Pueblos indígenas y evangélicos se unen a las protestas contra Bukele

Foto/Emerson Flores

Emerson Flores

Emerson Flores

Gloria Olivares

Gloria Olivares

Marvin Díaz

Marvin Díaz

Representantes de pueblos indígenas y miembros de iglesias evangélicas se unieron, este 17 de octubre, a las multitudinarias marchas que inundan la Alameda Juan Pablo II, en San Salvador, para protestar en contra de las acciones antidemocráticas del gobierno del presidente Nayib Bukele. Estos sectores marcharon, según explicaron a GatoEncerrado, para exigir la protección de los bienes comunes y naturales, una ley de agua que priorice las necesidades de los salvadoreños por encima de los intereses comerciales de empresas y que en El Salvador se respeten los derechos humanos.

Los pueblos indígenas, además de demostrar que cada vez hay más sectores que desaprueban las decisiones del gobierno de Bukele, lograron unificarse y articularse para marchar. Históricamente, por diversas razones que tienen su raíz en la matanza de 1932, los pueblos indígenas estaban fragmentados.

Para Alejandro Labrador, técnico territorial de la Unidad Ecológica Salvadoreña (Unes), esta articulación de los movimientos indígenas es parte de un proceso y lo que se observó en la marcha es fruto del contexto histórico. “El hecho de que ellos estén presentes en una marcha como esta no es casual. Ellos ven el proceso, ven todo lo que está pasando en el país, ven la cultura y reconocen la oportunidad para actuar. Ha sido una expresión genuina de parte de ellos decir ‘vamos a marchar’. Eso es muestra de la situación en la que estamos. La dimensión del problema que enfrentamos exige también niveles de coordinación superiores”. 

“Estamos iniciando esta marcha para hacernos sentir, como originarios, como dueños de nuestro lugares. Estamos invocando al gran espíritu, al creador y formador del universo que ha creado todo, para que no sigan estropeando más nuestros lugares sagrados, nuestros sitios ceremoniales. Queremos que se visibilicen nuestras raíces y no solo como cultura, no solo como folklore, sino como personas que descendemos de nuestros antepasados”, explicó Miguel Ángel Hernández, integrante del Consejo  Coordinador Indígena Salvadoreño. 

Silverio Morales, de Nahuizalco, marchó en contra de la destrucción de los lugares sagrados de los pueblos indígenas de Sonsonate, como el sitio arqueológico Tacushcalco y los ríos Sensunapan y Ceniza (Nexapan). “La destrucción de los sitios sagrados es muerte”, expresó. Foto/Emerson Flores. 

El sonido del caracol acompañó a la marcha. Las comunidades indígenas también expusieron su rechazo a la remoción del Magistrado Samuel Lizama de la Cámara Ambiental de Santa Tecla. Foto/Emerson Flores

Raquel Aguilar, de 22 años y representante de las comunidades indígenas de Nahuizalco, explicó que “el Movimiento se ha unificado, la verdad que eso es lo que a mí me ha motivado. No es la primera vez que marcho, vine el 15 de septiembre y hoy otra vez y si nos vuelven a llamar, nos venimos hasta aquí”. Foto/Emerson Flores

Evangélicos marchan por primera vez

Los domingos, por lo general, los cristianos evangélicos llenan sus iglesias y sus cultos. Pero este 17 de octubre, en una acción inusual, algunos miembros de las iglesias evangélicas se organizaron, se unieron a la marcha y protestaron en bloque en contra de la “corrupción” del gobierno de Nayib Bukele, el “autoritarismo” y para exigir que los derechos humanos sean respetados.

Hemos decidido asistir este día. La iglesia siempre ha estado presente de manera individual. Sin embargo, este día se decidió marchar como una sola iglesia evangélica, sin importar las denominaciones. Sabemos que el objetivo es el mismo, contra cualquier atropello a los derechos humanos y vamos a estar siempre en pie de lucha” afirmó Marvín Rivera integrante de la Misión Cristiana Elim. Foto/Emerson Flores

“Yo soy cristiana. El cristianismo promueve el amor al prójimo y aquí estamos viviendo un momento en el país en el que estamos cargados de odio y de divisionismo. Los dirigentes de mi iglesia no nos acompañan ahora. La iglesia en la que yo me congrego no está marchando, pero nosotros en unos chats, algunos decidimos venir de manera individual”, dijo Jimena Martínez. Foto/Emerson Flores

Algunos miembros de iglesias evangélicas dijeron que sus líderes no están de acuerdo con las marchas, pero que como cristianos se sienten con el compromiso de denunciar las injusticias y la corrupción. Foto/Emerson Flores.

Marchar contra la privatización del agua

Comunidades organizadas también marcharon en contra de los diputados oficialistas de Nuevas Ideas por las decisiones que han tomado en la comisión que estudia la Ley de Agua. De acuerdo con las comunidades, autorizar a las empresas para que exploten el agua por 15 años es una especie de privatización.

“¡El agua no se vende, se cuida y se defiende! ¡El agua es vida, no es una mercancía!”, gritaban, como consigna, los que marcharon en contra de la privatización del agua. Foto/Emerson Flores.

“La Asamblea Legislativa están haciendo una ley privatizadora que permite a las industrias, a los agricultores, a las grandes empresas y a las embotelladoras, les permite tener permisos de 10 a 20 años sin tener ni un permiso ambiental”, dijo Morena Murillo, vocera de la  Coordinadora Salvadoreña del Movimiento Popular. Foto/Emerson Flores.

En la marcha también hubo consignas en contra de los asesores venezolanos que integran en gabinete oculto del presidente Nayib Bukele y que tiene gran influencia en las decisiones sobre el manejo de El Salvador. Foto/Emerson Flores.

Los que marcharon también lo hicierpon en contra la ley que hizo del bitcoin una criptomoneda de curso legal en el país. Foto/Emerson Flores.

Una Policía "al servicio de la dictadura"

La Policía Nacional Civil (PNC) y la Fuerza Armada de El Salvador (FAES) estuvieron ausentes en el recorrido de la marcha, pero se tomaron la tarea de retener por varias horas a los ciudadanos organizados que viajaron desde el interior del país para participar en la marcha de San Salvador.  Los policías siguieron el “Protocolo  de actuación para la intervención policial ante actos de protesta que generen concentraciones y movilizaciones de personas” emitido por la Comisionada Zoila Corina Palma, Subdirectora General de la PNC. 

A la Sala de Redacción de GatoEncerrado llegaron algunas denuncias públicas, a través de redes sociales, de ciudadanos que aseguraban que los buses en los que se transportaban fueron retenidos por policías y soldados. “No nos dejan pasar y están registrando todos los vehículos”, dijo a esta revista una de las personas que denunció lo ocurrido. Algunos de los lugares donde se reportaron estas retenciones fueron: kilómetro 36 de la Carretera Troncal del Norte, Aguilares, Lourdes Colón, Santa Tecla y Morazán. Fotos/ Cortesía.

En San Salvador, los que asistieron a la marcha protestaron en contra de la degradación que ha sufrido la Policía en manos del gobierno de Nayib Bukele, quien la “utiliza como instrumento político”. Foto/Emerson Flores.

La marcha concluyó en la Plaza Morazán, del Centro Histórico de San Salvador. Algunos excombatientes quemaron objetos en las cercanías del Palacio Nacional. Foto/Emerson Flores.

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