Opinión

Momento crucial

Lourdes Molina

Lourdes Molina

@lb_esc

Salvadoreña, economista sénior de Icefi. Posee Licenciatura en Economía en la Universidad de El Salvador y estudios de maestría en Economía Ecológica en el Centro Internacional de Política Económica de la Universidad Nacional de Costa Rica. Se incorporó a Icefi en 2014, como economista investigadora del área de «Política Fiscal, Ambiente Natural y Desarrollo», misma que actualmente coordina. Tiene experiencia en docencia universitaria y ha realizado investigaciones sobre formulación y evaluación de proyectos, desarrollo local, encadenamientos productivos, medidas de mitigación del cambio climático y género. Asimismo ha coordinado proyectos sobre transparencia fiscal de las industrias extractivas y energías renovables.

Este es el momento para que las naciones actúen juntas, con base en responsabilidades comunes pero diferenciadas, para impulsar la transición hacia una economía global más justa y verde, que garantice los derechos de todas las personas.

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp

Por Lourdes Molina*

Basta revisar las noticias internacionales para notar que alrededor del planeta olas de calor, incendios incontrolables, inundaciones extremas, sequías prolongadas y ciclones tropicales ocurren cada vez con mayor frecuencia e intensidad. Esos fenómenos extremos ponen en evidencia uno de los problemas ambientales más grandes que enfrentamos como humanidad: el cambio climático. El cambio climático se entiende como el cambio del clima que se atribuye directa o indirectamente a la actividad humana y que se suma a variabilidad climática que naturalmente ocurre con el paso del tiempo.

Y aunque hay quienes, erróneamente, se niegan a reconocer la existencia del cambio climático, la  evidencia científica, que vincula las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por la actividad humana con el calentamiento global, se ha venido acumulando desde hace varias décadas y con el paso del tiempo han sido cada vez más contundentes y robustas. Por ejemplo, hace un par de semanas el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) de la Organización de las Naciones Unidas, máxima autoridad científica en materia climática, publicó la primera parte de su Sexto Informe de Evaluación (IE6): «Cambio Climático 2021: Bases físicas».

El informe señala que es inequívoco que la influencia humana ha calentado la atmósfera, el océano y la tierra; produciendo cambios rápidos y generalizados en los océanos, el hielo y la superficie del planeta, estos cambios no tienen precedentes históricos y algunos, como las variaciones en los océanos, las capas de hielo y el nivel del mar, son irreversibles; el informe incluso señala que no se pueden descartar cambios abruptos y puntos de inflexión relacionados con el derretimiento de la capa de hielo de la Antártida y muerte regresiva de los bosques.

Con base en datos científicos el informe establece cinco escenarios, conocidos como caminos socioeconómicos compartidos (SSP por sus siglas en inglés), definidos a partir de los niveles de emisión esperados a partir de la implementación de diferentes políticas climáticas. De acuerdo con la evaluación realizada en los cinco escenarios la temperatura global aumentaría más allá de la meta de los 1.5°C definida por el Acuerdo de París y únicamente en el mejor de los escenarios, que contempla una reducción significativa de las emisiones de CO2, se esperaría que la temperatura del planeta caiga finalmente por debajo de este umbral antes del final del siglo XXI.

 

En el caso particular de la región centroamericana, el informe del IPCC señala que como efecto del cambio climático se observa un incremento de la aridez de los suelos, así como de la insuficiencia de agua para los cultivos (sequía agrícola) y déficit prolongado y generalizado del suministro de agua natural (sequía ecológica). Incluso, en los próximos años es muy probable que continúe el aumento relativo del nivel del mar en los océanos que rodean a la región, lo que muy probablemente contribuirá a un aumento de las inundaciones en las zonas costeras bajas y un  retroceso de la línea costera en la mayoría de las costas arenosas. Y por si eso fuera poco, también se espera que las condiciones que propician los incendios también incrementen.

Aunque pareciera que ya es demasiado tarde, el informe del IPCC señala que, científicamente, no todo está perdido: los recortes sustanciales de emisiones  de gases de efecto invernadero a corto plazo pueden reducir la tasa de calentamiento, por lo que la meta a cumplir debiera ser al menos cero emisiones netas. Pero las alternativas científicamente viables deben ser acompañadas por la voluntad y el compromiso de parte de los liderazgos políticos y del resto de sectores de la sociedad, incluyendo los liderazgos empresariales. 

El informe del IPCC evidencia que estamos en un momento crucial, si bien no es la primera vez que la comunidad científica ha advertido sobre la necesidad de una acción climática más efectiva, sí que representa la última ventana de oportunidad para contener los impactos de la crisis climática. 

Si los liderazgos públicos y privados continúan ignorando la crisis climática y pierden el tiempo asumiendo compromisos que no están dispuestos a cumplir, los impactos directos no solo se observarán en el ámbito climático, sino también en la profundización del hambre, la migración forzada, la pobreza y la desigualdad en todo el mundo. Este es el momento para que las naciones actúen juntas, con base en responsabilidades comunes pero diferenciadas, para impulsar la transición hacia una economía global más justa y verde, que garantice los derechos de todas las personas.

 

 

 

Lourdes Molina

Lourdes Molina

@lb_esc

Salvadoreña, economista sénior de Icefi. Posee Licenciatura en Economía en la Universidad de El Salvador y estudios de maestría en Economía Ecológica en el Centro Internacional de Política Económica de la Universidad Nacional de Costa Rica. Se incorporó a Icefi en 2014, como economista investigadora del área de «Política Fiscal, Ambiente Natural y Desarrollo», misma que actualmente coordina. Tiene experiencia en docencia universitaria y ha realizado investigaciones sobre formulación y evaluación de proyectos, desarrollo local, encadenamientos productivos, medidas de mitigación del cambio climático y género. Asimismo ha coordinado proyectos sobre transparencia fiscal de las industrias extractivas y energías renovables.

Más de GatoEncerrado