El Lempa agoniza

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Cada estudio científico que se hace sobre la calidad del agua en El Salvador concluye que es cada vez menos apta para el consumo humano. En algunos casos, ni siquiera es apta para uso recreativo, regar cultivos o mantener con vida especies acuáticas. Lo que ocurre con el agua de los salvadoreños es parte de la crisis climática que los tomadores de decisiones dejan fuera de su agenda de prioridades.

El Bajo Lempa /Foto Emerson Flores

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De los ríos en El Salvador presentan un índice de agua que está en niveles de "mala" o "pésima", según el informe de Calidad de Agua del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MAR) 2019.

Es decir, ese porcentaje es de los ríos ya muertos que no pueden albergar vida y que si alguien llegara a darle un uso doméstico podría poner en riesgo su salud.

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De los ríos presentaba una calidad “buena” o apta para la vida y uso humano.

Pero este porcentaje de agua "buena" es cada vez menor. En el informe presentado 4 años antes, el porcentaje era de 16 %. En una versión más actualizada del informe, en 2020, estas categorías y porcentajes se cambian a la hora de dar conclusiones, y el MARN se limita a señalarlas como “zonas de mantenimiento para recuperación paulatina de la calidad del agua y protección de vida acuática”.​

Vista de dron del Bajo Lempa. Video/#GatoVolador

De los ríos contaminados, el que más preocupa es el Lempa. De sus aguas dependen, directa o indirectamente, más de cuatro millones de salvadoreños, incluidos quienes leen este especial de GatoEncerrado.

En su recorrido de 17,926 kilómetros cuadrados, desde las montañas de Olopa, en Guatemala, donde nace, hasta la planicie costera del océano Pacífico, en El Salvador, no hay ni un solo punto en donde el agua del Lempa presente una calidad aceptable para cualquier uso humano, ni siquiera a través de un proceso de descontaminación con métodos convencionales, según el informe del MARN de 2020.

Vista de dron de las instalaciones de la mina Cerro Blanco, Guatemala. Video/#GatoVolador

Una de las principales amenazas de contaminación del Lempa es la actividad minera en la zona fronteriza de Guatemala. No es la única, pero sí una de las primeras que ocurre en la cuenca alta. GatoEncerrado viajó a Guatemala para entender cómo ocurre esa contaminación y encontró que el problema solo promete empeorar.

Proyectos mineros hay en la zona.

Uno de esos es Cerro Blanco que tiene planeado iniciar en 2022 una de las formas más contaminantes de minería que existe: buscar metales preciosos a cielo abierto.

Vista de dron del lago de Guija. Video/#GatoVolador

Lo más contaminante de la minería a cielo abierto es la lixiviación, que es el proceso a través del cual es extraído el oro. Para lograrlo, se necesita arrancar el oro puro de las rocas por medio de baños químicos, utilizando sustancias como el cianuro. Solo 50 miligramos de cianuro son suficientes para dejar a un adulto inconsciente y provocarle un paro respiratorio. Estos baños químicos se harán en grandes piscinas con toneladas de roca molida para extraer el oro. Y el residuo de esto irá a parar a los ríos que conectan al lago de Guija, y por conexión al río Lempa. Luego a los salvadoreños que dependen del río.

Miligramos de cianuro son suficientes para dejar a un adulto inconsciente y provocarle un paro respiratorio.

Desde el ámbito político no hay voluntad ni siquiera para hablar del tema. La actual gestión de Nayib Bukele, y en especial su ministro de Medio Ambiente, Fernando López, y la canciller Alexandra Hill Tinoco, han rehusado pronunciarse al respecto cuando GatoEncerrado los buscó. Organizaciones de sociedad civil también han intentado platicar con los funcionarios sobre la problemática, pero no han sido escuchados.

Este especial pretende actualizarse cada vez que GatoEncerrado termine de investigar y reportear las demás amenazas que enfrenta el río Lempa.

Notas

Ambiente

El Lempa es el desagüe de las mineras sin control

La reactivación de la mina Cerro Blanco promete ser una realidad inminente en 2022. La nueva empresa dueña del proyecto, la canadiense Bluestone Resources, planea convertirla en una mina a cielo abierto, excavar un cráter en medio del bosque guatemalteco y drenar toda su contaminación a los afluentes que desembocan en el río Lempa.

Video

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Créditos

Investigación y video: Ernesto Amaya

Fotografía: Emerson Flores

Edición: Ezequiel Barrera