Foto/Emerson Flores

Sembrar solo para subsistir

Debido al alza de precios en los insumos agrícolas, varios productores dijeron a GatoEncerrado que este año disminuirán los cultivos de granos básicos y que únicamente sembrarán para el consumo de la familia y no para vender. Organizaciones como CAMPO advierten una crisis alimentaria, debido a que habrá menor producción para el ciclo agrícola 2022-2023. En tanto, el gobierno asegura que habrá cosecha histórica con el aumento de paquetes agrícolas.

Por Gloria Olivares

Por Gloria Olivares

El aumento de precios de más de $355 en los principales insumos agrícolas ha llevado a que este año varios agricultores salvadoreños decidan disminuir la cantidad de cultivos de granos básicos como maíz, frijol y maicillo, una medida que podría reducir la producción nacional en 2023 y generar escasez de alimentos. 

Rafael Humberto Cazún es un agricultor del municipio de San Lorenzo, departamento de Ahuachapán, quien aseguró que tanto él como otros vecinos cultivarán menos este año, porque no alcanzan a cubrir el aumento de precios.

“Yo siempre he sembrado manzana y media de maíz y frijol. Y hoy solo voy a sembrar media manzana de frijol, nada más para el gasto”, sostuvo el agricultor de 75 años.

En similar situación se encuentra José Martín Guevara, agricultor del cantón San Sebastián Asuchio, en La Libertad. Guevara dijo que tampoco puede asumir el alza de precios y arriesgarse a tener pérdidas como le pasó en la cosecha de 2021-2022. Comentó que el año pasado decidió invertir sus pocos ahorros, pero terminó perdiendo alrededor de mil dólares. 

Las personas agricultoras del Cantón San Sebastián Asuchio, consultadas por GatoEncerrado, dijeron que van a reducir de 30% a un 50 % la cantidad de tierra a cultivar,  a pesar de que el 75 % de esta comunidad recibió el paquete agrícola que entrega el gobierno. 

En San Julián, Sonsonate, Carlos Meléndez, un productor de 45 años, dijo que además de reducir los cultivos, pedirá un préstamo al Banco de Fomento Agropecuario. Carlos no es beneficiario del paquete agrícola y no se enteró que debía inscribirse en línea para recibirlo.

Este año, el gobierno implementó un registro en línea para actualizar el padrón de beneficiarios de programas agropecuarios, entre esos el paquete agrícola, sin embargo, algunos pequeños agricultores quedaron fuera.

Hasta el 7 de mayo, la Cámara Salvadoreña de Pequeños y Medianos Productores Agropecuarios (CAMPO) reportaba que el aumento de los costos de insumos básicos representaba $355 más que en 2021 y que el costo total de la producción de una manzana de maíz llegaría a $1,366.70.

GatoEncerrado visitó algunos agroservicios en San Salvador y observó que, a diferencia de años anteriores, estos sitios lucían vacíos. 

Los trabajadores de estos locales aseguraron que existe dificultad para adquirir semilla de maíz. La urea es un fertilizante que debido al alza del precio se ha escaseado. 

El aumento en los precios de los insumos agrícolas, sobre todo de los fertilizantes, se debe al conflicto entre Rusia y Ucrania.  Esto provoca problemas para países como El Salvador que utilizan una tecnología basada en químicos para producir la mayoría de los alimentos. 

“Estos químicos son derivados del petróleo; entonces, si los precios del petróleo están subiendo eso se traslada inmediatamente a los fertilizantes. Y con el conflicto de Ucrania- Rusia comienzan a tener problema todas los combustibles y eso también influye en el aumento de los precios, explicó a GatoEncerrado Lilian Vega, economista e ingeniera. 

 

Aunque el gobierno del presidente Bukele habla de una “producción histórica” para la cosecha 2022-2023, CAMPO y la Mesa de Soberanía Alimentaria ya proyectan una disminución en la producción de granos básicos de entre el 23.5 % hasta un 50 %,  con respecto a 2021.

Desde hace varios meses, el presidente de CAMPO, Luis Treminio, ha sostenido que “si el gobierno no hace nada en buscar cómo resolver el incremento de precios, el próximo año (2023) vamos a tener una crisis alimentaria”, que afectará principalmente a las personas del área rural, porque “en el campo los granos básicos representan el 69 % de la canasta básica alimentaria”, mientras que en “la ciudad que es del 31 %”.

Esto se suma a que la producción de granos básicos en El Salvador se ha mantenido estancada en los últimos años y el rendimiento de las cosechas no se ha logrado levantar desde 2017- 2018. Y frente al aumento desmedido de los precios de los insumos agrícolas, el despegue agropecuario se ve cada vez más lejos para las personas agricultoras. 

Para encontrar una solución, CAMPO y la Asociación Nacional de Trabajadores Agropecuarios (ANTA) han presentado distintas propuestas al Ministerio de Agricultura (MAG) y a la Asamblea Legislativa, para garantizar la producción nacional, entre esas medidas le proponían al gobierno que asumiera el incremento de precios, como se hizo con los combustibles.

Hasta la fecha, el gobierno no ha retomado ninguna de las propuestas y ha decidido adoptar otras medidas que son cuestionadas por organizaciones del sector agropecuario. 

Aumentar paquetes agrícolas

El 11 de mayo, cinco días antes de que comenzara a repartir los paquetes agrícolas, el Ministerio de Agricultura pidió el primer de tres refuerzos presupuestarios, que sumaron $45.8 millones, para aumentar de 400 mil a 600 mil los paquetes agrícolas. Según el titular del MAG, Enrique Parada, con esta medida van a garantizar la seguridad alimentaria y lograrán “una cosecha histórica” de 600 mil manzanas de maíz.

El paquete contiene 22 libras de semilla mejorada, un quintal de abono fórmula, un litro de abono foliar y una botella de tratantes de semilla. 

El ministro asume que “cada paquete alcanza para la producción de una manzana”, aunque los agricultores sostienen que no alcanza para cultivar esa cantidad de tierra. 

“No alcanza, porque solo en la primera abonada se van dos quintales de abono y en la segunda se van tres”, sostuvo Felicita Pineda,  agricultora de granos básicos y de hortalizas, de la comunidad Santa Lucía El Aceituno, en La Unión. 

“Un quintalito sí es de ayuda, pero realmente no nos resuelve mucho”, dijo Marybel Moya, agricultora de San Sebastián Asuchío, quien cultiva una manzana de milpa. Ella aseguró que tiene que comprar siete quintales más de abono. Por eso, consideró que el paquete debería incluir al menos dos quintales de abono y algún insecticida.  

“El paquete que el gobierno entrega es un apoyo a los agricultores, son los insumos claves. No es completo (…) Por supuesto, si tienen que comprar algunos insumos”, aceptó Francisco Torres, técnico de la gerencia de transferencia de tecnología del Centro Nacional de Tecnología Agropecuaria y Forestal (CENTA).

Marybel Moya, agricultora de San Sebastián Asuchío, recorre el terreno donde cultiva la milpa.

El CENTA comprará y venderá insumos agrícolas

El martes 21 de junio, la Asamblea aprobó “Disposiciones Especiales y Transitorias para Combatir la inflación en los Precios de los Insumos Agropecuarios”, que tendrán vigencia hasta diciembre de 2023. 

Según explicó el ministro de Agricultura, estas disposiciones son para facilitar a los productores el acceso a insumos agrícolas. A través de este decreto, se otorgará al CENTA la facultad de compra directiva de insumos agrícolas para su comercialización. 

El ministro aseguró que la inversión para ejecutar este proyecto es de $5 millones, el 80 % se financiará con un préstamo gestionado con el Banco de Desarrollo de El Salvador (Bandesal) y el 20 % restante se va incorporar de excedentes en la recaudación fiscal. Dijo que con los $5 millones comprarán 10 mil toneladas de fertilizante. 

Para el diputado de Arena, Mauricio Linares, estos insumos solo alcanzarían a beneficiar la producción de 25 mil manzanas; es decir, solo el 2.5 % de las personas productoras. 

El 20 de junio, el ministro llegó a la comisión agropecuaria de la Asamblea para explicar la iniciativa y dijo que aplicando este decreto los precios de los insumos agrícolas podrían reducirse hasta un 30 %. Pero, el lunes 27 en una entrevista matutina, el ministro aseguró que la reducción sería del 25 %.

Según representantes de la Mesa de Soberanía Alimentaria, integrada por 22 organizaciones, esta medida no resuelve la situación de los agricultores, porque no garantiza la reducción de precios, principalmente de fertilizantes que continúan al alza. Es decir, la medida no será significativa para los costos de la producción de la cosecha 2022-2023.

Durante la discusión del decreto en el pleno, el diputado Linares propuso que se incluyera que la Corte de Cuentas  elaborara un informe trimestral de auditoría de la ejecución de este programa que contemplara información sobre: precios, cantidad de insumos, proveedores y total de dinero ejecutado, además que se priorizara la compra de insumos a productores locales; sin embargo, solo tuvo 20 votos.

Para la diputada del FMLN, Marleni Funes, cuestionó que está medida es insuficiente y llega tarde, porque el invierno ya inició y las personas agricultoras ya redujeron la cantidad de cultivos o buscaron cómo financiar el alza de la producción. 

A esta fecha la gente que ha logrado, en Oriente, sembrar maíz es porque ha tenido que vender una vaca, vender chanchos o vender la motocicleta pero la realidad es grave porque los precios de los insumos”, aseguró la diputada a esta revista. 

En El Salvador, el invierno entra de manera escalonada en la zona occidental, después en la zona central y por último en el oriente del país. El inicio del invierno marca también el inicio de las cosechas. El Ministerio de Medio Ambiente aseguraba que el 24 de mayo de este año, el 70 % del país ya estaba en invierno.

El ministro Parada aseguró que el retraso en la entrega de paquetes en oriente es para “aprovechar la cosecha de postrera” y espera que los paquetes lleguen a esta zona en la segunda semana del mes de junio.  Pero, si bien en algunas partes de oriente la cosecha de postrera es considerable, también se desarrolla la primera cosecha.

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