Máquina extractora de agua. Foto/Unidad Ecológica Salvadoreña

Máquinas de la empresa azucarera, Central de Ízalco, están sobreexplotando un acuífero procedente del río Paz, ocasionando la disminución de agua en comunidades río abajo. Denuncian que extraen 54 mil litros de agua por hora, es decir, 1 millón 296 mil litros de agua al día para regar 350 manzanas de cultivos de caña de azúcar. Las comunidades tienen fuertes sospechas que estas acciones no tienen permiso ambiental para su realización.


 

Por Mario Beltrán

La Asociación Comunitaria para la Protección Ambiental Marino Costero Ahuachapán Sur  y del Comité de Microcuenca de El Aguacate, del Municipio de San Francisco Menéndez, departamento de Ahuachapán, denunciaron la sobreexplotación del la subcuenca El Aguacate pertenenciente al río Paz, límitrofe entre El Salvador y Guatemala.

Según la inspección técnica que hicieran dichas comunidades en conjunto con la Unidad Ecológica Salvadoreña (UNES),  "en la zona llamada El Enganche en donde inicia el río El Aguacate (afluente secundario del río Paz) había una división artesanal la cual se ha realizado con máquinas excavadoras y materiales como piedra, arena y tierra compactada. Dicha división ha generado que gran parte del caudal del río Paz se deposite en el cauce del río El Aguacate, estimando unos 500 metros de dragado con un ancho de 4 a 6 metros para que el agua del río principal se desvíe hacia el Aguacate, y esta pueda ser extraída para riego de caña".

En este sector se encuentran dos máquinas extractoras de agua que alcanzan unos cuatro metros de alto, las cuales cada una tienen conectada una tubería madre que mide alrededor de ocho pulgadas y extrae según comentarios de los trabajadores que emplean dicha maquinaria, alrededor de 900 litros de agua por minuto cada máquina, la cual se distribuye a 350 manzanas de cultivo de caña en este sector, lo que implica que por cada hora se extrae 54 mil litros de agua, y por día un 1 millón 296 mil litros. Dicha maquinaria funciona las 24 horas del día.

De acuerdo a estas organizaciones, "se ha podido verificar la construcción de una obra de captación de agua en el lecho del río Paz, realizada a partir del depositamiento de más 2000 mts3 de materiales (piedra, arena, tierra) en dicho lecho, para desviar el agua hacia el cauce natural antes mencionado, de acuerdo a sus cálculos, dicha obra tiene una capacidad de captación de hasta 6 mts3 por segundo"; denuncian que hay fuertes sospechas que los responsables no tiene permiso ambiental para su realización.

Las organizaciones señalan a las maquinas extractoras de agua, así como las 350 manzanas de cultivo de caña, pertenecen a la agro-empresa azucarera, Central de Ízalco.

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Representantes de las comunidades afectadas, solictaron al Tribunal Ambiental de San Salvador, se investiga la sobreexplotación del Río El Aguacate en Ahuachapán. Foto/UNES

Afectados

La inspección señala que dentro las afectaciones, se tiene que el nivel de agua que se le resta al río Paz, genera que circule menos agua por el afluente principal, lo que distorsiona el funcionamiento de la cuenca y de las actividades locales, principalmente mujeres quienes obtienen el agua para labores domésticas, de alimentación y producción agrícola. Hay familias que manifiestan que se ha reducido el nivel de agua de sus pozos, esto puede asociarse a la sobreexplotación del recurso hídrico en la microcuenca.

En el caso del manglar, el agua dulce que recibe a través del río Aguacate es poca, ya que la retención que genera la presa artesanal ubicada en la Hacienda El Diamante, impide su paso, puesto que es en este lugar donde se ubican las dos máquinas observadas. Esta situación agrava las condiciones del Manglar de Garita Palmera ya que necesita tanto agua dulce como salada para poder sostenerse y auto-reproducirse, y si solamente hay mayor presencia de agua salada, no logra sostener la vida de dicho ecosistema. Esto afecta a más de 4500 personas de 5 comunidades que dependen de la obtención de concha, camarón, cangrejo, jaibas y peces para poder sostener económicamente a sus familias, así como para aquellas que el uso de la leña es un medio de vida productivo.

Asimismo, las represas retienen casi en su totalidad el agua que ingresa al territorio, dejando sin el vital líquido a regantes aguas abajo y al manglar de Garita Palmera.

Los afectados, denunciaron estas irregularidades ante el Tribunal Ambiental de San Salvador; piden al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturals (MARN) que verifique la legalidad de estas acciones, y mantegan un moniotoreo constante para deducir responsabilides; y ante el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) exigen investigar a los responsables de este acto, y si cuentan con el permiso o autorización legal para poder intervenir de esta forma los bienes hídricos de las 18 comunidades que dependen de los bienes de la microcuenca El Aguacate, exigen al MAG tembién que fiscalice las acciones de la industria de caña en la zona para deducir responsabilidade. Además pidieron a la Fiscalía General de la República (FGR) se investigue el posible cometimiento del delito en contra del medio ambiente.

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