Foto/Emerson Flores

La última noche de independencia de poderes

Relato de la noche en que la nueva y oficialista Asamblea Legislativa deshizo la independencia de poderes y centralizó todo el control del Estado salvadoreño en la figura del presidente Nayib Bukele.

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Por Xenia Oliva

Por Xenia Oliva

Esta nota fue actualizada el 4 de mayo*

Mauricio Arriaza Chicas marcha, no como el director de una Policía Civil en tiempos de paz, sino como si se dirigiera a un frente de guerra, con el aire de quien algún día fue militar bajo un régimen autoritario. Su imagen, desplazándose hacia el edificio de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) flanqueado por otros oficiales de la Policía Nacional Civil (PNC), apareció repentinamente en la transmisión del canal de la Asamblea Legislativa. Las cámaras dejaron de captar lo que estaba ocurriendo en la sesión plenaria y por un momento se dedicaron a seguirlo, mientras acompañaba a los irregularmente electos nuevos magistrados de la Sala de lo Constitucional para garantizar su ingreso al edificio de la Corte Suprema sin ningún problema.

En el trayecto, con las cámaras de frente, Arriaza Chicas tamborilea sus dedos sobre el arma de fuego que lleva en su cinturón. Al llegar, un grupo de agentes policiales ya tiene rodeado el edificio para que los nuevos magistrados asuman de facto sus cargos, durante la noche de un feriado sábado 1 de mayo. Tras esas imágenes, la transmisión cambia de nuevo hacia el Salón Azul para mostrar que los diputados de Nuevas Ideas, Gana, PCN y PDC continúan con la destitución del fiscal general de la República (FGR), Raúl Melara, por vinculaciones partidarias con Arena.

Minutos antes, en el pleno, los diputados del partido oficialista Nuevas Ideas y sus aliados acababan de votar por la destitución de los cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional y del presidente de la Corte Suprema. Luego votaron por elegir, en un proceso ilegal, a los nuevos magistrados.

Para cuando estos eventos ocurren, el reloj marca las 10:30 de la noche, del 1 de mayo. Han transcurrido más de 12 horas desde que inició la primera jornada de la nueva Asamblea Legislativa, pero aún parece lejos de terminar. En cuanto a Arriaza Chicas, esta no será la única imagen sobrecogedora que el director de la Policía protagonizará durante la noche y frente a las cámaras.

Arriaza Chicas también se encargó de trasladar al nuevo fiscal a las oficinas centrales de la Fiscalía en Santa Elena, Antiguo Cuscatlán.

Después de la juramentación de Rodolfo Delgado, los periodistas corrieron a colocarse frente a la puerta principal del Salón Azul para tener las primeras declaraciones. La puerta se abrió y el nuevo fiscal salió rodeado de policías, entre ellos Arriaza Chicas, que impidieron que se detuviera y con prisa lo escoltaron hasta el parqueo. Mientras caminaba a la camioneta, que estaba lista y bajo una fuerte lluvia, Delgado apenas intentó justificar que su nombramiento era legal y que los diputados siguieron el debido proceso.

Delgado se subió a la camioneta y a su lado se sentó Arriaza Chicas. Salieron rumbo a la Fiscalía escoltados por dos patrullas, dos camionetas y dos pick up seguidores.

Una hora después, los medios del gobierno publicaron una foto donde aparecía Delgado, en una sala de la Fiscalía, sentado al centro y rodeado de ocho oficiales de la policía. En la imagen también estaba Arriaza Chicas.

El director de la Policía es tratado como un héroe por los diputados de Nuevas Ideas, en la Asamblea Legislativa. Foto/Emerson Flores.

Al inicio del día hubo pequeños avisos del tipo de cambio que se había impuesto en la Asamblea Legislativa. Aun así, las señales no eran suficientes para vislumbrar el tipo de tormenta que caería más noche contra la separación de los tres poderes del Estado. 

A las 6:52 de la mañana, un grupo de periodistas se mantenía sin poder ingresar a la Asamblea Legislativa, personal de la institución les dijo que no podían dejarlos entrar, que el viernes por la tarde habían llegado representantes de Casa Presidencial y habían dado la orden de solo dejar ingresar a la prensa oficial. Fue hasta casi las 8:00 de la mañana que se permitió el ingreso del resto de medios con el anuncio de que la bancada de Nuevas Ideas daría una conferencia de prensa a las 9:00 de la mañana. 

Mientras tanto, los diputados del resto de los partidos políticos llegaban sin saber mucho de cómo se organizaría el nuevo pleno y cuál sería la agenda de la primera sesión. El diputado de Nuestro Tiempo, John Wright Sol, describió el día como uno de “incertidumbre”. 

A las 9:13 de la mañana aparecieron dos autobuses y un microbús en el parqueo principal de la Asamblea. Como estudiantes participando en una excursión escolar, los 55 diputados propietarios y suplentes de Nuevas Ideas comenzaron a bajar en fila de cada uno de los vehículos. Los primeros fueron el presidente de Nuevas Ideas, Xavi Zablah, y el diputado Ernesto Castro. 

Se apresuraron a colocarse en sus puestos en las gradas, frente al Salón Azul. Zablah fue quien dio un breve discurso en el que se refirió a la “bancada cyan” como la más grande de la historia y cómo la Asamblea se convertiría en un lugar de “trabajo y esperanza”. Sin que nadie más hablara concluyó la conferencia e inició el ingreso de los diputados al Salón Azul. A diferencia de traspasos anteriores, no hubo alfombra roja ni otros funcionarios que acompañaran el ingreso. En esta ocasión solo eran seguidos por decenas de cámaras, tanto de periodistas, equipos de comunicación institucional e incluso youtubers. Tampoco había banda de paz, el sonido que destacaba era el zumbido de al menos cinco drones que seguían el paso de los nuevos diputados. 

Cada curul de los diputados de Nuevas Ideas tenía una pequeña tarjeta, similar a la que se coloca en los regalos, con los nombres de cada uno para indicar cuál sería el puesto de cada quien. La diferencia de quienes tienen el poder en la Asamblea se veía hasta en los curules de los diputados. Mientras que el rótulo electrónico mostraba los nombres de cada diputado de Nuevas Ideas, los demás solo mostraban el de los partidos. En el caso de los cuatro diputados del FMLN, ahora ubicados en la esquina donde antes se sentaba el diputado independiente y el de Cambio Democrático (CD), solo tenían un cartel de papel que decía FMLN. Lo mismo con el curul del diputado de Nuestro Tiempo y el de Donato Vaquerano, de ARENA, quien estaba en la misma fila. 

Lo único que sí tenían en común todos los curules, era que a todos se les había dejado una mascarilla quirúrgica, un pequeño spray con alcohol y botellas con agua. Probablemente habían sido colocados desde el viernes, cuando personal de la Asamblea Legislativa realizaba las labores de limpieza, colocando plásticos en cada micrófono. 

Varios diputados de Nuevas Ideas también llevaban consigo un documento, del tamaño de un cuaderno, titulado “Constitución de El Salvador con su prontuario”, no Constitución de la República de El Salvador, como se titula oficialmente. En lugar del usual escudo de la bandera de El Salvador, el documento estaba adornado con una N, el logo del partido Nuevas Ideas. 

Mientras los nuevos diputados se tomaban fotografías en sus curules o en el pasillo de ingreso al Salón Azul, y el equipo de comunicaciones de la Asamblea aprovechaba para entrevistar a algunos de los funcionarios de gobiernos que llegaron a la toma de posesión, Castro y Zablah se mantenían afuera reunidos con diputados de Gana, PCN y el PDC. 

Funcionarios como el ministro de Salud, Francisco Alabí; la ministra de Educación, Carla Hananía; la comisionada presidencial, Carolina Recinos; y el secretario jurídico de la presidencia, Conan Castro, se mantuvieron durante todo el día en la Asamblea. 

En el momento en que ingresó Ernesto Castro, todo el cuchicheo que mantenían los diputados de Nuevas Ideas se acabó. La primera de muchas rondas de aplausos sonó en el pleno mientras siete fotógrafos rodearon a Castro, quien ocupó el curul que solía ser de Carlos Reyes, el anterior jefe de bancada de Arena. 

El diputado de Gana, Juan Carlos Mendoza; el diputado del PDC, Reynaldo Carballo; y Edgardo Mulato, de Nuevas Ideas, ocuparon los curules de la junta directiva. Anunciaron la votación para aprobar a Suecy Callejas, Eduardo Amaya y José Urbina, todos diputados de Nuevas Ideas, como los encargados de la Comisión de Instalación. La rápida elevación de manos de todos los diputados de Nuevas Ideas, junto a los de Gana, PDC y PCN para votar por ellos generó risas y aplausos en el pleno. 

Callejas anunció que tomarían un receso de dos horas mientras revisaban los documentos y atestados brindados por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) a cada uno de los diputados. 

La diputada Suecy Callejas fue quien propuso, junto con otros diputados oficialistas, que los magistrados de la Sala de lo Constitucional fueran destituidos. Foto/Twitter Asamblea Legislativa.

El ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, dijo que su presencia no era parte de un acto protocolario, sino como parte de la agenda de la plenaria. Hasta ese momento, se suponía que los nuevos diputados dedicarían la jornada para aprobar parte de los préstamos solicitados por el Ejecutivo. 

Durante el receso, en el rótulo electrónico de uno de los curules asignados a la junta directiva había aparecido el nombre Norman Quijano. Al mediodía, el fiscal general, Raúl Melara, había anunciado que iban a presentar un requerimiento contra el exdiputado Norman Quijano ante el Juzgado 7o de Paz de San Salvador, por los delitos de Agrupaciones Ilícitas y Fraude Electoral. Sería su último anuncio como el titular de la Fiscalía. 

Tras el receso, que se alargó alrededor de una hora más de lo anunciado, Callejas llamó a iniciar la elección de los miembros de la junta directiva y a pedir propuestas, aún no había terminado de hablar cuando la diputada de Nuevas Ideas, Rebeca Santos ya había alzado la mano. Como se había pronosticado, Santos propuso al diputado Ernesto Castro como el nuevo presidente de la Asamblea. 

Tras la votación, Castro fue elegido con 64 votos de los diputados de Nuevas Ideas, Gana, PDC y PCN. Esa cantidad de 64 votos marcaría todo el desarrollo de la plenaria. En la votación también hubo 20 abstenciones de los diputados del FMLN, Arena, Nuestro Tiempo y Vamos. 

La candidatura de la primera vicepresidencia fue propuesta por Giovanni Zelada, quien anunció a Suecy Callejas como su candidata, mientras leía un documento en el que resumía la hoja de vida de la exministra de Cultura. De igual manera fue elegida con 64 votos a favor y 20 abstenciones. 

Antes de que continuara la siguiente propuesta, la diputada de Vamos, Claudia Ortiz, preguntó cuántas vicepresidencias y voceros serían elegidos. Ortiz consideró que era necesario saber si se estaba respetando la pluralidad en la distribución de los cargos, pero Callejas le contestó que se daría cuenta mientras continuaba la votación. 

Para la segunda vicepresidencia, Edgardo Mulato propuso al diputado de Nuevas Ideas, Rodrigo Ayala. De nuevo el resultado de la votación fue de 64 votos a favor y 20 abstenciones. 

Juan Carlos Mendoza de Gana fue el encargado de proponer a su colega Guillermo Gallegos como el candidato a la tercera vicepresidencia. En esta ocasión, las diputadas del FMLN, Anabel Belloso, Marleny Funes y Dina Aguilar votaron en contra, al igual que la diputada Claudia Ortiz y Wright Sol. Gallegos fue elegido con 64 votos a favor, cinco en contra y 15 abstenciones. 

La primera secretaría de la junta directiva fue para Elisa Rosales de Nuevas Ideas. La segunda secretaría fue para Numan Salgado. Para esta votación, el cuarto diputado del FMLN, Jaime Guevara, también votó en contra. El resultado fue de 64 votos a favor, seis en contra y 14 abstenciones. 

La tercera secretaría se la dividieron Reynaldo Cardoza y Serafín Orantes, del PCN, quienes se propusieron entre sí para que uno ocupe el cargo entre el 1 de mayo de 2021 al 21 de octubre de 2022, mientras el otro continúe hasta el 30 de abril de 2024. La votación fue igual a la de Salgado.  

La cuarta secretaría la obtuvo Reynaldo Carballo del PDC, quien al ser el único diputado del PDC fue nominado por Jorge Castro de Nuevas Ideas. 

De esta forma, el PDC y el PCN obtuvieron cupos en la junta directiva, pese a tener menos diputados que Arena y el FMLN. 

La efemelenista Belloso pidió la palabra y en varias ocasiones tuvo que golpear su escritorio para que la volvieran a ver, pero al final no logró que le hicieran caso. 

A las 5:02 de la tarde, la nueva junta directiva fue juramentada para la gestión 2021-2024. La primera sesión plenaria ordinaria inició oficialmente a las 5:14 de la tarde. Tras la toma de la lista de asistencia para establecer el quórum necesario, a las 5:22 de la tarde Callejas arrojó una propuesta que pareció una granada que sacudió el ambiente tanto al interior del Salón Azul como afuera del recinto. 

“Por iniciativa de varios diputados, se pide que se incluya con dispensa de trámite una pieza de correspondencia a efectos de promover la destitución de los magistrados propietarios y suplentes de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia”, anunció Callejas con una amplia sonrisa. Su lectura fue interrumpida por una ola de aplausos y silbidos de toda la bancada de Nuevas Ideas y sus aliados, quienes se pusieron de pie mientras vitoreaban. 

El resto de los diputados se mantenían sentados, algunos viéndose entre sí, el desconcierto y preocupación comenzaba a marcar algunas miradas. 

La dispensa de trámite fue aprobada con 64 votos a favor. Los diputados y funcionarios se rieron cuando la diputada de Arena, Marcela Villatoro, señaló que también tenían que preguntar por los votos en contra. 

La lectura de la pieza de correspondencia, realizada por la diputada Elisa Rosales, tomó más de una hora. Las frases “inconstitucionalidad”, “violaron la Constitución”, se repetía durante la lectura para hacer hincapié en por qué los magistrados José  Óscar  Armando  Pineda  Navas,  Aldo  Enrique  Cáder  Camilot, Carlos Sergio Avilés Velásquez,Carlos Ernesto Sánchez Escobar y a la magistrada Marina de Jesús Marenco de Torrento debían ser removidos. 

Antes de la votación, Castro anunció que se repartirían las intervenciones y solo se darían seis intervenciones para Nuevas Ideas, dos para Arena y una para Gana, FMLN, PCN, PDC, Vamos y Nuestro Tiempo, respectivamente. 

Apresuradamente, la diputada de Vamos, Claudia Ortiz, tomó un sobre manila en el que escribió “¿DICTAMEN?” y lo mostró a los periodistas que se encontraban en el balcón del Salón Azul. 

A diferencia de la intervención del diputado de Nuevas Ideas, Caleb Navarro, quien alzó la voz para asegurar que lo que se hacía era “completamente legal”, el diputado de Arena, René Portillo Cuadra mostró una inusitada calma al hablar. 

“No solo es el desmantelamiento del sistema democrático y constitucional del Estado de derecho. Lo que está ocurriendo esta noche es una centralización del poder. Lo debe saber la población salvadoreña”, dijo Portillo Cuadra. 

Ortiz cuestionó cómo se iba a garantizar que el proceso para elegir a los nuevos magistrados fuera transparente y no a puerta cerrada. Mientras que la efemelenista Belloso sostuvo que ninguna de las causas leídas se encontraba normada por ley para proceder a la destitución de magistrados. 

Los cuestionamientos fueron recibidos con algunas risitas. A las 8:03 de la noche inició la votación nominal de cada uno de los diputados. El resultado se anunció a las 8:12 de la noche, con 64 votos a favor, 19 en contra y un ausente, Castro proclamó la destitución de los cuatro magistrados de la Sala de lo Constitucional y el presidente de la Corte Suprema. Le siguió una estruendosa ronda de aplausos de parte de los diputados de Nuevas Ideas, Gana, PDC y PCN, junto a los funcionarios que se encontraban en el salón.

La diputada por el partido Vamos, Claudia Ortiz, se retira del pleno. La diputada exigió el respeto a los procesos para elección de la Junta Directiva, pero no fue escuchada. Foto/Emerson Flores.

A las 8:22 de la noche, los magistrados Pineda  Navas,  Cáder  Camilot, Avilés Velásquez, Sánchez Escobar y Marenco de Torrento emitieron un mandamiento judicial de inconstitucionalidad, en el que resolvían declarar inconstitucional la decisión de la Asamblea Legislativa. 

“Esto se debe a que, con una marcada  intención de suprimir  los controles efectivos hacia  el Órgano Ejecutivo  y  Legislativo, incide  negativamente en el control del ejercicio del poder que efectúa esta sala, el cual resulta necesario para una República, para la defensa y garantía del  elemento  sustancial  de  una  democracia  (derechos  fundamentales,  que  también  forman parte del sistema político) y para asegurar una democracia representativa compatible con la Constitución”, dictaminó la Sala. 

Sin embargo, no hubo mención alguna de la resolución en el pleno. En cambio, la pregunta de la diputada Ortiz fue respondida casi de inmediato. El diputado Jorge Castro pidió que se procediera a elegir a los nuevos magistrados. Le siguió su colega Christian Guevara, quien prontamente leyó los nombres de los candidatos y sus hojas de vida.                                                

La votación de los nuevos magistrados se realizó mientras los diputados de ARENA exigían que no iban a ser partícipes de la votación y eran anotados como abstención. El diputado Rodrigo Ávila había pedido la palabra, pero el orden que se solía respetar ya no existía y su insistencia era ignorada o recibida con risas. 

Los diputados de oposición lucían abrumados, sin lograr la oportunidad de ser escuchados. Incluso las cámaras de la Televisión Legislativa optaba por enfocarlos lo menos posible. Para esa hora, la diputada Ortiz ya se había retirado del pleno. 

Tras aprobar la elección de los magistrados, ya no sorprendió que rápidamente ellos ingresaran al Salón Azul para ser juramentados. Con la misma rapidez fueron escoltados por agentes de la Policía, incluyendo al director Arriaza Chicas hacia el edificio de la Corte Suprema. Minutos antes, cuando se realizaba la elección, policías habían intentado ingresar al edificio y ante el rechazo de uno de los agentes de seguridad se habían mantenido alrededor de todo el perímetro. 

Finalmente, con la llegada de Arriaza Chicas lograron que los portones fueran abiertos y que entraran en sus vehículos los recién electos magistrados. 

Mientras tanto, en el Salón Azul, a las 10:21 de la noche, el diputado Jorge Castro, de Nuevas Ideas, pedía la destitución del Fiscal General, Raúl Melara. 

Su destitución se logró de la misma forma exprés que con los magistrados. 

Tras lograr su cometido en el edificio de la CSJ, Arriaza Chicas regresó al pleno, donde Castro anunció su llegada. El director de la Policía ingresó al Salón Azul y la plenaria fue suspendida para recibirlo con aplausos y vítores. Arriaza Chicas llegó a saludar a cada uno de los miembros de la junta directiva, luego dando un saludo de quien acepta una orden se retiró del pleno sin ninguna explicación.  

El director de la Policía es recibido en el Salón Azul, por los diputados oficialistas, como un héroe después de instalar en sus puestos de trabajo a los magistrados de la CSJ que fueron elegidos irregularmente. Foto/Emerson Flores

Nuevamente, Christian Guevara estuvo presto para anunciar quién debería ser elegido para dirigir la Fiscalía General de la República (FGR). Guevara leyó el perfil de Rodolfo Delgado. 

La votación culminó con 64 votos a favor, cinco en contra y 15 ausentes. Para ese entonces también la bancada de Arena se había retirado. Solo votaron en contra los diputados del FMLN y Nuestro Tiempo. 

A las 12:18 de la medianoche, Delgado fue juramentado y nombrado como el nuevo Fiscal General. Delgado había sido anteriormente asesor del exfiscal Douglas Meléndez. 

Al ruido de los aplausos se sumaba desde lejos los estruendos de la fuerte tormenta que caía sobre San Salvador. También se escuchaban los rumores de que la oficina principal de la Fiscalía en Santa Elena ya estaba rodeada de policías.   

La posibilidad de que siguiera la oleada de destituciones se mantuvo hasta que Castro anunció el cierre de la sesión plenaria asegurando que “este día comenzamos la transformación”. 

La sesión culminó con aplausos, más fotos y selfies entre los nuevos diputados. 

Cuando estaban todos apretados, bajo el dintel de la puerta principal del Salón Azul, Castro respondió a las preguntas de los periodistas sobre la legalidad del proceso. “Creo que la población se ha dado cuenta. Lo que importa son todos los abusos que han tenido con el país (…) Esto no es un golpe de Estado”, aseguró. 

Después del retiro de los dirigentes de Nuevas Ideas, el resto de los diputados se dio cuenta que los autobuses estaban en el parqueo y les tocaría correr bajo la lluvia. Mientras un grupo de diputados chapoteaba bajo la lluvia en su camino a los autobuses, se confirmaba la llegada de Delgado, acompañado del director de la PNC a las oficinas de la Fiscalía.

A la 1:26 de la madrugada, Noticiero El Salvador publicó una fotografía, que luego fue retomada por la propia cuenta de la FGR. Ya en las oficinas de la Fiscalía, Rodolfo Delgado estaba sentado al centro de una mesa junto a Arriaza Chicas rodeado de otros siete altos mandos de la Policía Nacional Civil (PNC). Ningún otro fiscal aparecía. La fotografía ratificaba el irremediable cambio ocurrido ese día, en el que la delgada línea de la independencia de las instituciones se acababa de perder.

Fachada del Salón Azul de la Asamblea Legislativa, la noche cuando los diputados oficialistas se tomaron la Corte Suprema de Justicia e impusieron a un nuevo fiscal. Foto/Emerson Flores

*En la actualización de esta nota se agregaron detalles sobre la participación del director de la Policía en los hechos del 1 de mayo.

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