El profesor de teatro de la UES, Ricardo Mendoza, acusó a dos activistas de la Colectiva Amorales Teatro por supuestamente haber cometido el delito de calumnia. Las activistas han denunciado desde 2016 que Mendoza ha sido uno de los agresores sexuales de la universidad. La abogada de las activistas, Bertha María Deleón, asegura que el proceso judicial es solo una forma de intimidar a las mujeres que luchan por los derechos de las estudiantes.


Por Yessica Hompanera

Dos activistas de la Colectiva Amorales Teatro fueron citadas por el Juzgado Sexto de Sentencia de San Salvador, este 30 de mayo, para enfrentar una audiencia de intimación. Es decir, para ser notificadas de que el profesor de teatro de la Universidad de El Salvador (UES), Ricardo Mendoza, las acusó de haber cometido el delito de calumnia. Las activistas, según la abogada Bertha María Deleón, acompañaron a víctimas de violencia sexual y denunciaron a los agresores. Uno de los presuntos agresores era Mendoza.

Deleón agregó que el proceso judicial es una forma de intimidación, de parte de Mendoza, en contra de las dos activistas por su lucha en contra de la violencia sexual ocurrida en la universidad. La defensora también dijo que hay un equipo de abogadas a la disposición de la activistas para apoyarlas en el caso.

Deleón detalló que la diligencia judicial se limitó solo a notificar la acusación. Será hasta las próximas semanas cuando la jueza señale una fecha para la audiencia conciliatoria, donde ambas partes presentaran un posible arreglo.

"Si no se logra llegar a un acuerdo del proceso, se avanza a una fase de pruebas y se termina con un juicio, donde sí deduce si hay o no delito", explicó.

Mendoza no llegó a la audiencia de intimación -porque no era una obligación que estuviera presente-, así que no fue posible preguntarle en qué basa su acusación. Tendrá que presentarse hasta la audiencia de conciliación.

Una de las activistas, quien prefirió no revelar su nombre para evitar una exposición innecesaria, dijo que cuentan con pruebas testimoniales de que Mendoza ha sido un agresor sexual en la universidad.

"Hay muchas compañeras que dicen: 'Mendoza miente porque yo he sido acusada, porque me he sentido abusada de parte del profesor'. La calumnia y la difamación se quiebra con la verdad, y nosotras la tenemos", dijo.

La otra activista no llegó porque se encuentra fuera del país por trabajo, pero aseguró que la otra semana se presentará en el juzgado para ser intimada.

Una de las denuncias públicas que trascendió en 2016 en contra de Mendoza es que le pidió a estudiantes de teatro que se desnudaran para él. En ese año, otros miembros del mundo del teatro salvadoreño también fueron denunciados públicamente por violaciones, agresiones y acoso sexual, como el caso del exdirector del Centro Cívico de la Asamblea Legislativa, Fernando Umaña.

Apoyo

Afuera del Centro Judicial "Isidro Menéndez", mujeres organizadas llegaron, con insignias y carteles, para apoyar a las activistas y denunciaron públicamente que el proceso tiene como intención criminalizar a las defensoras de los derechos de las universitarias a estudiar en un campus libre de violencia sexual.

Una de las manifestantes explicó a GatoEncerrado que todo comenzó cuando las activistas organizaron una protesta en 2016, mientras se desarrollaba una actividad cultural en el cine universitario, en la que participaba Mendoza.

Las activistas se colaron entre el público y llevaron pancartas en las que lo señalaban como el autor directo de una serie de acosos y agresiones sexuales en contra de sus estudiantes, durante los diplomados de teatro que imparte la universidad.

"Era una cosa (protesta) de silencio, pero se rompió el protocolo. Una vez de pie, las dos mujeres rompieron el silencio y comenzaron a gritarle y a señalarlo de acosador. Esa acusación no nació de la nada, ya que varias de las Amorales habían sido confidente de varias de las que fueron acosadas por el docente desde el 2011", contó la manifestante.

Tres años después del incidente, Mendoza presentó la acusación en contra de las activistas.

La Colectiva Amorales, como ha publicado esta revista en distintas ocasiones, ha sido crítica de las autoridades universitarias por su pasividad ante los casos y por eso ha tenido que recurrir a la denuncia pública en contra de los agresores sexuales.

"En la Universidad no hay una ruta de denuncia clara (…) Definitivamente no hay ningún lugar enque le den seguimiento a mujeres que han sido víctimas de violencia. Hay instituciones como la Defensoría de los derechos de los estudiante, pero nada mas se encargan de investigar cuestiones de datos, censos, pero no llevan un proceso (en contra de los agresores)", explicó otra de las mujeres que llegó al centro judicial para apoyar a las activistas.

En años anteriores, la UES ha estado en el ojo público luego de que se conocieran varios casos de violencia sexual por parte de docentes hacia sus estudiantes. Las autoridades de la institución se han mantenido al margen.

Uno de esos casos es el del docente de antropología, Boanerges Osorto, quien también golpeó y amenazó a una estudiante con "una muerte académica" si lo denunciaba. Otro de los casos es el del docente de medicina, Miguel Ángel Serrano, quien continuó acosando a una estudiante aún después de haber recibido una orden judicial de alejamiento.

#YoLesCreoAmorales

En las redes sociales también hubo apoyo a las activistas, tras conocer que este jueves tenían que enfrentar un proceso judicial. En twitter, mujeres de El Salvador y Latinoamérica mostraron su apoyo con el hashtag #YoLesCreoAmorales. Estos son algunos de esos tuit de apoyo.

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