
El médico y dirigente sindical Rafael Aguirre oficializó su intención de competir por la presidencia de la República bajo la bandera del FMLN, el partido de izquierda salvadoreño que gobernó durante diez años y que actualmente agoniza, completamente excluido de la Asamblea Legislativa y sin dirigir ninguna alcaldía. El primer desafío que Aguirre enfrenta, a menos de dos semanas para que las elecciones internas cierren, es llegar a un consenso entre las organizaciones y el FMLN para nombrar a la persona que lo acompañará como candidato a la vicepresidencia.
Editado por Ezequiel Barrera | Julio 12, 2026
“Mire, ahí está el doctor. ¿Ya lo conoce, verdad?”, preguntó un hombre mayor a un periodista de GatoEncerrado, mientras ingresaba a las instalaciones del Colegio Médico, en San Salvador. A unos metros de la entrada, de espaldas y con la tradicional gabacha blanca de médico estaba Rafael Ernesto Aguirre Quintanilla, secretario general del Sindicato de Médicos Trabajadores del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (SIMETRISSS).
A las 8:30 de la mañana de este soleado domingo 12 de julio, el doctor Aguirre conversaba con otros colegas previo a la conferencia de prensa en la que confirmaría su intención de correr como candidato presidencial en las elecciones de 2027. Dentro del salón, cerca de una treintena de personas lo esperaban para mostrarle su apoyo. Entre ellos, el hombre mayor de la entrada, quien encarnaba el entusiasmo de médicos y miembros de organizaciones de sociedad civil por esta candidatura.
Media hora después, y tras ordenar sillas y mesas para una mayor comodidad de los presentes, el doctor Aguirre se dirigió a los medios de comunicación y anunció formalmente que aceptó la propuesta para convertirse en el candidato a la Presidencia de la República que le hicieron organizaciones defensoras de derechos humanos, gremios representados en la Coordinadora Nacional para la Defensa de la Salud del Pueblo Salvadoreño (CONADESA), Movimiento de Salvadoreños en el Exterior y el Movimiento Poder Ciudadano.
Asimismo, confirmó que buscará la candidatura bajo la bandera del FMLN, el único partido de izquierda de El Salvador, cuya situación es de agonía tras haber perdido las elecciones de 2024, en las que quedó completamente excluido de la Asamblea Legislativa y de las alcaldías en el periodo 2024-2027. Por si eso fuera poco, participar en las elecciones de 2027 es un proyecto cuesta arriba, porque el partido oficialista Nuevas Ideas ha modificado las reglas electorales a conveniencia y ha secuestrado todas las instituciones públicas, incluyendo el Tribunal Supremo Electoral, para que respondan a los intereses de Nayib Bukele.
Aún así, con todo en contra, el doctor Aguirre anunció que se someterá al proceso electoral para participar en las elecciones generales de 2027, en las que también se elegirá a diputados y alcaldes.
“Estoy convencido que este es un llamado de miles de hombres y mujeres que durante años han luchado por un país más justo, más humano y con mayores oportunidades para todos. Durante años, desde la secretaría general de SIMETRISSS y posteriormente la coordinación de CONADESA, he tenido la oportunidad de recorrer comunidades, hospitales, diferentes centros de trabajo y territorios donde se vive la realidad cotidiana de nuestro pueblo. He escuchado las preocupaciones de una madre que no tiene para comprar medicina, ya que en el centro de salud no había, de quienes hacen largas esperas por citas médicas, de quienes buscan un empleo digno, de quienes anhelan vivir en un país donde la prosperidad alcance a todos”, dijo Aguirre al comienzo de su intervención.
Durante los cinco minutos de discurso, el doctor Aguirre recalcó que, pese a ciertos avances, el país aún enfrenta desafíos por resolver, como el alto costo de vida, generación de empleos, acceso a salud, calidad educativa y fortalecimiento del sector agropecuario, focos en los que centrará su trabajo si resultar ganador en los comicios en 2027.
También enfatizó que no tiene pasado político partidario, no tiene enemigos personales ni busca confrontación, sino diálogo con todos los sectores de la población. Explicó que desde el SIMETRISSS ha participado e impulsado actividades pacíficas para denunciar hechos de injusticia o de violación de derechos humanos y laborales.
Luis Muñoz, representante de los movimientos que respaldan la candidatura del doctor Aguirre, también anunció que el candidato a la vicepresidencia será Efraín Benítez Andrade, una persona poco conocida en el ámbito político y de quien solo explicó que es un ingeniero que vive en el exterior y que “ha mantenido un vínculo permanente con El Salvador participando en iniciativas orientadas al desarrollo social y económico del país”.
Por su parte, Gloria Anaya, del Colectivo de Derechos Humanos Herbert Anaya Sanabria y precandidata a diputada de San Salvador por el FMLN, solicitó públicamente que el doctor Aguirre reconsidere la candidatura a la vicepresidencia de Efraín Benítez, porque no fue consensuada entre la militancia del partido de izquierda y las organizaciones defensoras de derechos humanos.
A las 11:00 de la mañana, militantes del FMLN se reunieron en la sede del partido, conocida como “1316”, para recibir al doctor Aguirre al momento de su inscripción como precandidato presidencial para las elecciones internas del partido, que se desarrollarán el próximo domingo 26 de julio.
Al ritmo de batucada, los militantes bailaban, sonreían y disfrutaban el momento. Algunos manifestaron que volvían a tener ilusión, luego de que en los últimos años su partido casi desaparece y ha perdido las pocas cuotas de poder que le quedaban, hasta el punto de no haber conseguido ninguna diputación en la Asamblea Legislativa ni una alcaldía en las elecciones de 2024.
A esa misma hora, el doctor Aguirre llegó en una camioneta roja, se bajó y fue recibido entre aplausos y gritos de “Aguirre presidente”. Entró a una sala en la que se negó el acceso a los periodistas y, luego de 20 minutos, salió acompañado de la secretaria general adjunta del FMLN, Marleni Funes, quien le dio la bienvenida al doctor diciendo que ahora esa “es su casa”. Además, mencionó que la inscripción del doctor es el fruto de la convención que tuvo el partido en diciembre de 2025, en donde se acordó la “ciudadanización” de las candidaturas, para que cualquiera pudiera participar sin afiliarse; pese a que la Constitución exige estar afiliado a un partido político como parte de los requisitos para ser elegido presidente de la República.
La secretaria general adjunta del FMLN, Marleni Funes, respaldó la precandidatura del doctor Aguirre y afirmó que con su inscripción hacen realidad la “ciudadanización” de las candidaturas, para que cualquiera pueda postularse por el partido sin necesidad de estar afiliado. pic.twitter.com/I9luO3jZEB
— Revista GatoEncerrado (@GatoEncerradoSV) July 12, 2026
Ya como precandidato oficial del FMLN, Aguirre agradeció a la militancia del partido por acompañarle. Asimismo, agradeció al secretario general, Manuel “El Chino” Flores, quien no estuvo presente por problemas de salud, pero que envió un mensaje a través de una llamada telefónica para respaldar el proceso de inscripción como precandidato.
“Sabemos que usted (doctor Aguirre) es una persona de mucho valor, de mucho respeto, y que junto al FMLN vamos a caminar. Somos el instrumento, somos el facilitador para que la población pueda participar”, expresó Flores vía telefónica.
Aguirre insistió en que nunca ha sido afiliado del FMLN y que la decisión de competir bajo la bandera del partido de izquierda se debe a que fue el que le abrió las puertas para un proyecto en conjunto con el movimiento ciudadano y prometió que cualquier propuesta ciudadana que le hagan llegar será bienvenida.
Al ser cuestionado por la petición de reconsiderar el perfil del precandidato a la vicepresidencia, Aguirre explicó que Efraín Benítez es solo uno de los varios aspirantes que hay para asumir el papel de candidato a vicepresidente y que la decisión final la tendrá la militancia en las elecciones internas.
También se pronunció sobre un comunicado emitido por la Unión Nacional para la Defensa de la Clase Trabajadora (UNT), en el que anunció su postura de no respaldar esta candidatura por la falta de condiciones institucionales que garanticen elecciones libres en el país. Aguirre dijo que la clave es practicar la libertad de expresión y decisión.
“Yo no puedo obligar a mis hermanos sindicalistas a que acaten o que tomen decisión por mí. Así como ellos tampoco me han impuesto nada, yo tampoco les impondré nada. Será en su momento y en su debido tiempo que si ellos quieren incorporarse, son bienvenidos, todos son bienvenidos. No importa lo que ha sucedido en este momento, necesitamos de cada uno de ellos”, subrayó Aguirre.
De igual forma, dijo que su esperanza es que la población determine si el actuar de las instituciones encargadas de los comicios es acorde a lo que dictan las leyes de la República.
“La población va a ser el garante de que esa elección sea lo más justa, lo más representativa y lo más legal posible, y yo creo que esta militancia no va a permitir que se nos robe el triunfo”, indicó Aguirre.
Por último, sobre cómo financiará su campaña en un contexto en el que ya no existe la deuda política que le era entregada a los partidos, luego de que los diputados de Nuevas Ideas modificaron la Constitución y la Ley de Partidos Políticos para eliminarla en febrero de 2025, dijo que será el pueblo quien le ayude a financiarla.
Rafael Ernesto Aguirre Quintanilla lleva más de 20 años atendiendo pacientes como médico internista con formación en nefrología. Sin embargo, en los últimos años, su nombre ha dejado de estar asociado exclusivamente a la atención en salud en el Hospital Médico Quirúrgico y Oncológico del Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS). Desde octubre de 2020, cuando asumió la secretaría general del SIMETRISSS, se ha convertido en una de las voces más visibles y también más incómodas para el Gobierno de Nayib Bukele.
Su liderazgo nació en plena pandemia por Covid-19. Aguirre impulsó una junta directiva del SIMETRISSS que apostó por visitar al personal médico y fortalecer la organización gremial. Bajo su conducción, el sindicato incrementó el número de afiliados y consiguió participar, por primera vez en su historia, en la negociación del contrato colectivo del ISSS, lo que desencadenó en mejoras laborales y profesionales para el personal de salud.
Aunque sus primeras reivindicaciones estuvieron orientadas a salarios y condiciones laborales, el deterioro del sistema de salud marcado por la escasez de medicamentos, fuga de especialistas y sobrecarga laboral lo llevaron a denunciar estos problemas que, según sostiene, afectan directamente a los pacientes.
Se le ha visto en diferentes actividades convocadas por organizaciones de la sociedad civil exigiendo el respeto de los derechos humanos en medio del régimen que el Gobierno de Bukele mantiene desde marzo de 2022. En diversas ocasiones ha expresado que el deber de un médico no termina solo en el consultorio cuando decisiones administrativas ponen la vida de los pacientes en riesgo, sino que esto obliga a alzar la voz.


