Opinión

El avance de la Agenda 2030 para el desarrollo

Abelardo Medina

Abelardo Medina

Coordinador del área de análisis macrofiscal del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi). Es economista guatemalteco de la Universidad de San Carlos de Guatemala, con doctorado en tributación de la universidad Galileo y maestría en finanzas de la Universidad Rafael Landívar; también dispone de especializaciones en política y técnica tributaria; estimaciones tributarias y aspectos internacionales de las administraciones tributarias con énfasis en precios de transferencia.

En toda la región se califica con color rojo el objetivo de hambre cero, denotando pocos esfuerzos para combatir la pobreza extrema, la miseria, la desnutrición infantil y el retraso en el crecimiento de los niños y niñas,  entre otros aspectos. 

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Por Abelardo Medina*

Centroamérica es una región volátil… de amplios y rápidos cambios coyunturales que producen que hasta los especialistas en el análisis socioeconómico descuiden el seguimiento de lo importante para tratar de entender lo urgente.   Así,  mientras prácticamente todo el mundo se preocupa por los efectos de la utilización del Bitcoin en El Salvador; por las detenciones de los candidatos de oposición en Nicaragua; por la corrupción en contratos de infraestructura en Costa Rica;  por la manipulación del sistema judicial y legal  en Guatemala, y por el esfuerzo permanente del Gobierno de Honduras de privilegiar a algunos grupos económicos con las  zonas económicas especiales, entre otros aspectos en la región, el tema de la falta de vacunación para garantizar la vida de las y los centroamericanos ha pasado a un segundo plano, y aún más, el cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, que al final resume las aspiraciones constitucionales más importantes de los  Estados Centroamericanos, ha quedado olvidado.

Lo anterior debe entenderse apropiadamente. Todos los temas mencionados deben ser atendidos y otorgárseles la importancia que merecen, pero su seguimiento no debe opacar la atención de los temas relacionados con el bienestar de la población.   

Sobre esto, es menester comentar que durante los últimos dos años, la situación de la pandemia de Covid-19 ha sido tan importante que significó que parte de los recursos normales y algunos extraordinarios de los Estados fuera destinada a atender la emergencia;  pero el resto del gasto y gestión pública debió mantener el horizonte de alcanzar las metas ODS para que valga la pena el esfuerzo de las sociedades; sin embargo, y a pesar de comunicados oficiales y arengas televisivas,  hasta hoy no existe evidencia de interés por algunos de los gobiernos de la región por rendir cuentas sobre el uso de los recursos y  por supuesto de los  resultados alcanzados en beneficio de los pobladores.  

Como parte del seguimiento a los avances en el cumplimiento de la Agenda 2030, el 14 de junio de 2021, Jeffrey Sachs y un selecto grupo de especialistas de la Cambridge University Press, publicaron el informe Sustainable Development Report 2021,  que contiene los índices de avance en el cumplimiento de la Agenda ODS en 165 países del mundo.   El informe presenta el denominado 2021 SDG Index Score construido como una serie de medias ponderadas de cumplimiento en los indicadores que forma parte de la medición, para cada uno de los diez y siete objetivos de la Agenda 2030, y que permite obtener una calificación entre 0 y 100 puntos, en donde la calificación de 100% implicaría la atención de todos los objetivos de la Agenda.   El país con la calificación más alta reportada para 2021 es Finlandia,  que dispone de 85.9 puntos, dejando en segundo lugar a Suecia con 85.6 puntos; Dinamarca con 84.9 puntos, Alemania con 82.5 puntos y Bélgica con 82.2 puntos, complementan los cinco primeros lugares; entre los países centroamericanos, Costa Rica se ubica en la posición 50 (73.6 puntos),  seguido de Panamá en la 88 (68.0 puntos), El Salvador en la 89 (67.9 puntos), Nicaragua en la 99 (66.3 puntos), Honduras en la 112 (62.8 puntos) y Guatemala en la 121 (59.9 puntos).

Para facilitar la visualización del avance de los objetivos, el documento utiliza los colores del semáforo, así el color verde denota el alcance total del objetivo; el amarillo, rezagos moderados; el naranja, rezagos significativos y el rojo, rezagos críticos.   En la evaluación, Costa Rica y Panamá presentan únicamente un objetivo en color verde,  siendo el relacionado con el suministro de energía eléctrica en términos asequibles y no contaminantes; El Salvador, Honduras y Nicaragua reportan como objetivo alcanzado el tema relacionado con la adopción de medidas para combatir el cambio climático; mientras que Guatemala reporta dos objetivos en color verde siendo éstos los relacionados con la creación de modalidades de consumo y producción sostenible, y los temas de protección contra el cambio climático.  

En sentido contrario, Costa Rica presenta cinco indicadores en color rojo, destacando la falta de cumplimiento en los temas relacionados con el objetivo de hambre cero, la reducción de desigualdades y la construcción de una sociedad en paz, justicia e instituciones sólidas; El Salvador reporta seis indicadores en rojo, destacando la falta de avances en los objetivos de hambre cero, la disponibilidad de un sistema universal de salud, la reducción de desigualdades y la falta de una sociedad en paz, con justicia e instituciones sólidas; Guatemala por su parte,  reporta diez indicadores en rojo (de 17 indicadores); Honduras y Nicaragua con ocho indicadores en rojo; y Panamá con siete indicadores en rojo.

En toda la región se califica con color rojo el objetivo de hambre cero, denotando pocos esfuerzos para combatir la pobreza extrema, la miseria, la desnutrición infantil y el retraso en el crecimiento de los niños y niñas,  entre otros aspectos.  También, el tema de la reducción de desigualdades, presenta color rojo en todos los países de la región, denotando la prevalencia de altos índices de concentración de ingresos y de la riqueza, especialmente en los aspectos medidos por los Índices de Gini y de Palma.  Por su parte, también se califican con rojo los avances en los objetivos de protección a la vida submarina,  y el muy importante referente a la construcción de sociedades con paz, justicia e instituciones sólidas; en este último destacan los magros avances en temas como la alta tasa de homicidios, los altos niveles de corrupción, y el porcentaje de reclusos que se encuentran en las cárceles y no son condenados. Otro objetivo que merece ser atendido,  es el relacionado con la  universalización de los servicios de salud, el que aparece con color rojo en cuatro de los seis países de la región.

El argumento más recurrente de la falta de cumplimiento de los ODS es que los países de la región disponen de pocos recursos efectivos para atenderlos, sin embargo a la fecha pocos esfuerzos se han visto en los temas de  combate a la evasión tributaria, al contrabando y a la defraudación, así como en la reducción efectiva de la corrupción y la falta de efectividad de gasto, por lo que los gobiernos de la región deben dar pasos concretos para movilizar recursos y así atender apropiadamente los compromisos con su población.    

El esfuerzo de mejorar el bienestar de las y los centroamericanos no debe descuidarse, por lo que los Estados de la región deben retomar en forma inmediata la planificación y la ejecución de las acciones para cumplir con la Agenda 2030, por supuesto atendiendo los elementos coyunturales, pero sin descuidar lo realmente importante que es construir sociedades desarrolladas, con bienestar, con paz, con seguridad y con futuro.

Centroamérica: grado de avance en el cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible

Fuente:  Icefi con datos del Sustainable Development Report 2021

Abelardo Medina

Abelardo Medina

Coordinador del área de análisis macrofiscal del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (Icefi). Es economista guatemalteco de la Universidad de San Carlos de Guatemala, con doctorado en tributación de la universidad Galileo y maestría en finanzas de la Universidad Rafael Landívar; también dispone de especializaciones en política y técnica tributaria; estimaciones tributarias y aspectos internacionales de las administraciones tributarias con énfasis en precios de transferencia.

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