También remarcaron los casos de los sindicalistas Geovanni Aguirre, asistente técnico de la Alcaldía de San Salvador que fue detenido el 8 de mayo de 2022 y que cuenta con medidas sustitutivas desde febrero de 2023, pero que las autoridades de Centros Penales no han acatado; Misael Gómez, sindicalista y empleado de la alcaldía del ahora distrito de Ciudad Delgado que fue detenido en junio de 2022 tras haber participado en una manifestación del personal de desechos sólidos de San Martín; y César Hernández, capturado en junio de 2022 y que en marzo de este año fue condenado a 30 años de prisión en un juicio masivo, aunque su defensa asegura que la Fiscalía presentó “pruebas vagas”. El MDCT sostuvo que estos sindicalistas fueron capturados por defender derechos que asisten a la clase trabajadora.
Esos casos, sumados a las estadísticas, son algunas de las pruebas que presentó el movimiento para asegurar que El Salvador ha incumplido convenios internacionales ratificados y que las acciones que atentan contra el sindicalismo persisten en la actual administración.
Una revisión del perfil oficial de El Salvador en la base de datos sobre las Normas Internacionales del Trabajo de la OIT muestra que la Comisión de Expertos continúa publicando observaciones sobre distintos convenios ratificados por el país. Destaca el convenio 87 relacionado a la libertad sindical y la protección del derecho de sindicación, ratificado en septiembre de 2006.
En 2025, la Comisión instó al gobierno a resolver el caso de Victoriano Abel Vega, dirigente sindical asesinado en 2010. Además, expresó su preocupación por las quejas sobre cuatro sindicalistas detenidos durante el régimen de excepción: José Hernández Chacón, quien falleció bajo custodia del Estado pese a contar con una carta de libertad; José Leonidas Bonilla, también con carta de libertad sin ejecutar y que falleció en septiembre de 2022; Dolores Almendares, quien permaneció detenida siete meses en 2022; y Sabino Ramos, quien a la fecha aún se encuentra en prisión.
Resuena de igual manera el convenio 98 sobre derecho de sindicación y de negociación colectiva. En 2025, la Comisión instó al gobierno a adoptar medidas efectivas para cesar inmediatamente los actos de “violencia, amenazas, persecución, estigmatización, intimidación o cualquier otra forma de agresión contra personas u organizaciones en relación con el ejercicio de actividades sindicales legítimas y las actividades de las organizaciones de empleadores, y adoptar medidas para garantizar que tales actos no se repitan”.
En conferencia de prensa, Sonia Viñerta, secretaria general de la Unión Nacional para la Defensa de la Clase Trabajadora (UNT), advirtió que en total persisten 14 observaciones que el Estado no ha cumplido. Entre esas: no ha presentado datos estadísticos sobre denuncias de discriminación antisindical, reinstalos y multas, tampoco ha adoptado medidas legislativas y prácticas para el pleno desarrollo de la negociación colectiva, ni ha liberado a los sindicalistas detenidos ni retirado sus cargos.
La MDCT también cuestionó que el Gobierno de Bukele no haya presentado los informes de cumplimiento de los convenios requeridos por la Comisión de Aplicación de Normas para los años 2022, 2023, 2024 y 2025.
Por otro lado, Wilfredo Berríos, del Frente Social y Sindical Salvadoreño, dijo a GatoEncerrado que la salida de El Salvador de la lista corta puede tener efectos adversos como más persecución hacia los trabajadores organizados o peores y más abusos laborales por parte de los empleadores.