“Probar algunos tratamientos heroicos bien podría merecer la pena en ese grupo, pero yo seguiría diciendo que hay que hacerlo en el marco de un ensayo clínico, para poder aprender de ello”, afirma.

Al fin y al cabo, a pesar de la espectacular recuperación de su paciente con alucinaciones de animales, Jones también recuerda casos similares que al final no resultaron ser encefalitis autoinmune.

Aunque cree en la existencia de esta población más amplia y no reconocida, añade que, en ciencia, las anécdotas tienen sus límites. “No contamos con esa evidencia de referencia procedente de un ensayo clínico. Así que, por el momento, todo esto sigue siendo una incógnita”.

Artículo traducido por Debbie Ponchner