Sala de consulta de Freud. Foto/ Museo de Sigmund Freud, Viena.

 

Por Tania Primavera/@TaniaPreza

Sin que sea un análisis de Freud, el sol siempre fortalece cuando solo me dejo llevar, algo que saco, un color favorito, blanco, negro. Los prismas, regalos cósmicos de energía emanando y regalando su belleza a través de rayitos invisibles y coloreados, salgo a ver si hay. O los días grises. Hay libertad. Las manos indican que es hora de seguir escribiendo.

Azar a empezar. Claro de Luna o Danse Macabre, a veces solo la música y el silencio en ella, ir remando, caminando, ganando atajos. A ese silencio anhelado. Al olvido recordando. A vos. Escucho mejor otra cosa, solo violines, sonatas. La Lira tiene pesadillas, la despierto. Vuelve a dormir, se enrosca en su rincón en el piso con la Diama. Sonata nocturna. Tiempo de memoria, de olvidar el olvido y de traer a la luz la escena, el néctar ganado por que así fue.

Ahora es el tiempo de llevar al tren de paseo por el catálogo gráfico de mi memoria que prefiero despojar. Menos equipaje. Solo los libros, solo el collar, solo...los tesoros secretos con forma y sin ella. Solo son como el fuego.

Azar a empezar. Hay grillos. Los sonidos de la noche se confunden con la ciudad. Ellas me esperan, las chuchas duermen, esperan. Rodeada de pinturas, libros, reliquias, cerámicas, un palo de mango y otro de limón, lavanda, albahaca, passiflora, un árbol hindú, la cueva. Vienen destellos de cosas importantes, que se desvanecerán con el pasar del tiempo, es que aún existe el grafitti de Roque Dalton en la pared de la U, abajo del parque de El Pañuelo y su autor es desconocido, el mural y rostro de Salarrué en el muro del Albert Camus que hizo Renacho, ya  permanece censurado con un tachón en su rostro.

Ahora, es el lugar que logro ver al instante. Si, dejaré el amuleto y deberá tener un lugar. Un día. Lo vi de nuevo, permanece en el tiempo. No hay tiempo. Y hay tiempo. Ya llegó, o no llegó, y lo espero. Desconoce las demandas de la realidad. Hay contradicciones, lo ilógico, al igual que los sueños.

Y vos tenés la música. ¿Y yo? ¿Qué tengo? ¿qué tomo? entre los árboles, cuando volvimos al parque ancestral en esta ciudad en las faldas de un volcán. Escribir. A empezar. Y seguir. Escribir.


 

Tania Preza2Tania Primavera Preza: Integrante del Consejo Editor de la Revista Trasmallo. Ha participado en jornadas lúdicas con jóvenes utilizando el “Juego Los Izalcos” sobre cultura ancestral indígena, la edición de exposiciones museográficas, producción de cápsulas radiales, publicaciones y talleres con jóvenes sobre derechos humanos y memoria histórica. Actualmente es responsable del Área de Comunicaciones del Museo de la Palabra y la Imagen, y conduce junto a un equipo del MUPI la  Red de Jóvenes en Defensa de los Derechos Humanos.  Desde agosto de 2014, es autora del audio espacio Entrevistas EN OFF en www.contrapunto.com.sv

 

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