Opinión

El papa no es infalible

Guillermo Serrano

Guillermo Serrano

Escritor, comunicador social y teólogo por afición, lo cual le ocupó gran parte de su vida en tareas pastorales y de aconsejamiento. Diplomado en Teología y con estudios de Comunicaciones ha desarrollado una amplia tarea en el campo del entrenamiento para profesionales en el vasto campo de las comunicaciones. Es miembro de varias asociaciones profesionales. Vive en Chicago cerca de 4 hijos adultos de los que aprende todos los días cómo ser una mejor persona. guillermo.serrano@ideasyvoces.com

Francisco, déjame decirte que la elección de tener o no hijos le pertenece a la pareja, quienes tienen que enfrentar dificultades económicas para sobrevivir como la falta de empleos o, lo que puede ser peor, una supervivencia humana que está amenazada por falta de nutrientes, existencia de cuidados médicos y de los tratamientos necesarios para curar simples enfermedades.

Por Guillermo Serrano* 

El papa está equivocado. Elegir tener pocos o ningún hijo es lo contrario de ser egoísta.  Polémica es la postura del Vaticano y de su jefe, el papa Francisco,  acerca de tener o no hijos y, en su lugar, tener mascotas.

A nosotros nos parece curioso que el pontífice católico romano hable de esta cuestión cuando su iglesia impone a sus sacerdotes el celibato y, por lo tanto, la no concepción de hijos por esos hombres al servicio de su iglesia.

“Hoy vemos una forma de egoísmo. Vemos que la gente no quiere tener hijos, o solo uno y no más. Y muchas, muchas parejas no tienen hijos porque no quieren o tienen solamente uno porque no quieren otros, pero tienen dos perros, dos gatos… Sí, perros y gatos ocupan el lugar de los hijos”, dijo el papa en una audiencia en el Vaticano el pasado 5 de enero, según reportaron medios internacionales. “Y este hecho de renegar de la paternidad y la maternidad nos rebaja, nos quita humanidad”, agregó.

Francisco, déjame decirte que la elección de tener o no hijos le pertenece a la pareja, quienes tienen que enfrentar dificultades económicas para sobrevivir como la falta de empleos o, lo que puede ser peor, una supervivencia humana que está amenazada por falta de nutrientes, existencia de cuidados médicos y de los tratamientos necesarios para curar simples enfermedades.

Pero, existe otra razón, tan valedera como lo mencionado antes: simplemente una decisión de las nuevas parejas de vivir sin compromisos familiares, explorar el mundo en viajes o conformarse con una pareja que solo sirva de “compañía”.

Todo ello, es por la libertad que todos tenemos de decidir lo que queremos en la vida y que ninguna religión, por oficial que sea,  tiene derecho o la autoridad para mandar nuestra conciencia.

Por otra parte, el tener o no mascotas, no reemplaza el afecto o la relación que podamos tener con nuestros hijos. Porque, perros y gatos sirven como representantes de la creación “inferior”, de manera que podamos mostrarnos más humanos con esos seres que lo único que buscan es querer y servir a sus amos.

Se le hace difícil al papa católico romano entender el tiempo en el que vivimos, con una sobrepoblación del planeta, contaminación ambiental, pandemias, enfermedades en adultos y niños que se consideraban erradicadas, una educación elitista y a la que acceden solo aquellos que la pueden pagar.  

Ante estos hechos, Francisco, yo respaldo a todos esos padres y madres que se deciden, quizá, por tener un hijo o hija y a lo mejor una o dos mascotas. Y no son egoístas, son personas realistas que saben hasta donde pueden llegar en esto de crear una familia.

Otra cosa, Francisco, también respaldo y estoy con las parejas modernas que deciden no tener hijos. Ellos sí saben de sus posibilidades y necesidades. Y ninguna iglesia o sus representantes pueden presionar en algo tan delicado como decidir su vida y su futuro.

 ¿No advirtió, el fundador del cristianismo, de no tener ansiedad por el futuro? A lo mejor, Francisco, estás ansioso, por no leer los documentos en los que debería fundarse tu religión.

Guillermo Serrano

Guillermo Serrano

Escritor, comunicador social y teólogo por afición, lo cual le ocupó gran parte de su vida en tareas pastorales y de aconsejamiento. Diplomado en Teología y con estudios de Comunicaciones ha desarrollado una amplia tarea en el campo del entrenamiento para profesionales en el vasto campo de las comunicaciones. Es miembro de varias asociaciones profesionales. Vive en Chicago cerca de 4 hijos adultos de los que aprende todos los días cómo ser una mejor persona. guillermo.serrano@ideasyvoces.com

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