¡Hoy te entiendo papá!

Opinión por Melissa Córdova

Hace 31 años te desapareció la extinta Policía de Hacienda. Te llevaron en tu carro. ¿Cómo olvidar ese martes 12 de julio de 1988? Nunca te volvimos a ver. Nunca más supimos de vos. Ya nunca me llevaste las “nucitas”, ni me volviste a llevar a cucucho. Incluso, ya no sentí el olor del cigarro con el de tu perfume. Sos uno de los más de 25 mil nombres del muro de la memoria, pero para mí sos más que un nombre: fuiste padre, esposo, hermano, hijo, amigo. 

En mi niñez nunca entendí por qué preferiste una lucha, que para mí no tenía sentido. En aquel momento sólo era una niña de 6 años que necesitaba a su papá. No sabía nada de la realidad nacional, ni por qué decidiste luchar por lo derechos de otros. 

Hoy soy adulta y tengo una hija de 4 años. Hoy me doy cuenta de las injusticias. Las razones por las cuales unas personas tienen que madrugar para ir por un cántaro de agua, cuando otras tienen acceso todo el tiempo.

¿Por qué algunos niños y niñas tienen que caminar horas para ir a una escuela? ¿Por qué nos clasifican como vip, premium, etc.? ¿Por qué el acceso a la  salud es un lujo y no un derecho? En fin, esas preguntas no las entendía a mis 6 años. Y te reclamé mucho por no estar en mis cumpleaños, en mis días importantes. Decía: ¿por qué escogió mi papá eso y no a nosotras?

Aunque tu vida me duele, pues te la arrancaron a los 36 años sin dejar rastro tuyo y porque -como dice Jorgelina Cerritos- en “El Misterio de las Utopías”-“¿entendiste la muerte? Yo sigo sin entenderla… Tengo tan sólo un nombre borrado y un rostro desconocido… ¿Dónde encontraré las respuesta para mí?” . Pero hoy entiendo aquella decisión, al ver que 31 años después nuestra gente muere en las fronteras en busca de mejor vida, porque este país no es capaz de darla, que siguen las personas exigiendo su derecho al agua. Que siguen las injusticias en los tribunales y salen libres ladrones confesos de millones de dólares robados al Estado. Mientras con mujeres, jóvenes y empobrecidas que por complicaciones obstétricas pierden su embarazo, se ensañan y las condenan a 30 años de cárcel. 

Hoy te entiendo papá. Porque igual a mí se me encoge el corazón al leer las noticias: me da impotencia, dolor y ganas de cambiar estas realidades.

Hoy te entiendo papá. Aunque algunos crean que tu vida fue innecesaria, fue nuestra cuota para por lo menos hoy poder escribir libremente de estos temas y poder gritar que esta forma de vivir no es la mejor. Que es necesario tocar la raíz de los problemas, las causas estructurales para cambiar y que cada persona en este país sea sujeta de todos sus derechos, de una vida plena y en amor. 

Por vos, ahora entiendo que las desigualdades no son normales, que no somos clasificaciones de supermercados, que cada persona en este país es necesaria e importante, que es imperante hoy por hoy trabajar desde el “ser” desde su nacimiento viéndole como único, diverso y necesario.


Melissa Córdova es periodista, actriz de teatro, catedrática universitaria y coautora del libro “El país que viene”. Articulista del espacio “Una vida celeste” en Revista GatoEncerrado.

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