Violentadas en cuarentena

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Investigación colaborativa en 19 países de América Latina sobre el estado de situación y acciones de los Estados latinoamericanos con respecto a la violencia contra las mujeres por razones de género durante la cuarentena por la COVID-19.

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La pandemia del coronavirus transgredió límites y fronteras de todos los países del mundo y puso en evidencia la necesidad urgente de elaborar estrategias para garantizar la salud y la seguridad de la población. Así también, expuso los hilos más finos de la sociedad. En una cuarentena que se supuso un beneficio general, muchas mujeres se encontraron solas, o con niños y niñas, encerradas con su agresor.  

Frente a esto, los países reaccionaron en el marco de sus legislaciones, que contemplan o no la violencia contra la mujer e incluyen u omiten el concepto de género. Este trabajo realizado por 28 integrantes de la Red Latinoamericana de Jóvenes Periodistas de Distintas Latitudes y dos periodistas aliadas en 19 países ilustra cómo la violencia de género, la violencia contra la mujer y la violencia intrafamiliar se presentan en la región y qué soluciones reales y estructurales se están gestando en Latinoamérica.

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El Salvador: aumento de feminicidios dentro de un mar de violencia

El 21 de abril de 2020, Katherine denunció a su esposo a través de Facebook. Relataba que todos los años juntos ella había soportado abuso físico y emocional, que casi la llevaron a la muerte. En su publicación, mostraba varias fotografías donde se veía su rostro golpeado, sangrado y con moretones. La publicación se hizo viral y cuatro días después Óscar Ochoa, su esposo, fue detenido por delitos de violencia en contra de la mujer y amenazas con agravación especial. La publicación de Katherine responde a la preocupación sobre las mujeres y niñas que durante la cuarentena se han visto encerradas con su abusadores. 

Un mes antes, el 21 de marzo de 2020, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, decretó cuarentena obligatoria por la pandemia de COVID-19 en todo el país. Inicialmente se contemplaban 30 días, pero se ha extendido hasta, al menos, el 16 de mayo. La cuarentena obliga por ley a que todas las personas se queden en casa, sino serían sancionadas. Bajo esas órdenes, militares han detenido a más de 2,323 personas por desobedecer al encierro. Los resultados han sido tangibles: 424 casos confirmados por COVID-19, 124 recuperados y 10 muertes, según la página oficial de gobierno actualizada hasta el 30 de abril.

Es difícil hablar de El Salvador y no hablar de muertes. En 2018, las autoridades registraron 3340 homicidios. De esos, 365 fueron feminicidios. Con la llegada de Bukele al gobierno, el 1 de junio de 2019, los números bajaron llegando a tener días con cero asesinatos; pero abril de 2020, en medio de la pandemia, fue diferente: en cuatro días ocurrieron 74 homicidios. 

La naturalidad de la muerte y la violencia en El Salvador dificulta entender la diferencia entre feminicidio y homicidio. ¿Qué  diferencia a esa mujer a la que asesinan por estar vinculadas a las pandillas con las que mueren con signos de violación y que aparecen desnudas en las veredas?

Desde que inició la cuarentena, las organizaciones de la sociedad civil y los medios de comunicación son las que se han encargado de contabilizar y hacer públicos los datos de feminicidios. Organizaciones como Ormusa y  ASPIDH arcoiris son quienes a partir de monitoreo de medios y trabajo territorial han recolectado cifras. Hasta la fecha, en medio de la cuarentena, contabilizan 8 feminicidios, 3 intentos de feminicidios y 2 transfeminicidios. 

En la mayoría de casos, los principales sospechosos son los compañeros de vida, como en los casos de María de Jesús Coreas y Susan Dali Regalado, ambas asesinadas el 29 de abril. Susan fue apuñalada en el rostro, en la habitación contigua a la de sus hijos y el feminicida fue capturado en el acto. 

El 26 de marzo, el fiscal general Raúl Melara publicó en su cuenta de twitter una disminución en los casos de violencia de género, tal como los considera la Ley Especial Integral Integral Contra una Vida Libre de Violencia Contra la Mujer (LEIV). Pero los datos disienten con los de organizaciones que han registrado un aumento de denuncias durante la cuarentena. Los registros del centro legal de Ormusa contabilizan un aumento del 150 % en casos de violencia contra contra la mujer, durante la cuarentena. Representantes departamentales de la  Colectiva Feminista reportan que en la ciudad de Sonsonate han registrado un aumento del 60 % en casos de violencia de género con respecto a meses anteriores.

En El Salvador no todas están más seguras en casa.

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Esta pieza fue producida por la 4ta generación de la Red LATAM de Jóvenes Periodistas de Distintas Latitudes y dos periodistas aliadas. “Violentadas en cuarentena”, una investigación colaborativa regional realizada en 19 países de América Latina sobre la violencia contra las mujeres por razones de género durante la cuarentena por la COVID-19.

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