Bukele negocia reactivación económica con grandes empresarios y desestima ley aprobada por Asamblea

En menos de 24 horas, el presidente Bukele se retractó de que la economía no podía reactivarse aunque los empresarios gritaran y negoció un plan de reactivación con algunos de los más grandes empresarios. La Asamblea, por su parte, aprobó otra ley de reactivación económica, que según el presidente será vetada.

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El presidente de la República, Nayib Bukele, negoció en privado un plan de reanudación económica del país con un grupo de grandes empresarios del sector inmobiliario, hotelero, aerolíneas, industria automotriz y textil, que pretende iniciar el 6 de junio. Con ese acuerdo, el mandatario desestimó la Ley Especial Transitoria para la Atención Integral de la Salud y la Reanudación de Labores en el marco de la Pandemia por COVID-19, que aprobó la Asamblea Legislativa, este 18 de mayo.

Esa ley fue creada a partir de las dos propuestas que presentaron los partidos Arena y FMLN, con el consentimiento de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (Anep), luego de su negación a prorrogar la ley de emergencia por los abusos de poder y falta de transparencia del Gobierno.

En menos de 24 horas, el presidente se retractó de haber afirmado que no era tiempo de abrir la economía “por más que griten los empresarios”, como dijo en su más reciente cadena nacional de radio y televisión. En la que además hizo un llamado a la unidad de los tres poderes del Estado para enfrentar la emergencia. 

“Este día, mientras los diputados se reunían con la Anep, nosotros nos reunimos con los empresarios más grandes del país y llegamos a un entendimiento. Un entendimiento que es con lo poco que nos han dejado, es a lo que logramos llegar, un punto medio entre lo que quieren unos y lo que queremos otros, pero algo que sea en pro del país”, dijo Bukele, en una conferencia de prensa, en la bodega cuatro de la Zona Franca en San Bartolo, Ilopango, este lunes 18 de mayo a las 8 de la noche. 

En la misma conferencia, arremetió contra los magistrados de la Sala de lo Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), quienes suspendieron el decreto ejecutivo 18, con el que pretendía prorrogar el estado de emergencia, invocando el artículo 24 de la Ley de Protección Civil. 

A esa hora, la Asamblea Legislativa también anunciaba un acuerdo para aprobar la Ley Especial Transitoria para la Atención Integral de la Salud y la Reanudación de Labores en el marco de la Pandemia por COVID-19.  La ley aún no había sido aprobada, pero el presidente de la República adelantó que la vetaría.

Bukele aseguró que era un decreto de reapertura económica disfrazado de decreto de emergencia nacional, forzado por el presidente de la Anep y aspirante presidencial en las últimas elecciones internas de Arena, Javier Simán. 

Bukele desconoció a Anep como presentante de la empresa privada, acusó a Simán de tener intenciones de ver colapsar al país y de estar detrás de las decisiones que toman los diputados de Arena. También lo acusó de sabotear el acuerdo de reactivación económica por $ 1,000 millones que, en su nombre, negoció su hermano Karim Bukele con el expresidente de la Anep, Luis Cardenal. Karim Bukele no tiene un cargo en el Gobierno, pero el presidente Bukele lo describe como alguien de su confianza e interlocutor para negociar.

Simán respondió, en una conferencia de prensa, que desde 1966 la Anep es la representante de más de 15 mil empresas. En su mayoría, según dijo, son pequeños y medianos negocios, en 55 gremiales. Aunque Bukele negoció con algunos empresarios, Simán aseguró que no hay división del sector empresarial y que todos tienen un mismo propósito: “Queremos salvar la salud, queremos salvar los empleos  y queremos sacar al país adelante”, afirmó.

El presidente también se quejó de los diputados por negociar la ley en privado, sin las opiniones de sus funcionarios. Sin embargo, sus funcionarios negociaron en privado, con Arena, la primera ley de estado de emergencia y estado de excepción, en la madrugada del 14 de marzo.

¿Con quiénes negoció Bukele?

Entre los empresarios con los que Bukele validó su plan estaban Roberto Murray Meza, presidente de Agrisal, que es un conglomerado empresarial de construcción de centros comerciales, hoteles y automotores; Ricardo Poma, director ejecutivo del Grupo Poma, también dedicado a la industria de  automóviles, desarrollo inmobiliario, hoteles y telecomunicaciones;  Roberto Kriete, presidente de la Junta Directiva de Avianca; Francisco Calleja, dueño de la cadena de Súper Selectos; Andrés Tesak, fundador de productos Bocadeli, competencia de la empresa Diana; Víctor Saca, fundador de Laboratorios Vijosa; los esposos Alexandra Araujo, presidenta del Comité Nacional del Incae Bisness School, miembro de Inversiones Financieras Grupo Azul  y vocera del partido Nuestro Tiempo, y Diego de Sola, CEO de la constructora Inversiones Bolívar. Además, estuvieron Mario Salaverría, presidente de la Asociación Azucarera de El Salvador;  y José Antonio Escobar, representante de la Cámara de la Industria Textil, Confección y Zonas Francas Camtex. 

La Presidencia de la República difundió fotografías y un comunicado, en los que constan la participación de los empresarios.

Propuesta de Bukele

La propuesta de Bukele es mantener una cuarentena estricta desde el 22 de mayo hasta el 5 de junio para “tratar de bajar la curva de contagios” y a partir del 6 de junio iniciar con la reactivación económica de forma gradual, siguiendo el modelo y los estudios de INCAE y de la Escuela Superiores de Economía y Negocios (ESEN). 

El presidente no brindó detalles de la ley que enviará a la Asamblea y tampoco explicó cuál es la diferencia con la que aprobaron los diputados, pero dijo que es mezcla las medidas del cuestionado decreto ejecutivo 24 con la ley de cuarentena que aprobaron los diputados la madrugada del 5 de mayo.

La Ley Especial Transitoria para la Atención Integral de la Salud y la Reanudación de Labores en el marco de la Pandemia por COVID-19 que aprobó la Asamblea regula las cuarentenas, las actividades educativas, habilita la circulación del transporte público, crea un comité interinstitucional y multidisciplinario controlador de planes y presupuestos, establece las cuatro fases de la reanudación económica y laboral, acompañadas de protocolos sanitarios.

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