad y valores. 

Si la molestia de esta parte de la dirigencia es porque no se admitió a ciertos perfiles o candidatos que ellos querían que fueran aceptados, nosotros estamos cumpliendo nuestros estatutos. Es ilógico reclamar allá afuera que se cumpla la Constitución y que se cumplan las leyes, si aquí estamos dispuestos hasta a cambiar nuestros estatutos para encajar a otra gente. Nuestra postura como dirigencia es clara: estamos defendiendo nuestros principios, nuestros valores, la integridad y lo que ha hecho grande a Vamos, que es el valor de las personas, no un tema numérico.

Esto que menciona de otras personas o también otros movimientos que estaban interesados en formar parte del partido, pero solo utilizarlo para llegar a un puesto de poder, entiendo que es uno de los principales puntos de tensión. ¿Dónde establece Vamos la línea entre acercarse a organizaciones de la sociedad civil y vincularse con personas que han militado o participado en otros partidos?

Existe ya un criterio para tomar decisiones sobre con quiénes acercarse y con quiénes no. Entre los criterios que estableció en estas elecciones la Comisión Electoral Permanente estaba que ningún funcionario de otro partido político que hubiera ejercido el cargo durante los últimos seis años podía ser aceptado. También, que ninguna persona que haya sido candidata o candidato a concejo municipal o diputación por parte de otros partidos políticos podía estar dentro de nuestras filas. ¿Por qué? Nosotros hemos hablado mucho de este tema. Lo voy a decir con todo el respeto hacia las personas, pero es como cuando se dice que venís reciclando. Tenemos que entender dos cosas. Hay personas con ese anhelo de participar y de servir a su comunidad o a la sociedad desde un curul, pero si ese anhelo te hace meterte en un partido donde ya no te importa ni sus principios ni nada, solo te interesa llegar, sos otro Nayib. Punto. 

Recibir a personas que vienen del CD, por ejemplo, que son grandes aliados de Nuevas Ideas; gente que viene de GANA, también grandes aliados de Nuevas Ideas, o incluso personas que vienen de otros partidos con esa camiseta y que no entienden que aquí entran a otro lugar, a otra casa, claro que habrá inconvenientes y diferencias. Por eso se establecieron esos criterios.

La dirigencia ha señalado que algunos grupos buscaban condiciones especiales como evitar elecciones internas para obtener la candidatura. ¿Puede precisar qué organizaciones hicieron esas solicitudes? ¿Cómo ocurrieron esas conversaciones y por qué considera que eso comprometía los principios del partido?

Los principios del partido se comprometen desde el momento en que cualquier persona viene y dice: “Yo ya negocié esta casilla”, “Yo vengo referido por alguien” o “Yo vengo porque aquí me dijeron que yo voy a ser el candidato”. Entonces uno se pregunta: ¿Para qué hicimos una convocatoria?, ¿para qué se hizo todo esto? No voy a decir los nombres de esas personas de la sociedad civil o de esos sectores, pero sí lamenté mucho esos comentarios. También lamenté que hubiera condiciones porque el partido ha sido coherente, especialmente en esta elección. Eso es lo bueno de un sistema como este que se puede auditar y transparentar. Habrá un informe y sabemos que el sistema arrojó los datos. Tenemos candidaturas que han ganado por muchos votos y otras que por dos votos o solo un voto, pero ni siquiera ahí hubo “dedazo”. No es justo que personas que hicieron todo el proceso y se sometieron de buena fe vean que llegue alguien más con un privilegio o con una condición favorecedora. ¿Cuál sería la diferencia con otros partidos tradicionales? Aquí hemos cumplido nuestros procesos y hemos sido coherentes con los principios.

¿Fueron varias personas o varios grupos los que intentaron estos acercamientos con condiciones especiales o privilegios?

Sí. Hubo muchas organizaciones diferentes que preguntaban: “¿Qué vamos a hacer?”. Y la respuesta fue: “Aquí está la convocatoria, sométase al proceso”. Y así fue. Tenemos candidatos que vienen de distintas organizaciones y ahí están luchadores sociales, defensores del agua, ahí están en nuestros perfiles. El partido no se cerró a la sociedad civil, se cerró a aquellos que no cumplían los requisitos y aquellos que fueron mal evaluados. 

Sobre las elecciones internas, Claudia Ortiz denunció ciertas exclusiones, criterios no consensuados para evaluar aspirantes y un padrón depurado sin reglas claras. ¿Puede explicar paso a paso cómo se tomaron esas decisiones? ¿Quién las aprobó?

El criterio fue el de la Comisión Electoral Permanente (CEP). La diferencia aquí ha sido que, en las elecciones pasadas, el Consejo Ejecutivo Nacional tuvo injerencia, al igual que la parte de la dirección que hoy reclama. Pero, en estas elecciones, como somos un partido que ya creció, ya no somos los mismos cinco pelones a los que nos toca hacer todo, sino que los encargados han cumplido sus funciones y han contado con un equipo de trabajo para apoyarles. Esa ha sido una gran diferencia. No es una diferencia de criterios, aquí se trata del cumplimiento de funciones y de la independencia que debe tener el Consejo Ejecutivo Nacional respecto a las decisiones electorales. ¿Cómo es posible que de parte del Consejo Ejecutivo Nacional quiera hacer injerencia en el tema electoral cuando la mayoría de sus integrantes somos aspirantes? Es ilógico. Seríamos juez y parte. En este caso, fue la CEP la que estableció los criterios, evaluó a los aspirantes y al final dijo: “Estos se admiten y estos no”. ¿Tenía algo que ver el Consejo Ejecutivo Nacional? No. Ahí reclamaban que había un reglamento que así lo decía. Aquí ningún reglamento va a estar por encima de los estatutos, y tanto los estatutos como la Ley de Partidos Políticos definen como máxima autoridad en materia electoral a la CEP, no al Consejo Ejecutivo Nacional. 

¿Qué mecanismos tuvo un aspirante para impugnar o apelar una de estas exclusiones?

Tengo entendido que solo hubo dos reclamos de más de 30 personas. Específicamente, hubo un aspirante que buscó a la diputada (Claudia Ortiz) y que incluso en su entrevista dijo que venía recomendado por ella. Esta es la persona por quien comenzaron todas estas diferencias; más que diferencias, todos estos reclamos. 

Al final era un tema de si hacer o no un reglamento. El Consejo Ejecutivo Nacional tomó el acuerdo de hacer un nuevo reglamento. A la hora de la discusión, cuando todos en esta sala habíamos decidido cómo se iba a trabajar para resolver esa situación, sucedió que, a la hora de votar, solo tres personas votamos a favor, en contra dos y cuatro votaron en abstención. Quien abanderó la abstención fue la diputada Claudia Ortiz. Fue bien ilógico que quien estaba pidiendo un reglamento, a la hora de hacerlo, dijera que no. Al final ya no se tocó ese tema. 

Todavía después, varios secretarios estuvimos hablando del tema del reglamento. Y justo cuando estábamos hablando por teléfono, yo le dije: “Vamos a ver el tema del reglamento”. “¿Cuándo?”, me preguntó. “El lunes”, le dije. Y me dijo “Mmm”, eso fue lo único que me dijo. Eso ocurrió en la mañana; en la tarde ella ya había hecho un comunicado público sobre ese tema, lo que para mí fue de mucha sorpresa, porque si el tema era un reglamento, debía resolverse internamente. Para mí fue un grave error. No por un tema de democracia o transparencia, es por un tema de que yo lamento que todavía la parte de la dirigencia que hizo esto no reconozca el daño que se le ha hecho al partido. Esto se podía haber solventado. Ya se estaba solventando. Después hay otro comunicado que agrava todavía más las cosas. 

Ha habido situaciones que no son por diferencia de visiones. Yo creo que las dos estamos claras que necesitamos un país diferente, las dos estamos luchando contra una dictadura, el partido lo está haciendo, el partido está luchando por una vida digna. No es un tema de diferencia de visiones, es un tema de cómo cuidar la casa. Ella habla de ordenar, si fuera un tema de ordenar, eso se resuelve fácil. Pero cuando un tema va más allá y entiendes que, si no es una cosa, va a ser otra, entonces ves que pareciera algo sistemático. Ya no es percepción solo interna, sino que ya pasó a lo público. 

Al menos esta servidora está para defender un proyecto político y a quienes somos parte de él, no para cuidar ni siquiera un trabajo o una función pública, sino para defender un proyecto que va más allá de ella o de mí, porque esta situación no debe ser personal. Yo lamento que hayan tratado de hacerlo personal. Y créanme que lo hago con toda honestidad cuando yo hablo acerca de mi admiración y respeto acerca de su gran trabajo que ha hecho como diputada. Yo soy la primera en reconocerlo, pero a nivel de partido político es harina de otro costal. La defensa ya es a nivel de institución, de principios y de valores. Aquí sí hay una línea marcada en cuanto al respeto a la institucionalidad, el respeto a un proyecto que va más allá y dejar a un lado intereses personales.

Usted me comentaba el caso de esta persona recomendada por la misma diputada que prácticamente lo calificó usted como el origen de todo el conflicto. ¿Considera que es ahí donde la diputada también cruza una línea de los estatutos del partido y trata ya de hacer cierta injerencia recomendando aspirantes a candidatos para las elecciones del próximo año?

Totalmente. La Comisión Electoral Permanente (CEP) nos hizo un llamado a todos los secretarios, todo originado por ese tipo que en la entrevista dijo: “No, yo esto y lo otro”. Desde ahí la CEP sentó postura y prohibió a todos los que somos parte del Comité Ejecutivo Nacional a andar hablando sobre candidaturas. Porque una cosa es que yo lo invite y yo le diga: “Lo invito a participar”, y otra es que yo le diga: “Mire, usted va a ser el candidato”. Es muy diferente. Ahí sí hay una injerencia o una influencia. Por eso le digo del respeto de las funciones que debe de haber. 

Donde sí está para mí un grave error, y que fue cometido por nuestra secretaria a nivel de partido, ella es mi compañera del Consejo Ejecutivo Nacional como secretaria de asuntos económicos, el haber publicado una petición que iba dirigida a la CEP, que ella no ha firmado y que es un asunto interno del partido. Ese sí fue un grave error también. Porque al final ¿cuál es el motivo por el cual quiere traer a lo público esta situación? Porque yo sí quisiera preguntarle, no solo al que conoce de política, sino al que también no, ¿en qué le suma al partido todo eso? Si es en puntos de mejora, ¿a qué? 

Justo esa semana tuvimos reuniones del Comité Ejecutivo Nacional. Ninguno de los secretarios que firmó… porque hubo secretarios que firmaron eso, que solo fueron tres personas de 11 que somos los más activos, solo para que veamos quiénes están pidiendo esto. Ella no lo firmó, pero que se publique, que sea de esa forma y que nunca se dijo a nivel interno, que era lo más inmediato y, sobre todo, que se hace así a lo público, se le lleva a un miembro de la CEP de forma física cuando se había tomado, a nivel de acuerdo del Comité Ejecutivo Nacional, que la vía directa con la CEP era por medio de correo electrónico. Todas esas situaciones, son las que agravan este momento. Por más que quiera buscarle buena fe a todo lo que se ha hecho, es muy difícil. 

Ahorita como partido ya pasamos nuestras internas, ya solo falta la ratificación por parte de la Asamblea Nacional y que sean registrados nuestros candidatos, y la CEP va a convocar, porque tiene que hacerlo, porque nuestro periodo llega hasta el 25 de septiembre. A partir de ese momento ya va a haber un cambio, independientemente quién asuma la Secretaría General, independientemente quiénes asuman las restantes de las 17 secretarías, porque somos 18 en total. El punto aquí es que hay una gran tarea. Veníamos con todo y pum, pasa esto. ¿Y qué nos tocó? Sacudirnos y levantarnos, y eso es lo que estamos haciendo, porque hemos entendido que a la gente ahorita no le interesan los conflictos internos de un partido. Es más, no le interesa ni quién va a ser la secretaria general del partido Vamos. Le interesa qué va a comer, qué va a pagar, cómo va a hacer. Saber qué va a pasar con su empleo, qué van a hacer con todo lo que está pasando en temas de salud. 

Esto nos desenfoca y no debería ser así. No debería ser un pleito. No debería haber provocado que ustedes estuvieran aquí y hubiéramos estado hablando de otras cosas, pero no nos podemos desenfocar, porque ahorita la gente nos necesita unidos. Y en eso sí estamos claras las dos. El partido nos necesita unidas. Independientemente esta servidora ya no sea la secretaria general, ya sea que me postule o no me postule, gane o no gane, yo sigo siendo un miembro activo de Vamos. Yo sigo siendo la casilla dos de Vamos. Seguimos trabajando y debemos hacerlo para toda la gente y seguir construyendo futuro en medio de un presente tan incierto, eso es lo que nos toca.

Rivas es la Secretaria General Nacional de Vamos desde 2023. Su periodo finaliza el próximo mes de septiembre, cuando el partido deba someterse a un nuevo periodo de elecciones internas para definir a sus autoridades. Foto/Bladimir Nolasco.

Con lo que me menciona acerca de las elecciones para elegir autoridades en Vamos se abre la posibilidad de que la diputada Claudia Ortiz pueda llegar a ser la secretaria general del partido. En ese sentido, ¿considera que una contienda por ese puesto puede fortalecer el liderazgo del partido o cree que profundizará la división interna?

Hay una gran tarea que tiene la Comisión Electoral Permanente y es cómo vamos a ir a elecciones internas. Los estatutos establecen en el artículo 99 que todo afiliado tiene derecho a postularse a un cargo de autoridad interna y a un cargo de elección popular y dice que se hará a través de planilla de su circunscripción nacional.

Esta será la tercera ocasión en que el partido realice elecciones internas. La primera vez fue planilla única. La segunda, donde esta servidora compitió en elecciones internas, también solo presentamos una planilla. En estas siguientes elecciones, yo agradezco a todos los afiliados, a todos aquellos colegas secretarios que están conscientes y están diciéndome: “Tiene que postularse otra vez”. Yo agradezco. Es algo que estoy meditando aún, reflexionando, porque mi enfoque ahorita es terminar todo esto bien. Tiene que haber una rendición de cuentas, independientemente de lo que vaya a pasar. Ese es el deber ser. 

Con mucho orgullo entregamos un partido con un instituto de formación política, con un crecimiento a nivel de estructura, no había territorio y lo hay, no había formación a nivel ciudadano y ahora la hay. Se entrega un partido mucho mejor que el que encontramos. Con un gran reto económico, pero que a pesar de eso, ahí hemos avanzado gracias a las donaciones de los afiliados y de todos aquellos que son simpatizantes del partido.

Yo sí creo que fraccionaría más y ese es mi pesar. Porque han sido muy evidentes las molestias, muy evidentes esas diferencias hacia afuera. Pero a nivel interno, toda la militancia sabe que el llamado de esta servidora ha sido a la unidad, ha sido de equipo, ha sido de avanzar juntos, ha sido de este partido es de todos, no es una persona, no son dos, no son tres, somos todos. Vamos somos todos. Me preocupa que sí pueda generar esa división. Pero por eso la CEP tiene un gran reto, porque lo ideal sería, lo más democrático que nunca ha tenido el partido, postular las 18 secretarías. Eso quisiera decir que, si en la secretaría general se postularon 10, va a ganar el que más votos tuvo de esos 10. Si en la secretaría de la mujer se postularon cinco, va a ganar quien mejor salga de los cinco. 

Anteriormente, las planillas se han hecho únicas. Van las 18 secretarías. Esto quiere decir que el candidato A presenta su planilla, el candidato B presenta toda su planilla de 18, el candidato C presenta toda su planilla de 18. Pero al hacerlo así, todas las secretarías, estaríamos dando un mensaje democrático, un mensaje acorde a nuestros principios, en este momento donde a nivel interno está sucediendo todo esto. 

Desconozco qué decisión va a tomar la CEP. Ojalá nos pidieran… no voy a decir opinión porque no está en el Consejo Ejecutivo Nacional la decisión de cómo, pero sí sería una forma de poder sanear y sería por primera vez un Consejo Ejecutivo Nacional plural donde estemos todos. Y llámese si estoy yo o no estoy, no lo sé, pero qué bonito sería que no se diga: “Ah, es que la dirigencia es esta y nosotros somos estos”, sino que decir: “Ahí estamos en un Consejo Ejecutivo Nacional donde están representadas todas las las bases del partido”. Y que los estatutos, para que no vayan a decir después sobre los criterios y no sé qué más, y vayan a salir con otro comunicado, los estatutos dicen que solo podrán ser autoridad partidaria los que hayan tenido dos años de ser afiliados, dos años de haber cumplido con la cuota partidaria y dos años de haber cumplido con todos los deberes de un afiliado, sin excepción. Incluso habla de edades. Para la Secretaría General Nacional y para la Secretaría de Organización debe ser mayor de 30 años y para las demás secretarías mayor de 25. Digo esto para que después no digan que la CEP se lo inventó. Se trata de respetar nuestros estatutos, respetar nuestros principios y ser coherentes con ellos.

A raíz de toda esta situación dentro del partido, sobre todo después de esos comunicados que se hicieron públicos, ¿usted conversó con la diputada Claudia Ortiz sobre este hecho? ¿Le comentó su postura de que todas estas diferencias deberían resolverse de manera interna?

Lo hemos hecho a nivel del Consejo Ejecutivo Nacional. Ahí lo hemos discutido. Yo soy una mujer muy respetuosa de la opinión de otros, de las solicitudes de otros, pero también soy muy clara en las posturas que podemos tener, y hacia afuera siempre he hablado acerca de nuestros procesos, de las funciones y de las diferencias que pudieran haber. Pero a nivel interno sí, también lo hemos hablado y lo hemos hecho de forma más directa, como se debe.

A raíz de esta situación, ¿considera usted que este episodio puede también debilitar la confianza de algunos simpatizantes del partido al ver este fraccionamiento interno? 

Ya pasó. Desde el primer comunicado la gente comenzó a preguntarse qué pasaba, porque los señalamientos son muy fuertes. Cuando decís: “Están haciendo algo mal”, la gente espera lo peor y decís: “Yo no puedo exigir ahí afuera lo que está pasando aquí adentro”. ¿Al final hubo alguna apelación a pesar de todas las quejas de la elección? No hubo, no apeló. Y duele mucho porque los ataques se han recibido del oficialismo. Ha sido un golpe interno que el oficialismo ha aprovechado. ¿Qué necesidad había de eso? Ninguna. Se pudo resolver acá. Al final se trata de unir y rescatar, pero claro que sí hubo una afectación. 

Hubo gente que nos dijo que esto está mal. Hubo una reunión hace poco donde de frente se dijo: “Esto está mal y fue un grave error”. Esa es la libertad y democracia interna. Nosotros no vamos con el pito y el tambor ahí afuera a decir: “Miren esto y esto”. No. Porque hemos entendido que es darle armas al oficialismo para que nos ataque.

Por ejemplo, en mi caso, desde ese día, no sé cuántos videos… bueno, hay analistas que dicen… Yo no sé si son periodistas, abogados, pero yo me pregunto, si son abogados nunca tienen audiencia. Yo que trabajé 17 años litigando, yo sí pasaba ocupada en audiencias y si no yo estaba en la oficina preparando mis casos, pero esta gente solo pasa en programas, yo no les creo de verdad que litiguen o a saber qué es su trabajo o cómo es que están recibiendo dinero, solo Hacienda sabrá. Pero esta gente se dedicó a atacar diciendo que era por temas de casillas. Yo soy la primera en reconocer que la casilla uno es de ella por todo su trabajo. La militancia también y se vio en la votación. Ataques de la integridad, de los principios, de la secretaria general, entre otros. Uno está acostumbrado a los ataques del oficialismo. No lo debemos normalizar ni tampoco acostumbrarnos, pero uno ya sabe cómo trabajan ellos, pero que esos ataques sean provocados por alguien interno, ahí sí es otra cosa.

¿Qué generó esto? ¿Qué lo provocó? El no entender es una falta de humildad grande. El no tener la capacidad de reconocer tus errores. En mi caso, lo he hecho a nivel interno. Si hay cosas que mejorar, hay que hacerlas. Aquí nadie está haciendo algo para perpetuarse en el poder o querer cambiar las reglas para seguir siendo la secretaria general, claro que no. Hay un respeto a la institución, a nuestros principios y estatutos. Pero debe de haber también esa capacidad de humildad, de reconocer tus fortalezas y tus debilidades. Yo les puedo decir que reconozco nuestras fortalezas como partido, que es el valor y la gente. Claro que sí hay mucho que podemos mejorar, pero es de hacerlo juntos, no estarle dando armas para ponernos de carne de cañón del enemigo cuando hay tanto por hacer por el salvadoreño.

Es desgastante estar hablando de esto cuando hay tanta necesidad hacia fuera, tanta gente en territorio que nos quiere ahí, tanta gente que a la hora de escuchar una entrevista no quiere estar oyendo de chambre, de pleitos, de berrinches, de nada de eso, sino estar escuchando qué viene en el futuro. Y al menos esta servidora está luchando para que el futuro en Vamos esto sea para mejorar, para sanar y fortalecernos y todo comienza con la humildad.

Después de este episodio, ¿qué escenario visualiza usted para Vamos?

Seguimos. A pesar de esto que ha sucedido, que solo aquel que es ciego no quiere ver que sí ha sido un golpe, no del oficialismo, sino que un golpe interno. Nos toca sacudirnos el polvo y seguir avanzando. ¿En qué estamos avanzando? En construir todo ese liderazgo, porque no se trata de un líder ni de un mesiánico, aquí no es Nuevas Ideas, aquí es Vamos, un partido que es plural, que es colectividad y que es manada. 

Hemos entendido que debemos potenciar a todos nuestros liderazgos a nivel nacional, a nivel de los territorios. Es devolverle el poder a la gente desde los territorios, que recuerden cuáles son sus derechos, cuáles son las obligaciones del Estado y que no es un regalo, que recuerden por qué están pagando impuestos y en qué lo deben de ver. Vamos está construyendo toda una plataforma legislativa y municipal para que pueda hablarse en territorio y que la gente pueda decir: “Esto es lo que me están ofreciendo”. Aquí se está ofreciendo esperanza, trabajo en equipo con la gente, un futuro, versus allá afuera que se está ofreciendo miedo, que si ellos salen todo lo peor va a pasar.

El reto es hablar con la verdad y avanzar en una ruta que tiene nombre y se llama vida digna para todos los salvadoreños. Para eso está trabajando Vamos. Para que en todo el país sean conocidos nuestros candidatos, nuestras propuestas, el plan de país que queremos, y que no solo nos vean como una bandera más, un partido más, sino como un proyecto que quiere traer dignidad a El Salvador, un proyecto que está haciendo las cosas diferentes. Un proyecto que cualquiera puede llamarlo chiquito, pero quien lo hace grande son las personas que estamos aquí.